Viaje al centro de los matinales

Suman 25 horas a la semana de contenido al aire. Los matinales son el formato más importante para los canales y, a la vez, lo más denunciados en el CNTV. Directores, rostros y telespectadores desmenuzan este fenómeno.


La marcha de Ismael Torres es hacia el frente. Su caminar, lento, cansino. El periodista que tiene enfrente lo sostiene por su costado izquierdo, mientras espera atento por alguna reacción. Son las 11.56 del jueves 21 de febrero y el vidente avanza por un pasaje de Conchalí con los ojos cerrados. Bajo su brazo derecho, contra su cuerpo, frota una chaqueta de mezclilla, una de las últimas prendas que usó Fernanda Maciel, la joven que desapareció hace poco más de un año y cuyo destino aún no se esclarece.

Con su mano izquierda masajea su entrecejo, buscando estimular las imágenes que dice observar. “Se aprecia nuevamente este acopio de neumáticos…, esto es clave, Tonka”, comienza. Hablará de un hombre calvo, corpulento, agresivo, y dirá que en el terreno que vio se practica motocross. “Me tiritan las piernas, discúlpenme, estoy nervioso”, interrumpe de pronto.

La escena fue emitida por Bienvenidos, matinal del Canal 13. Torres buscaba percibir nuevas pistas respecto de la desaparición de la joven.

Las redes sociales no tardaron en reaccionar: algunos le creyeron, otros dispararon contra el matinal y lo tildaron de “chanta”. En Twitter las críticas fueron lo más comentado de esa mañana.

—En EE.UU. le llaman psicometría a las personas que son capaces de tomar fotografías, objetos y se traspasan en imágenes en la mente —afirma Ismael Torres a Reportajes. Acá se habla mucho del clarividente, del vidente, del psíquico que siente, percibe y se imagina cosas. Lo mío son imágenes a través de fotografías. De esas imágenes voy haciendo un puzzle.

Las apariciones de Torres en Bienvenidos o de Vanessa Daroch en La Mañana de CHV recorriendo el barrio de Fernanda Maciel dan cuenta de un drástico cambio en los últimos años en casi todos los matinales: el incremento de la crónica roja, de casos judiciales y el uso de videntes para intentar aportar nuevos datos a la noticia.

Ese ha sido uno de los contenidos más criticados de los matinales en los últimos meses.

Autoridades del Ministerio Público comentan que los matinales han hecho “un circo de algo grave y serio”.

Ismael Torres se defiende. Dice no exponerse a ninguna crítica, ni a ningún “show”:

—Quise hacer esto para demostrarlo, pero me sentí muy extraño, un poco avergonzado, porque para la gente es algo fuera de lo común. No puedo convencer a otros… si es algo que no entienden, que no lo pueden comprender.

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Cinco horas al día. 25 a la semana. 100 horas de programación en vivo al mes.

Los matinales se han convertido en el nuevo estelar de la televisión chilena. Así de simple. Son el formato más ambicioso, de mayor duración y animados por los principales rostros los canales.

Un ejemplo de la fuerza que tienen: los últimos cuatro animadores del Festival de Viña del Mar —Rafael Araneda, Carolina de Moras, Martín Cárcamo y María Luisa Godoy— salieron de esa franja horaria.

El éxito en sintonía de un matinal determina a todo el resto de la programación. Un buen piso de rating que ayudará al noticiero del mediodía y los programas de la tarde. La lucha por cada punto de audiencia es cada vez más intensa y los canales hacen distintas apuestas para ganar.

En la batalla del rating hay varias fórmulas. Noticias, cocina, casos policiales, desapariciones, videntes, han sido parte de la pauta.

Los políticos no se han restado. El Presidente Sebastián Piñera ha dado 12 entrevistas a matinales durante su mandato. Las últimas dos fueron esta semana, al Bienvenidos y al Mucho Gusto. Los políticos aprovechan los matinales para mostrar su lado más humano y algunos aseguran que suben el rating.

La alta exposición también tiene como consecuencia una fiscalización más dura de los contenidos de cada matinal.

Según pudo constatar Reportajes, en 2018, el Consejo Nacional de Televisión (CNTV) recibió 4.055 denuncias. Mil 419 fueron por situaciones ocurridas en matinales. El más denunciado fue La Mañana (34%). Después vienen Bienvenidos (28%) y Mucho Gusto (23%).

Entre los episodios que más denuncias sumaron estuvieron la entrevista de Marcela Aranda —vocera del “bus de la libertad”— en La Mañana de CHV por su discurso discriminatorio y que “fomentaba la ignorancia y la intolerancia”. También fueron muy denunciado los comentarios de Tonka Tomicic (Bienvenidos) y Macarena Tondreau (Muy Buenos Días) avalando la tortura carcelaria.

El CNTV cursó 10 sanciones en total. Fueron seis al Muy Buenos Días, dos a Hola Chile y una a Bienvenidos y a La Mañana. Entre esos casos, el matinal de TVN fue amonestado por entregar “antecedentes relevantes de abuso sexual en contra de menores” y por un perfil que hicieron sobre Erasmo Moena Pinto, “el psicópata de Placilla”.

El homicidio del profesor Nibaldo Villegas en Valparaíso fue otro punto de conflicto. El CNTV sancionó a CHV y a La Red por la forma en que cubrieron el caso.

“Cada canal tiene que analizar sus denuncias y las respuestas del Consejo e ir construyendo una política editorial. Los matinales necesitan pensar mucho más su relación con la audiencia y lo que a esta le gusta”, opina Valerio Fuenzalida, investigador de medios de comunicación de la Universidad Católica.

“Llama la atención que el género matinal todavía siga existiendo en el contexto de la industria. Lo voy a plantear de esta forma. Representan una muerte muy lenta de la industria como la hemos conocido hasta los últimos años”, opina el profesor de la Universidad Adolfo Ibáñez, Arturo Arriagada.

En las redes sociales también se ha criticado el contenido que durante todo el 2018 llenó las pantallas.

Jaime Coloma ha participado como panelista de tres matinales en los últimos cinco años. Su visión sobre el formato es crítica. “Uno tiene una responsabilidad social cuando está frente a una cámara. Y eso, al parecer, no solo a los rostros se les ha olvidado, sino que también a quienes hacen televisión”, dice Coloma, quien estuvo en el Buenos Días a Todos, Mañaneros y Mucho Gusto.

“Cuando estuve en el Buenos Días a Todos me tocó un matinal con un contenido potente. Teníamos a Pepe Maza, teníamos a un antropólogo. Nos iba bien con eso y al canal no le interesaba que nosotros lo potenciáramos, sino que lo que les interesaba era que ojalá nosotros saliéramos bailando”, dice el panelista.

La sanción más alta cursada en la historia del CNTV fue por la emisión del informe ginecológico de Nabila Rifo en Bienvenidos durante 2017. La multa fue de $ 24 millones.

Canal 13 decidió no apelar y desvinculó al director del programa, Pablo Manríquez, quien ahora es productor ejecutivo de Muy Buenos Días, el matinal de TVN.

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Los cerebros detrás de los matinales responden al que, para algunos, fue el peor año del formato.

“Recibimos las críticas, pero es supernecesario hablar de los temas que estamos hablando hoy día”, dice Mane Miserda, productora ejecutiva de Hola Chile, de la Red.

“En programas en directo, de larga duración y donde se tratan temas sensibles, siempre existen riesgos. Nuestra misión es que se deben prevenir al máximo, cautelando las líneas editoriales”, dice Javier Goldsmechid, director de Programación de CHV.

“Estamos siempre monitoreando lo que se está diciendo en redes y la recepción que existe de los temas que nosotros vamos exponiendo y discutiendo en pantalla. Los comentarios los acogemos, los leemos, pero también tenemos que filtrar. Los tomamos en cuenta como una variable más”, explica Daniel Sagües, director de Bienvenidos.

“Hay días que hemos dicho: con este contenido vamos a llegar hasta acá, esto ya no corresponde. También vamos limitando hasta dónde se puede llegar y de qué forma se va a contar algo”, asegura Pablo Manríquez, productor ejecutivo de Muy Buenos Días.

“Cuando se critica a los matinales también hay que hacer una mirada de las cosas buenas que hacemos. Los matinales colaboran. Ponen el ojo donde a veces las autoridades no las ponen”, comenta Pablo Alvarado, director de Mucho Gusto.

Lo cierto es que, pese a las denuncias y comentarios en redes sociales, los matinales son un espacio altamente valorado por sus canales y respaldado en audiencias

La pauta de cada programa es el resultado de un trabajo de grandes equipos que deben pensar por muchas horas cómo llenar la pantalla con cinco horas de contenido en vivo. La idea siempre es tratar de entender qué es lo que le interesa al público. Muchas veces es pura intuición.

El principal cambio de los matinales fue a partir de 2015, cuando Mucho Gusto decidió probar con una fórmula nueva: reemplazar a la pareja de conductores por un formato de conversación, con una mesa con varios panelistas que comentaban diversos temas.

Ahora todos tienen una oferta similar: grandes grupos de personeros comentando temas.

“Que todos los matinales sean una copia pierde la gracia. Cuando éramos los únicos, tú querías consumir este formato y venías para acá. Las cosas que inventamos hoy día están a la otra semana en la competencia. Tu creatividad se hace mucho más volátil”, señala Pablo Alvarado, de Mucho Gusto.

En los matinales se decidió franjear la mañana. De 8 a 10 horas, el contenido suele ser más informativo. Pensado en las personas que están saliendo a trabajar. Luego pasan a notas de entretención.

Bienvenidos, Muy Buenos Días, Hola Chile y La Mañana de Chilevisión han mutado en programas con un alto porcentaje de contenido policial. Temas como la desaparición de Fernanda Maciel o la muerte de Sebastián Leiva han copado casi la totalidad de las cinco horas de programación en las últimas semanas. Muchas veces en simultáneo.

“Tocamos el caso siempre y cuando haya algo nuevo. Si se suman antecedentes formales al proceso lo cubrimos, porque es noticia, pero no estiramos el tema si no hay nada nuevo que mostrar. Nuestro parámetro es evitar el recurso fácil”, señala Carla Tafall, subeditora de Bienvenidos.

“Sabemos que tenemos un contenido superfuerte en términos de policial, pero tratamos de abordarlo desde un trasfondo. Cuando hablamos de desapariciones, hablamos de familia, hablamos de personas”, dice Mane Miserda, de Hola Chile, quien poco a poco ha ganado rating frente a los matinales de canales más grandes.

“Se tiende a meter a todos en un mismo saco y no es así. La preferencia del público por los contenidos policiales es evidente. Y se nota en las redes sociales en el momento en que los contenidos están en pantalla. Siento que, en Chile, como parte de nuestra idiosincrasia, hay un gran espíritu de detectives en la gente”, comenta Pablo Manríquez, de Muy Buenos Días.

Para aportar nuevos puntos de vista, algunos programas han optado por invitar a exdetectives, expertos en criminalística y a cuestionados videntes.

Una fuente al interior de los matinales cuenta sobre Fernanda Maciel. “Su caso siempre marca mucho. Tratamos siempre de tener contenido nuevo, aunque no haya información. Por eso han apostado por los videntes”, dice.

“Tengo que darles cabida desde el momento mismo en que las personas involucradas sí han visto parte de sus casos solucionados gracias a estos videntes”, dice Juan Andrés Salfate, panelista de Hola Chile y una suerte de ícono de los temas paranormales en la televisión.

“Siempre se ha comentado que las policías a veces sí trabajan con algún vidente, no es algo oficial y, para nosotros, no corresponde. Más allá de lo que pueda pasar, y de las causas que puedan haber generado un misterio policial, también hay una familia detrás y hay que dejar a los profesionales de la investigación que hagan su trabajo”, argumenta Pablo Manríquez, de Muy Buenos Días.

“Nosotros durante cuatro años apostamos a hacer una contraprogramación. Es decir, dijimos, si están todos haciendo información nosotros vamos a construir estados de ánimo”, dice Pablo Alvarado, director de Mucho Gusto. Las críticas al programa tienen que ver con sus panelistas. Patricia Maldonado y sus posturas políticas han causado muchos de los comentarios negativos. “Lo que representa es a una mujer de derecha pinochetista. Y yo, que estuve en contra de la dictadura, no creo que el camino sea eliminar al que piense distinto. Desde que estoy en el programa, Patricia Maldonado nunca ha hablado de política”, concluye Alvarado.

El rol de los panelistas y animadores parece ser uno de los puntos más delicados. Sobre todo, porque no participan en la elaboración de los temas. En Bienvenidos lo saben bien. Una de sus figuras más criticadas fue Tonka Tomicic, quien durante el año pasado habló sobre la tortura carcelaria y sus comparaciones entre la Iglesia Católica y la Evangélica.

“Pasa mucho que el revuelo mediático que generan momentos como éste están marcados por un montón de gente que no ve el programa, no entiende las circunstancias en que se generan ciertas expresiones, pero replica sin mediar criterio la crítica destemplada. Ahora, son las reglas del juego, las entendemos y las aceptamos”, afirma el director de Bienvenidos, Daniel Sagües.

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