80 años después de su desaparición, encuentran un cuadro robado por nazis en una casa en Argentina
El “Retrato de una dama”, del pintor Giuseppe Ghislandi, fue identificado en una foto de una inmobiliaria que vendía una casa en Mar del Plata, propiedad de un exoficial nazi.

Un retrato del artista italiano Giuseppe Ghislandi, saqueado en Ámsterdam durante la Segunda Guerra Mundial, cruzó el Atlántico y, décadas después, apareció en fotos de una inmobiliaria argentina que vendía una casa en Mar del Plata.
Un hallazgo inesperado reveló la presencia de una obra de arte robada por los nazis hace más de 80 años en Argentina, según informó BBC.
Se trata del Retrato de una dama, del pintor barroco Giuseppe Ghislandi (1655-1743), que había pertenecido al comerciante de arte judío Jacques Goudstikker y que se creía desaparecido desde la Segunda Guerra Mundial.

La pieza fue identificada luego de que apareciera en una fotografía publicada en el sitio web de una agencia inmobiliaria, donde se promocionaba la venta de una casa en Mar del Plata, a unos 400 kilómetros de Buenos Aires.
En la imagen, el cuadro colgaba sobre un sofá del living.
Cómo llegó a Argentina el cuadro
La propiedad pertenecía a Friedrich Kadgien, oficial de las SS y asesor financiero de Hermann Göring, uno de los principales jerarcas del régimen nazi.
Kadgien huyó de Europa tras la guerra y terminó radicado en Argentina, donde se transformó en empresario.

El periódico holandés Algemeen Dagblad (AD) fue el que rastreó la obra, tras años investigando el paradero de las piezas saqueadas a Goudstikker.
Sin embargo, cuando la justicia argentina allanó el domicilio esta semana, la pintura ya no estaba.
“No está el cuadro, solo se secuestró una carabina y un revólver calibre 32”, confirmó el fiscal Carlos Martínez a la prensa local tras salir del operativo.
Las obras saqueadas a Goudstikker
Jacques Goudstikker fue un reconocido coleccionista de arte en Ámsterdam y ayudó a judíos a escapar del nazismo.
Murió en 1940, en un accidente a bordo de un barco mientras huía de los Países Bajos. Tras su muerte, más de 1.100 obras de su colección fueron adquiridas en una venta forzada por jerarcas nazis, incluyendo al propio Göring.

Algunas piezas fueron recuperadas tras la guerra y exhibidas en museos de Ámsterdam. En 2006, su nuera Marei von Saher logró la restitución de 202 obras, pero el retrato de Ghislandi seguía desaparecido.
“Mi familia aspira a recuperar cada una de las obras de arte robadas de la colección de Jacques y restaurar su legado”, dijo von Saher al diario AD.
Un golpe de suerte
La pista del cuadro surgió casi por azar, cuando una de las hijas de Kadgien puso en venta la casa familiar a través de un agente inmobiliario.
“No hay motivos para pensar que pueda ser una copia”, aseguraron expertos de la Agencia de Patrimonio Cultural de los Países Bajos tras revisar las fotografías.
El caso abrió nuevas dudas sobre el destino de otras piezas desaparecidas.
Según AD, en redes sociales también se detectó la imagen de otra pintura robada: un bodegón floral del artista holandés Abraham Mignon.
Mientras tanto, la justicia argentina espera que Patricia Kadgien, hija del oficial nazi y actual propietaria de la vivienda, y su esposo se presenten ante los tribunales por la obra robada.
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