Sinfonías rusas: Tchaikovsky y Shostakovich en los teatros capitalinos

Konstantin Chudovsky dirige Quinta sinfonía de Shostakovich lunes y martes.

Estarán en los conciertos de Dudamel, Chudovsky y Grin en CorpArtes, Municipal y U. de Chile.


Si una obra puede salvarle la reputación oficial a un artista, el mejor ejemplo musical puede ser la Quinta sinfonía de Shostakovich, su creación más popular. Favorita del régimen de Stalin, la obra permitió que Shostakovich pudiera ser rehabilitado por las autoridades soviéticas en 1937 después de haber caído en desgracia dos años antes por crear música “degenerada y burguesa”.

En otras palabras, su Quinta sinfonía fue su salvoconducto de sobrevivencia después de su ópera Lady Macbeth de Mtsensk, musicalmente difícil y moralmente ambigua. Por el contrario, la sinfonía de 1937 tiene un lenguaje accesible e incluso una melodía patriótica que el compositor usó antes en un poema de Aleksandr Pushkin.

En Chile, como en todo el mundo, es su composición más conocida y el director ruso Konstantin Chudovsky (36) la conducirá el lunes 25 y martes 26, a las 19.00 h, en el Teatro Municipal. El titular de la Orquesta Filarmónica de Santiago ha recurrido con regularidad al repertorio de sus compatriotas para animar las temporadas de conciertos y la presentación de la próxima semana (que también incluirá el Concierto para violín de Brahms) así lo demuestra.

De alguna manera Piotr Ilych Tchaikovsky (1840-1893), el célebre creador de la Obertura 1812, fue tan incomprendido por su propia patria como Dmitri Shostakovich (1906-1975). En la Rusia de los zares, Tchaikovsky fue el más famoso, pero el más resistido, particularmente por el llamado “Grupo de los Cinco”, la cofradía de Mussorgsky, Rimsky-Korsakov y Borodin (entre otros) que siempre lo tildaron de “occidentalizado”.

Hasta hoy, en cualquier caso, Tchaikovsky es un hit dentro y fuera de Rusia. Su Cuarta sinfonía era la obra preferida del maestro venezolano José Antonio Abreu, creador del Sistema de Orquestas venezolano. Por eso fue elegida para ser parte del programa que el director Gustavo Dudamel conducirá el jueves 28 en el Teatro CorpArtes. Estarán miembros de las filarmónicas de Viena, Berlín, Los Angeles, de la Sinfónica de Gotemburgo, de la Simón Bolívar y de la Fundación de Orquestas Juveniles (FOJI).

De una manera mucho más militante, el director Leonid Grin (ucraniano de nacimiento, pero ruso de formación) ha venido conduciendo las sinfonías de Shostakovich desde que asumió como titular de la Sinfónica de Chile en el 2014. Su último concierto de la temporada 2018, a fin de noviembre, será con su Décima sinfonía, la obra que Shostakovich compuso cuatro meses después de la muerte de Stalin y que para varios musicólogos es tan angustiosa como un retrato del tirano. Antes, sin embargo, Grin abordará el 12 de octubre la Sexta sinfonía “Patética” de Tchaikovsky, estrenada por el propio compositor nueve días antes de su muerte a causa del cólera.

El maestro Grin, además, dirigirá un gran concierto a fin de año con la Sinfónica cuyo título es Rusos espectaculares. La cita será esta vez en el Municipal, con obras de Borodin, Rimsky-Korsakov y Mussorgsky, los “enemigos” de Tchaikovsky. Aún así, el plato de fondo sigue siendo Piotr Ilich: cerrarán con Francesca de Rimini.

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