Diario Impreso

Carlos Pinto: "Me da tristeza dejar TVN tras 25 años"

<P>El también director anuncia, a través de esta entrevista, que decidió no renovar su contrato con la estación estatal, que se terminaba en diciembre. </P>

El Multiespacio Ladrón de Bicicletas recién está abriendo sus puertas, pasadas las 10.30 de la mañana del viernes, cuando Carlos Pinto, dueño del lugar, llega con paso rápido y aires de apuro a la cita pactada. Después, instalado en su estrecha oficina en el subterráneo del lugar, rodeado de afiches de los espectáculos que se han presentado en el teatro y de un monitor que muestra las distintas cámaras de vigilancia, el conductor proyecta y declara tranquilidad al hablar del tema que originó la entrevista: aunque su contrato con TVN terminaba en diciembre, dice, tomó "tempranamente, pero mesurada y pensadamente, la decisión de no continuar".

El realizador de Mea culpa explica que se decidió "hace un par de meses", cuando, "como ha sido la tónica de estos últimos años, se abortó también la temporada de El día menos pensado en la que estábamos trabajando. Son señales que uno tiene que ir leyendo e ir determinando cuáles son tus pasos a seguir". Con todo, apunta, "es particularmente difícil, para uno que lleva más de 25 años en un canal, entender que debe emigrar". Y se explaya: "Las reiteradas equivocaciones en términos de promesas para un realizador van minando el encanto, y eso es lo que me ha ido pasando".

Durante la conversación, Pinto recurre una y otra vez a metáforas futbolísticas para hablar de su relación con la estación pública, donde ha estado fuera de pantalla hace más de un año. A saber: "Los fines de semana no están los mejores jugadores en la cancha. Están aquellos cuyas políticas, estrategias y conceptos son afines con el entrenador. Todas las señales que he recibido indican, claramente, que no soy el intérprete más adecuado para las políticas del canal. Y en eso términos sólo hay dos posibilidades: O haces banca indefinidamente o te retiras. En mi caso, he hecho debidamente banca y siento que dignamente ha llegado el momento de retirarse".

¿El canal está al tanto de su decisión?

El canal no sabe cuál es mi decisión. Es primera vez que lo estoy diciendo. No he hablado esto con nadie. Me dirás, "¿por qué no se lo dices primero al canal?". Bueno, lo intenté. No me mando solo, tengo superiores. Cuando tomé la decisión, que ha sido difícil y que la he mantenido hace un par de meses, lo primero que hice fue llamar para hablar con mis jefes, a quienes de verdad no conozco bien. Si viera a mi jefe en la calle, no lo reconocería.

¿Ni siquiera al director ejecutivo, Mauro Valdés?

Tuve la ocasión de saludarlo en una suerte de cóctel que hubo. Nos saludamos amablemente, intercambiamos palabras. Yo ya había pedido una reunión, que se había postergado y que nunca se concretó. Y a Marcelo Bravo (director de programación) de verdad no lo conozco. Lo veo en la calle y no sé quién es. Lo primero que hice fue querer acercarme a él, porque es mi jefe directo. Plantearle la posibilidad de jugar el día domingo. Cuando hice la primera petición de entrevista, y ésta no sucedió, empecé a elaborar mis planes. De modo que quise plantearles mi decisión y no fui recibido.

¿Qué cree que pasó?

Estas cosas suceden en televisión. No es que quiera sentirme victimizado; la televisión es así. Además, el canal ha pasado por situaciones mediáticas muy importantes como para entender que mis decisiones hoy día no son prioritarias. La TV es muy interesante, a ratos muy perversa. Te acaricia mucho, y de repente te pega grandes bofetadas. Si uno no está preparado para eso, no debe estar en televisión, y yo estoy preparado, por eso no quiero hacer tema de que no me hayan dado una audiencia. Lo concreto es que quería decir algo y no me lo permitieron.

¿Y por qué decidió anunciarlo así?

Creo que es más que prudente esperar dos meses. Más allá de las autoridades de turno de un canal en que he trabajado más de 25 años, tengo un compromiso con la gente que me ha dado audiencia. No puedo estar paseándome por la calle, respondiendo de forma esquiva la pregunta de cuándo viene Mea culpa, El día menos pensado. A esa gente, con el debido respeto de un comunicador, le debo una respuesta, pero no una respuesta de si estoy o no estoy, sino una respuesta de que he tomado la decisión de partir. Quiero que lo sepan por mí.

¿Cuál cree que va a ser la reacción del canal, luego de una relación tan larga, enterarse así?

No se cuál puede ser la reacción. No estoy jugando con esto ni estoy haciendo una acción esperando una reacción determinada. Estoy haciendo las cosas en conciencia, en forma muy responsable. Hoy en día, en TVN, estoy mirando un camino que no tiene fin, que no veo dónde voy a llegar. Termino en diciembre. Me iré a despedir de quien corresponde; y si el canal ha tenido planes para mí, debió habérmelo dicho oportunamente, me imagino.

¿Podría cambiar de opinión?

Estas cosas no se dan porque pueda hablar a la opinión pública. A lo mejor lo que represento como hacedor no es lo más conveniente para el canal, y ese derecho lo tiene. Y si hoy día su silencio es la forma como me lo ha estado diciendo, lo puedo interpretar. Los silencios otorgan, y en este caso así los he sentido. Esto no es una situación de efecto boomerang. Pertenezco al canal hasta fin de año. Si me permiten hacer un programa de aquí a fin de año, por supuesto que lo haré. Haré todo lo que esté en sus planes. He tomado la decisión de partir, y es muy duro hacerlo, pero es mi decisión. El canal podrá tomar otras decisiones, pero cualquiera que ha tomado conmigo, nunca me la ha dicho.

¿Consideró que el canal tal vez no querría renovar su contrato?

Mira, puedo pensar todas las posibilidades, pero eso es ficción. Te reitero: dos meses atrás estábamos ad portas de firmar un contrato para El día menos pensado; ésta cayó nuevamente en el vacío, con la desazón personal de que nuevamente se tiraba un proyecto que estaba ad portas de salir. Por lo tanto, puede pasar absolutamente de todo. Si el canal me dijera "te ofrezco esto", yo agradecería todo, pero tomé una decisión hoy día, y quiero ser consecuente con ella.

Que no lo recibieran le debe haber parecido bastante mal.

No puedo decir que estoy enojado con el canal porque no me reciben. No. Es un derecho que ellos tienen, como el mismo derecho que tengo de decir "me voy". Tampoco espero que una reunión me la den mañana. Quizás lo único que hubiese esperado es un "espérate un mes y medio y te recibo". Para mí hubiese sido fantástico. Además, no creo ser el único que esté buscando una puerta y que no se la abran. No creo que reciban a otros más que a mí. Hay momentos en que uno debe entender que la forma de jugar que tiene no es la que el entrenador requiere. Te digo, si hubo que hacer banca, yo ya la hice.

¿Siente tristeza de dejar el canal después de 25 años?

Sí, me da tristeza, muchísima. No va a ser fácil tener que partir el día que cumpla mi gestión en TVN, porque he estado toda mi vida laboral ahí. Me siento como un volantín que se va cortado y que íntimamente espera que alguien lo agarre para ver si puede encumbrarlo antes de que llegue al suelo. Ese es mi único temor.

Habla de estar en la banca. ¿A qué atribuye haber estado, básicamente, ahí por dos años?.

No lo atribuyo a nada. Un canal tiene sus estrategias editoriales, sus políticas de con qué equipo va a jugar. He llegado a la conclusión de que no soy el intérprete de esas políticas. Cuando entiendes eso, qué más puedes hacer. Si hace tres meses estábamos ad portas de un programa que saldría el próximo año y cae nuevamente en le estigma del aborto…

¿Le dijeron "no lo vamos a hacer" o quedó en nada?

Quedó como en la nada. Me hubiese gustado haber tenido algunas razones. No hubo razones, y cuando uno está en la banca, debe saber acatar. No hay muchas opciones: o haces bancas en silencio (acatas) o emprendes el vuelo.

¿Cree que pueda haber influido que las últimas temporadas de Mea culpa y El día menos pensado no tenían el rating de antes?

Todo eso para mí es ficción, porque eso no sucedió. Con Mea culpa, yo fui el que propuse congelarlo. No me cabe la menor duda de que sería de gran éxito si lo volviéramos a poner en pantalla. El día menos pensado dejó la pantalla estando entre los diez mejores programas. Nuestros programas nunca han estado lejos del público.

Pero de todas maneras, habían bajado su rating

Mis únicas grandes discusiones con el canal fueron que, de ser programas que eran iconos, pasaron a ser programas parches. Nos hicieron competir con los programas top de la semana, a lo cual yo siempre me opuse. Es distinto que al día que tienes como éxito se agregue un programa que compite, a que nosotros vayamos a competir con ellos. No soy un programador, pero siempre me negué a esta posibilidad de usarte de pivote en las programaciones, porque eso te hace un daño terrible, pierdes la fidelidad y entras como perrito a ladrarle a otro. En otras palabras, los programas nuestros, por tener la capacidad que tenían, empezaron a ser tirados a los leones. Y en ese sentido es muy difícil no salir rasguñado. Y aún así estábamos entre los programas más vistos.

¿Cree que las repeticiones también perjudicaron?

Sin duda. Te puedo decir responsablemente que los programas nuestros fueron repetidos hasta en cinco oportunidades. La gente le dio sintonía, pero también nos castigó. Empezó a dudar de que cada vez que salíamos al aire, éramos repetidos. Nunca me gustaron las repeticiones, pero eso es una cosa muy personal, de ególatra de la televisión, de que a uno le gusta el éxito y lo quisiera tener siempre. Esas cosa atentan contra eso. Pero para las arcas del canal es muy conveniente, y cuando lo entendí, sólo pude guardar silencio.

¿Cree que su tipo de realización sigue vigente, teniendo en cuenta todos los productos de ficción que se ofrecen ahora?

No lo puedo responder. Como hacedor siempre pensaré que soy lo máximo, pero no tengo la varita mágica para saber si el público te va a apoyar; esas cosas sólo se ven en pantalla. Soy un creador e inventaré una cosa cuadrada, rectangular o redonda, pero no sé por qué la redonda tiene éxito y no la otra. Llegado el momento del partido se ve recién el resultado de nuestro trabajo. Pienso que soy un tremendo jugador, sin embargo son las audiencias las que responden eso. Si estás vigente o no, no soy quien lo diga, eso lo ve la gente.

¿Cuáles son sus planes ahora?

Soy un hacedor y no puedo estar quieto. De ahí mi decisión. No tengo nada en pauta, y lo digo éticamente. Veré qué hago el primero de enero del 2012, qué rumbo tomar. Estoy tranquilo, no contento, con la decisión que he tomado.

¿Piensa en irse a otro canal?

Nunca me he imaginado en otro canal, nunca lo imaginé. Siento que fui tremendamente acogido en TVN, quiero mucho al canal. Me entristece pensar que no voy a estar. Emocionalmente estoy recién asumiendo mi decisión. Sin ser melodramático, hoy día me entrego a la cesantía. La televisión es así, y si no lo entiendes, vas a sufrir mucho.

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