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G-7 busca relanzar las negociaciones de paz en Ucrania con encuentro entre Zelensky y Trump

El mandatario francés, Emmanuel Macron, que es el anfitrión de la cumbre anual de este año, priorizó las conversaciones sobre Ucrania por encima de los temas de tecnología y economía global.

El presidente Donald Trump dedicó los últimos cuatro meses a la guerra con Irán y luego a conseguir un acuerdo con Teherán. Luego del memorando de entendimiento, alcanzado el domingo, ahora los aliados de Estados Unidos buscaron relanzar las negociaciones de paz en Ucrania y que Trump fije su atención en la guerra de Rusia y Ucrania.

El mandatario francés, Emmanuel Macron, que es el anfitrión de la cumbre anual de este año, priorizó las conversaciones sobre Ucrania por encima de los temas de tecnología y economía global. Y, de hecho, invitó al presidente ucraniano, Volodimyr Zelensky, como invitado especial para que expusiera directamente su postura ante Trump.

Durante las reuniones del martes surgieron indicios de que el mensaje de Zelensky estaba llegando a Washington. Incluso, el canciller alemán, Friedrich Merz, que habló junto al mandatario ucraniano, dijo que Estados Unidos se uniría a los aliados del G-7 para proporcionar a Ucrania mayores capacidades de defensa aérea.

“Inicialmente, Trump convirtió el fin de esa guerra de cuatro años en un pilar fundamental de su política exterior durante su segundo mandato, alardeando de que podía negociar un acuerdo de paz en 24 horas. Sin embargo, su estrategia de congraciarse con el presidente ruso Vladimir Putin y presionar a Zelensky para que llegara a un acuerdo fracasó, ya que ninguno de los dos líderes estuvo dispuesto a hacer concesiones. Trump ha abandonado en gran medida el esfuerzo diplomático y ha retirado el apoyo militar a Ucrania, dejando que Europa tome la iniciativa en el suministro de armas a Kiev mediante la compra de armamento estadounidense”, escribió el diario The Wall Street Journal.

El diario The Kyiv Independent indicó que Zelensky se reunió con Trump y Macron al margen de la cumbre del G7 en Francia, en lo que fue el primer encuentro del mandatario ucraniano con el estadounidense en más de cuatro meses, que se extendió por cerca de 30 minutos.

Durante la breve reunión, el presidente ucraniano mostró a Trump fotografías de los daños sufridos por el Monasterio de las Cuevas de Kiev, uno de los monumentos religiosos e históricos más importantes de Ucrania, causados por un reciente ataque directo ruso el lunes en la madrugada.

Según la fuente familiarizada con el asunto, que habló con el diario, Trump se mostró visiblemente decepcionado por la destrucción y “pareció conmovido” por las imágenes.

Trump reconoció haber tenido “una buena conversación” por teléfono con Zelensky y con el presidente ruso, Vladimir Putin, el día de su cumpleaños, el domingo, y admitió nada más llegar a Evian: “Pienso que podemos hacer alguna cosa”. Macron, como anfitrión de la cumbre, se ha empeñado en desviar la atención de Irán a Ucrania, aprovechando el nuevo acercamiento a Trump tras las tensiones transatlánticas de los últimos meses.

Se espera que el presidente norteamericano responda en Évian a la iniciativa conjunta de Francia, Reino Unido, Alemania e Italia para una ronda de negociaciones directa entre Kiev y Moscú, con la presencia tanto de delegados europeos y norteamericanos.

Sin embargo, en un ya clásico estilo de contradicciones, Trump dio a entender el martes que la guerra en Ucrania no era una prioridad para Estados Unidos, y declaró a los periodistas en la cumbre del G7 en Francia que su país no tenía “nada que ver” con una guerra que se desarrollaba a “miles de kilómetros de distancia”.

Las declaraciones de Trump pusieron de manifiesto las persistentes divisiones con los aliados del G7, incluso después de que el anuncio de un acuerdo preliminar con Irán hubiera aliviado parte de la tensión de cara a la cumbre de Évian-les-Bains. Los líderes europeos esperaban reavivar su interés en dialogar con Rusia para alcanzar una solución que pusiera fin a la guerra, y sus comentarios recordaron que Europa ha tenido que valerse cada vez más por sí misma, más de cuatro años después de la invasión a gran escala de Ucrania.

“No nos afecta en nada, salvo que vendemos armas”, dijo el señor Trump sobre la guerra tras una reunión a puerta cerrada sobre los combates.

Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se mostró efusiva con Zelensky a su llegada al hotel Royal de Évian. “Kiev ha cumplido, ahora le toca cumplir a la UE”, declaró Von der Leyen, un día después del inicio de las conversaciones para la integración de Ucrania (y Moldavia) en la Unión Europea.

“Ucrania no solo ha mantenido el frente, sino que ha ganado incluso parcialmente territorio”, agregó la presidenta de la Comisión Europea. “Por otra parte, Rusia está soportando la tensión y la presión: nuestras sanciones están teniendo un profundo impacto”.

Zelensky reconoció haber lanzado a Putin la propuesta de un encuentro en el marco del G-7 en Évian, pero el presidente ruso descartó la posibilidad. Según el diario The New York Times, los negociadores norteamericanos Steve Witkoff y Jared Kushner planean una próxima visita a Moscú. El enviado especial de Putin, Kirill Dimitrie, aseguró entretanto que a lo largo de junio seguirán las conversaciones económicas con Estados Unidos para el regreso de sus empresas al mercado ruso.

El presidente ucraniano afirmó que los socios del G7 habían acordado el apoyo en materia de defensa aérea, y añadió que todos los miembros del grupo trabajarían para reforzar la protección de Ucrania. “Hablamos tanto de los sistemas como de los misiles”, declaró a los periodistas.

También dijo que había planteado el tema directamente a Trump, expresando su esperanza de que Ucrania pudiera obtener las licencias necesarias para producir los sistemas antibalísticos y misiles pertinentes.

El presidente estadounidense pareció ver la propuesta con buenos ojos, añadió Zelensky.

“Tuvimos una buena reunión. Me reuniré con (Zelensky) más tarde hoy”, dijo Trump a los periodistas después del encuentro, y agregó que Rusia “debería llegar a un acuerdo”.

Buenas relaciones

La cumbre que reunió a los líderes de Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia, Canadá, Japón y Estados Unidos comenzó con un tono distendido, con sonrisas y bromas ante las cámaras. El canciller alemán, Friedrich Merz, le entregó a Trump una camiseta de la selección alemana de fútbol con el número 47, calificándola como un regalo tardío por su 80 cumpleaños y afirmando en una publicación en redes sociales: “Estamos en el mismo equipo”.

“A pesar de las duras críticas del último año, parecen haber llegado a la conclusión de que la mejor manera de lidiar con un presidente conflictivo es cortejarlo, sobre todo porque aún esperan entablar conversaciones con Estados Unidos sobre temas espinosos como la guerra en Ucrania”, escribió el diario The New York Times.

“Estamos en el mismo equipo”, dijo Merz refiriéndose al presidente en las redes sociales, deseándole un feliz cumpleaños número 80, aunque con algo de retraso.

Tales palabras conciliadoras habrían parecido improbables incluso hace una semana, dada la amarga división en torno a Irán, las amenazas de Trump de apoderarse de Groenlandia y sus constantes reprimendas a los líderes centristas de Europa, lo que convenció a varios de ellos de que Estados Unidos ya no era un aliado, e incluso, en algunos casos, una amenaza.

Ahora, sin embargo, Trump ha presentado al menos los contornos de un acuerdo de paz con Irán, y los líderes europeos han vuelto a intentar ganarse su favor.

“Así es como funciona la diplomacia”, dijo Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, al felicitar a Trump por el acuerdo. Añadió que este permitiría reabrir el estrecho de Ormuz, reducir los precios del petróleo y, tal vez, incluso poner fin a las ambiciones nucleares de Irán.

Por otra parte, los líderes de los países del G7 acordaron “aumentar la presión” sobre Rusia, incluso con nuevas sanciones a las exportaciones de petróleo y gas, en un esfuerzo por cortar el flujo de dinero que financia los esfuerzos bélicos de Vladimir Putin.

Una fuente diplomática francesa dijo al diario Financial Times el martes que se había alcanzado un consenso entre el grupo de naciones ricas tras una ronda de conversaciones en la que también estuvo Zelensky. Reino Unido y Canadá también anunciaron nuevas sanciones.

“Los líderes acuerdan aumentar la presión sobre Rusia, en particular mediante sanciones al petróleo y al gas”, dijo la fuente francesa tras una sesión dedicada a Ucrania.

El presidente estadounidense dio a entender que él también estaba dispuesto a presionar las exportaciones energéticas rusas, sin dar detalles sobre cómo hacerlo.

Durante la guerra contra Irán, Estados Unidos otorgó una serie de exenciones al petróleo y los productos derivados del petróleo rusos transportados por vía marítima, con el fin de aliviar la presión sobre los precios mundiales de la energía. Si bien Washington ya había prorrogado estas exenciones, estas expiran nuevamente en los próximos días. Trump reconoció haber tenido “una buena conversación” por teléfono con Zelensky y con el presidente ruso, Vladimir Putin, el día de su cumpleaños, el domingo, y admitió nada más llegar a Évian: “Pienso que podemos hacer alguna cosa”.

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