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El litigio que permitió construir en zonas costeras de Talcahuano

<P>Constructoras se enfrentaron al municipio con el fin de edificar en sectores inundables de la ciudad.</P>

Una de las postales más duras que dejó el tsunami que arrasó las costas de la Región del Biobío, fue la destrucción de varias poblaciones de Talcahuano que colindaban con el mar. La crecida de la marea fue tan grande que dejó inutilizables muchas viviendas de los sectores Villamar, Las Salinas, San Marcos, Santa Clara y Vegas Perales.

La situación fue prevista hace 18 años, por un grupo de personas que encabezó un litigio para frenar la construcción de las viviendas en zonas potencialmente inundables en caso de tsunami.

El asesor jurídico de la Municipalidad de Talcahuano, José Moore, explica que desde 1994 existía un litigio entre la alcaldía de ese entonces, dirigida por el fallecido Leocán Portus, y la empresa Valmar que quería levantar viviendas en el sector.

El jurista señala que un cambio en el plan regulador de la comuna, estableció que el sector costero podía ser habitable.

"La propuesta apuntaba a que las zonas en que se podía construir era desde el canal Ifarle hacia calle Colón y no hacia el mar, pero el plan no lo prohibía", recuerda.

"Cuando la inmobiliaria presentó el proyecto, incluyó los sectores costeros por lo que fue rechazado por la dirección municipal, debido a razones de seguridad. Pero la empresa presentó un recurso de protección en la Corte de Apelaciones penquista y en 1995 los magistrados fallaron en contra del municipio, pues el plan no prohibía la edificación de los inmuebles", añade.

De esta manera se dio autorización para iniciar obras y comenzó la construcción del nuevo barrio. José Moore explica que eso impulsó a otras inmobiliarias que terminaron por crear un centro urbano que hoy congrega a más de 15.000 personas.

Andrea Riquelme, vive hace cinco años en el sector de Vegas de Perales y se mostró sorprendida al enterarse del litigio judicial. "La tragedia de mucha gente se pudo haber evitado si se sabía que estos terrenos eran inundables. Afortunadamente, a mi hogar no le pasó nada, pero hay gente que va a pasar su tercer invierno en mediaguas y no es justo", dijo.

Con ella coincide Mariana Burgos, una damnificada del Santa Clara que hoy vive en una casa de emergencia. "Quizás si hubiese tenido esa información no habría adquirido el terreno. El sector se inunda a menudo y no ha existido una reconstrucción fluida", aseveró.

Para el actual alcalde de Talcahuano, Gastón Saavedra, primaron los intereses inmobiliarios sobre la seguridad de las personas. "Ahora estamos luchando para que eso no vuelva a ocurrir. Tuvimos la razón y quedó demostrado", afirma.

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