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Los Archivos del Cardenal asume giro hacia el género policial en su segunda temporada

<P> La serie que revisa algunos casos emblemáticos de la dictadura, se enfocará en la manera en que los mismos son resueltos.</P>

Con una primera temporada que debutó en 2011 -logrando un rating promedio de 11,7 puntos, considerado alto para la franja de las 23 horas, además de ser alabada por la crítica-, tres años más tarde, el estreno del segundo ciclo de Los archivos del cardenal es uno de los estrenos más esperados de la televisión local. El mismo podrá verse a partir del domingo 9, después de las 23 horas, luego de Domingo de goles, por TVN. Y como adelantan sus protagonistas, Daniela Ramírez y Benjamín Vicuña, a La Tercera, tomará un giro hacia el género policial, incluyendo más acción y siguiendo cada detalle de la resolución de los casos de violaciones a los Derechos Humanos.

Basada en el trabajo de la Vicaría de la Solidaridad durante la dictadura, el nuevo ciclo continúa meses después de los eventos que marcaron el impactante final de la temporada anterior, cuando Carlos Pedregal (Alejandro Trejo), líder de la Vicaría, es asesinado. Su hija Laura (Daniela Ramírez), quien lo ayudaba desde su profesión de asistente social, estuvo en Suecia junto a su tía y retorna a Chile, donde la espera Ramón Sarmiento, el abogado interpretado por Benjamín Vicuña.

"En ese encuentro es donde esta historia de amor empieza a tener diferencias profundas en relación con el duelo y a la justicia con la muerte de Carlos. Y esto atraviesa toda la serie; en el caso de Laura, el personaje está rodeado de un misterio porque decide hacer justicia con sus propias manos", explica el actor sobre la dinámica que marcará la temporada.

Y ese misterio tiene que ver con el involucramiento de la protagonista con el Frente Patriótico Manuel Rodríguez. "Ella dejó de creer en hacer justicia por medio de las leyes en este país", comenta Ramírez, sobre las motivaciones de su personaje, que se moverá en la ambigüedad durante el ciclo: "Laura empieza a jugar una doble vida, por así decirlo, que fue lo que le pasó a muchos, y claro, ella de alguna manera era partícipe del Frente, comienza a irse por esa vía, pero también sigue estando e intentando que nadie de la Vicaría se dé cuenta".

Dirigida por Nicolás Acuña y Juan Ignacio Vicente, es este giro en la trama, junto con los hechos que marcan la historia de Chile a partir del año 83, donde se sitúa el nuevo ciclo, los que permitieron que la serie tomara un tono policial. "Los casos emblemáticos se abordan desde el caso policial, desde el género. Hay más acción. Están las pistas, están las deducciones, está este grupo de trabajo que no descansa. Se está abordando y trabajando el suspenso, y creo que eso es una apuesta para esta segunda temporada", explica Vicuña, sobre el nuevo tono que adquiere Los archivos del cardenal. El actor agrega también que el nuevo tono fue posible gracias al trabajo del director de fotografía, Arnaldo Rodríguez, quien "reinventó el lenguaje de la serie".

Conflicto romántico

La distinta forma en que ven la justicia tanto Laura como Ramón dará espacio para el desencuentro, especialmente ahora que el abogado se transforma en el hombre fuerte de la Vicaría. "El sigue creyendo en el diálogo, en la transición, en conquistar la democracia a través de las ideas, y ahí es donde se empiezan a diferenciar estos personajes, con una discusión que existía en el país", comenta Vicuña.

Para Ramírez, la gran diferencia en la relación de ambos, respecto de lo que se vio en la primera temporada, tiene que ver con los hechos que han experimentado ambos personajes, especialmente, la muerte del padre de Laura: "La dictadura los golpeó directamente. Ellos antes eran contempladores de estos sucesos y trabajaban de acuerdo a cada caso. En estos momentos se sienten víctimas y en ese sentido, tiene que tomar postura de acuerdo con lo que creen y cómo hacer justicia, o sea, el fin es hacer de alguna manera justicia".

Ambos actores coinciden en que el mérito de la serie, que generó un amplio debate en 2011, está en lograr presentar los hechos sin "juzgar". "Creo que esta segunda temporada es más clara que la primera, porque están tres fuerzas: la CNI (con el actor Roberto Farías interpretando a su director, en un personaje inspirado en Alvaro Corbalán), la Vicaría, pero también está el Frente. Los tres elementos son expuestos y no hay buenos ni malos, sino que se presenta una historia y, en ese sentido, creo que es un tremendo autodesafío no juzgar", explica Vicuña. Y Ramírez lo complementa: "Esta serie presenta, más que conducir un pensamiento o una idea, presenta".

Vicuña, quien el año pasado condujo el ciclo de documentales Chile, las imágenes prohibidas, en Chilevisión, cree que el nuevo ciclo, del cual remarca que se trata de "una ficción", también dará mucho qué hablar: "Va a generar esa discusión tan anhelada que es lo que uno busca como artista, de que lo que uno haga no se evapore, que no pase indiferente, que se instale en la agenda nacional, que se discuta, que ese es el aporte que puede tener una serie con estas características".

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