Culto

La banda sonora del crack: once canciones dedicadas a astros que jugaron un Mundial

Del rock a la cumbia, la música popular es generosa en dedicatorias a las leyendas que participaron en un campeonato del mundo. Diego Armando Maradona monopoliza la inspiración, pero también hay reverencias al Brasil del 70, Messi, Caszely y hasta Piqué. Lee aquí la lista.

La banda sonora del crack: once canciones dedicadas a astros que jugaron un Mundial

*Maradona – Andrés Calamaro

Resulta lógico: de todos los futbolistas que alguna vez compitieron en un Mundial, Diego Armando Maradona es por lejos el que posee más canciones consagradas a su leyenda. Catapultado como una estrella de rock en la cancha y un francotirador contra los grandes poderes políticos fuera de ella, el “10” -por lo mismo- ha sido un motor de inspiración tanto para el rock como para la cumbia, desplegando un puñado de composiciones hasta hoy en la memoria colectiva.

Posiblemente quien mejor aprovechó ese flechazo masivo y ese enamoramiento global con el argentino fue Andrés Calamaro, su gran amigo en la órbita musical, el autor que a través de sus discos siempre lo defendió de sus vicios y pecados.

“Yo llegaba en el vuelo de Aerolíneas a las 6.30 de la mañana, llamaba a Diego y le mostraba las últimas grabaciones”, cuenta Calamaro en el libro Honestidad brutal o la huida hacia delante de Andrés Calamaro (2014, Lengua de Trapo), de Darío Manrique.

De hecho, el vínculo permitió al ex Abuelos de la Nada construir una visión del ídolo muy diferente a su retrato público, atorado en las controversias. “El Maradona que conozco es una persona excelente, confidencial, humilde, siempre tiene tiempo para saludar a todo el mundo, siempre reconoció los méritos de los cantantes de la música popular, de otros futbolistas de otros deportistas. Se dirige a todo el mundo como ‘maestro’. Maestro aquí, maestro allá…El Diego que yo conozco es una excelentísima persona. Me dio su confianza, su intimidad”, señaló una entrevista a Revista Líbero.

Por eso, en Maradona, parte de su ambicioso disco Honestidad brutal (1999), diseña a un futbolista caído en desgracia, pero que limpia sus errores a través de su magistral talento como deportista y, sobre todo, el arrastre religioso entre su gente. “No me importa en qué lío se meta Maradona/ Es mi amigo y es una gran persona, el diez/ En el alma guardo la camiseta de Boca/ Que me regaló alguna vez”, dice en parte de su letra, aludiendo al atuendo que el propio Diego le obsequió, pese a que el Salmón es hincha de Independiente de Avellaneda.

A tanto llegó el abrazo entre Calamaro y Maradona en esta composición que el propio “Pelusa” abre el tema hablando y dedicándoselo a sus hijas. Complicidad pura para un gol convertido en canción.

*Hacer el tonto – Andrés Calamaro

Del mismo Honestidad brutal, con un evidente aire aguardentoso, casi cantada al borde de la barra, en la rúbrica noctámbula del Salmón.

Una creación optimista que celebra la amistad, en la que se escucha a Maradona cantar junto a Calamaro y a Cuino Scornik -el coautor-, “como una gran pandilla de hermanos”, tal como reza la letra.

El registro de esta composición generó un minuto curioso. “Había cierta incomodidad, no recuerdo por qué, y le dije para distender: ‘Andrés, grabemos las voces en pelotas’ -recuerda Scornik en el texto de Manrique-. Entonces él y yo nos quitamos la ropa, lo cual en un estudio es bastante sacrificado por los aires acondicionados. Imagínate que no es el momento para hacer gala de nada”.

Días después el exjugador de Boca Juniors fue al estudio a grabar su parte. “No se desnudó -puntualiza Calamaro en el citado volumen-. Y la verdad que yo no me atrevería a desnudarme frente a Diego”.

*Estadio Azteca – Andrés Calamaro

No es estrictamente una canción dedicada a un futbolista, pero sí a uno de los templos inmaculados que ha marcado a dos mundiales: los campeonatos de 1970 y 1986, los que coronaron a Pelé y Maradona, respectivamente.

Por eso, el argentino escoge al coloso de Ciudad de México para idear una fábula sobre la grandeza, la pérdida de la inocencia, el inexorable paso del tiempo y la infancia que se fue. Lo que, de alguna forma, muchas veces irradia el fútbol, transformado aquí en un clásico en el repertorio del “Salmón”.

*Maradó – Los Piojos

Encarnación de un amplio culto popular en Argentina -el que nunca se ha podido replicar fuera del país-, Los Piojos también tenían que sumar una oda al “Pelusa”.

Incluida en su tercer álbum de estudio titulado 3er arco (1996), la canción fue ampliamente coreada desde el tablón a partir de ese año (su coro de “Maradoo/ Maradoo” es irresistible), para contar con una versión en vivo que es parte del disco Ritual (1999), la que es introducida por Maradona entregando como agradecimiento los últimos botines que usó.

“Caen las tropas de su majestad/ Y cae el norte de la Italia rica/ El Papa dando vueltas no se explica/ Muerde la lengua de João Havelange”, es parte de su letra, donde se mezcla la otra pólvora del Diego: cuando le mostró los dientes a los poderosos.

El video musical fue dirigido por Hans Bonato, muestra a los integrantes del grupo jugando a la pelota en el estadio Tomás A. Ducó del Club Atlético Huracán, mezclado con los mejores goles y jugadas del barrilete cósmico.

*La mano de Dios – Rodrigo

Uno de los himnos imbatibles dedicados al fallecido futbolista, quizás el más representativo de todos. O al menos, da la pelea entre los primeros lugares.

Se hizo conocido en 2000, cuando el intérprete cordobés Rodrigo Bueno se la cantó en persona a Diego en una emotiva visita a Cuba, transmitida por el programa Versus. No tardó en popularizarse y en convertirse en un himno en las canchas. Pero, a diferencia de lo que la mayoría cree, el Potro no es el autor de la canción, sino que su cuñado, Alejandro Romero.

A fines de los 90, Rodrigo, una estrella ya hecha y derecha, estaba comenzando una relación con Alejandra Romero, a quien escuchaba con atención cuando entonaba uno que otro bolero compuesto por su hermano Alejandro. Astuto, un día Rodrigo le pidió a su cuñado, que soñaba con triunfar como músico, que le escribiera una canción para sumarla a su repertorio.

“Estuve dos horas frente a una hoja vacía, sin inspiración. Me angustié porque era un momento en el que las oportunidades no abundaban y hasta llegué a tener el sentimiento de querer dejar la música. En un momento, como en una especie de rezo, dije: ‘Por favor, dame una mano con una canción que le guste a Rodrigo… Para mi vieja, que me apoya’. Y empecé a escribir palabras sin sentido: ‘En una villa nació, fue deseo de Dios / Crecer y sobrevivir a la humilde expresión / Enfrentar la adversidad…’ En un momento sentí como una voz que me dictaba: ‘En un potrero forjó una zurda inmortal’. Me di cuenta de que tenía que ver con Maradona. Fue algo que me bajó…”, contó Alejandro Romero al productor Federico Bareiro.

Ya con la letra escrita en una hoja -que conserva hasta el día de hoy-, se dirigió a la casa de Rodrigo para mostrársela. El cantante no lo tomó demasiado en serio, ya que estaba preparando un viaje a Brasil. Pero cuando escuchó a su cuñado entonarla varias veces, el golpe fue fulminante: intuyó que estaba ante un verdadero éxito.

“¡No sabés lo que acabás de hacer! ¡Es tu pasaporte a no pedirle nada a nadie! Yo soy Lo mejor del amor, la mejor canción que compuse, y vos sos La mano de Dios, es tu mejor canción y no la vas a superar. ¡La van a cantar todos!”, habría exclamado Rodrigo, bautizando de paso la canción.

Y así fue: La mano de Dios trepó como un suceso multitudinario y es parte ineludible del soundtrack que tributa al “10”.

*Maradona blues – Claudio Gabis y Charly García

Casi la mayoría de las canciones a Maradona surgen desde la adoración y la idolatría; en rigor, desde la alegría de tener a un ídolo que represente en el mundo la viveza y el estilo argentino, como un estallido de locura por un portento que pudo doblegar hasta a los ingleses.

Sin embargo, hay un tema que emergió desde la tristeza. Desde el pasaje más oscuro en la existencia profesional del Diego, cuando su mundo caía abatido. El músico argentino Claudio Gabis -uno de los pioneros en el rock de ese país- se unió a Charly García y ambos compusieron Maradona blues, un track que provino de la noticia del doping positivo de Maradona después del partido de Argentina contra Nigeria en el Mundial de Estados Unidos 1994.

“Charly y yo compusimos Maradona blues espontáneamente el día en que Diego quedó fuera del Mundial, a eso de las cuatro o cinco de la mañana, llenos de desilusión y tristeza”, comentó Gabis en su momento.

En 1994, tras el trago amargo del doping, el programa 360 de Canal 13 juntó a Charly y Diego para cantar el Maradona blues, en una unión casi umbilical entre dos emblemas de la argentinidad más consumada.

*Santa Maradona – Mano Negra

Hacia 1994, el grupo francés Mano Negra presentó uno de los primeros temas internacionales despachados hacia la figura irreductible del “10”.

La banda que lideró Manu Chao era muy cercana al mundo del fútbol, ya que varios de sus integrantes seguían al Olympique de Marsella.

El tema data de 1994, el mismo año del Mundial maldito de Estados Unidos que envió a Maradona al ostracismo. Se llama Santa Maradona y forma parte del álbum Casa Babylon, el que permitió al grupo de rock mestizo acentuar su proyección fuera de Francia. También se conoció como Larchuma Football Club, que podría traducirse como Vergüenza Fútbol Club, acorde con lo acontecido en los pastos estadounidenses.

Su letra en francés dice: “La coupe du Monde est terminée / Maradona n’était plus là pour protéger les Italiens / ¡Larchuma football club! / Santa Maradona priez pour moi (La copa del Mundo terminó / Maradona no está más para proteger a los italianos / Vergüenza Fútbol Club / Santa Maradona ruega por nosotros)”.

*La zurda de oro – El Polaco

Puede parecer que el cancionero inspirado en Lionel Messi no es tan abundante como el pensado en su antecesor, Maradona. Alto: en torno a “la pulga” hay varias canciones, aunque quizás no cuentan con intérpretes de estatura tan histórica como aquellos que han pensado en el Diego.

Sergio Torres, Neo Pistea, La banda del Tigre Ariel, Janna Santero, Toni Beiro y Númana figuran entre los artistas que han trazado líneas y melodías para el actual astro del Inter de Miami.

Pero uno de los temas más reconocidos es La zurda de oro, del cantante argentino de cumbia El Polaco.

La canción fue escrita en 2010, el año en el que Messi ganó su segundo balón de oro, superando a sus compañeros del Barcelona, Andrés Iniesta y Carles Puyol, quienes se acababan de coronar en el Mundial de Sudáfrica como campeones con la selección española.

Esta cumbia narra cómo fue que Messi destacó desde su juventud en su natal Rosario, y antes de que los locales pudieran aprovechar su gran talento, el futbolista se fue a España para jugar con el Barcelona.

La zurda de oro se lo apodó/la zurda de oro, nos demostró/que este país se llena de orgullo/viéndote a vos/Toda la magia en el gol/nos hace acordar a Dios”, se escucha en su lírica.

*Copa do Mundo – Vinicius de Moraes

Brasil, como la única selección que ha asistido a todos los mundiales y con sus cinco campeonatos conseguidos, tenía que ser parte de esta banda sonora. Y con uno de sus mayores emblemas culturales: Vinicius de Moraes.

El pilar de la bossa nova mostró en 1971 el tema Copa do mundo, dedicado no sólo a la aplastante victoria de su país por 4-1 frente a Italia en la final del Mundial de México del año anterior, sino que también a ese equipo completo eternizado como el mejor de todos los tiempos, con una habilidad endiablada y un virtuosismo irrepetible, a cargo de Pelé, Jairsinho, Gerson, Tostao y Rivelinho, entre tantas figuras.

Ante la escalada de la dictadura militar en Brasil, Vinicius vivió como refugiado en distintos países, por lo que el verano del 71 lo encontró en Mar del Plata, Argentina. Se convirtió en una de las atracciones de La Fusa, el local nocturno de Playa Grande mezcla de centro cultural, café concert y espacio bohemio y vanguardista, al que concurrían Antonio Gasalla, Carlos Perciavale, Marikena Monti, Marta Minujin y otros para agitar sus noches de bohemia.

Ahí presentó Copa do mundo, secundado además -como si se tratara del más excelso team futbolero- por la cantante Maria Creuza y por el joven guitarrista Toquinho. Su letra agradece a los argentinos por el apoyo entregado al Brasil 70 en las canchas mexicanas, pero no se guarda una pizca de orgullo: “La Copa del Mundo es nuestra/ con los brasileños no hay quien pueda/ Eh, esta escuadra del oro/ es buena en la samba y con la pelota…”. Cómo rebatirlo.

*Caszely – Jorge González

El derrotero chileno en los mundiales no es demasiado alentador. Más allá del tercer puesto en el campeonato de 1962, organizado en casa, las restantes participaciones han naufragado entre la primera fase y los octavos de final, donde Brasil casi siempre ha aparecido como el verdugo definitivo.

Pero no por ello van a escasear las canciones pensadas en los cracks que alguna vez fueron mundiales. Carlos Caszely es el principal agasajado: el ídolo de Colo Colo estuvo en las citas de Alemania 1974 y España 1982, sin mucho éxito (en la primera se convirtió en el primer jugador en recibir una tarjeta roja en la historia de los mundiales).

Por lo mismo, otra institución, pero esta vez de la música nacional, decidió mucho tiempo después escribir una significativa canción en reverencia a su legado: se llama simplemente Caszely y está incluida en su tercer disco solista, Mi destino. Confesiones de una estrella de rock (1999).

Ahí, en 11 minutos y 50 segundos -el track más extenso de su carrera- enlaza sobre ritmo electrónico a los jugadores que en los campeonatos chilenos de los 70 y los 80 no pudieron con el talento del “Chino”, además de empalmar con los nombres clásicos de Barrabases, el cómic más representativo en la historia del balompié local.

Carlos Caszely salva al mundo, desde su máquina de driblear, no hay enemigo que resista, ¡quién lo va a poder parar!”, dice en su introducción, para después seguir: “Cae, Angulo, cae Arias, Rafa González, Leonel Herrera (…) se ha pasado a Hugo Berly y al arquero Olivares, al reserva Polo Vallejos, ¡y hasta al loco Petinelli! ¡Se pasó a Sam, Mono, Roque, Pelusa, Ciruela, Bototo, Torito, Chico, Guatón, Pirulete y a Pelao!”.

Si Calamaro y Maradona se fusionaron en un arrebato de argentinidad total, el apretón de manos de Caszely y González consagra a dos portentos de la cultura pop del siglo XX chileno.

*Me enamoré – Shakira

Casi todas las canciones dedicadas a estrellas mundialeras están diseñadas apuntando a sus talentos volcánicos en la cancha: la gambeta, sus habilidades para moverse, la capacidad sobrenatural para leer el juego. O también para sus dotes como figura fuera del césped, como sucede con Maradona.

Pero hay un ítem único y singular que sólo le pertenece a Shakira. Es un universo por sí solo, una categoría sin parangón: las dedicatorias de amor y desamor a un jugador que haya participado de un Mundial.

Como una suerte de diario vida, Shakira ha establecido un auténtico manual de cómo ir del enamoramiento más absoluto a la venganza más aguda hacia Gerard Piqué, el exfutbolista español del que fue pareja y que alzó la Copa del Mundo con su país en 2010.

Entre sus declaraciones más abiertas está Me enamoré, tema que retrata precisamente la noche de 2010 – en el Mundial de Sudáfrica- en que ambos se flecharon y comenzaron una relación tan intensa como belicosa.

Mi vida me empezó a cambiar... la noche que te conocí”, “Contigo yo tendría diez hijos... empecemos por un par”, “Mira que ojitos bonitos”, canta la artista, célebre también por despachar varios himnos mundialeros. Shakira y el fútbol, para bien y para mal, parecen ser indisolubles.

Más sobre:Diego Armando MaradonaPeléAndrés CalamaroCharly GarcíaRodrigoEstadio AztecaMano NegraManu ChaoLos PiojosVinicius de MoraesToquinhoLa FusaMaria CreuzaCarlos CaszelyJorge GonzálezLos PrisionerosShakiraGerard PiquéMundial 2026MúsicaMúsica culto

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

CYBER 50% Plan Digital+$5.990 al mes SUSCRÍBETE