Diario Impreso

Valdivia estrena corrosivo documental de Errol Morris

<P>Centrado en un escándalo sexual de los años 70, el ganador del Oscar hace una fuerte crítica al sensacionalismo de la prensa.</P>

La cartelera nacional cada vez tiene menos cupo y tolerancia para documentales, que sólo en los festivales encuentran un lugar a la altura de los grandes autores del género. Es el caso de Tabloid, unos de los documentales más alabados de los últimos años, dirigido por el norteamericano Errol Morris, que se exhibe en el Festival de Cine de Valdivia.

Autor de cintas como The thin blue line (1988), sobre el caso de un condenado injustamente por asesinato, y la ganadora del Oscar The fog of war (2003), centrada en el entonces secretario de Defensa de EE.UU. Robert McNamara, Morris combina en Tabloid ( 2010) la denuncia y un corrosivo humor negro. Esto último, un aspecto que había dejado un poco de lado en sus muy serios últimos trabajos, los que se centraban en la errática política exterior norteamericana, como lo fue el caso de los abusos contra los prisioneros de la cárcel de Abu Ghraib en Irak, caso que retrató en la impactante Standard Operating Procedure (2008).

Insólita, frenética y divertida, Tabloid narra la historia de Joyce McKinney, una ex Miss Wyoming que sorprende por su inteligencia y capacidad persuasiva. Ella protagonizó uno de los escándalos sexuales más explotados por diarios ingleses de fines del 70, al enredarse con Kirk Anderson, un joven miembro de la Iglesia mormona, de quien se enamoró. Condenado moralmente por sus pares, Anderson huyó a Inglaterra, pero ella lo persiguió -con guardaespaldas incluidos- hasta encontrarlo y prácticamente raptarlo.

Hasta ahí la historia posee cierta lógica, pero luego todo se enreda en juegos de verdad-mentira, donde ella dice que él se dejó llevar, mientras él la acusa de violación. Los tabloides sensacionalistas ingleses (Mirror y Daily Express, sobre todo) hicieron nata con la historia y la llevaron a niveles de credibilidad bastante dudosos con tal de mantener el interés e inflar el escándalo.

Este es uno de los aspectos que más le interesa a Morris en el documental. Tal como lo ha manifestado en entrevistas, su idea es nunca plantear una verdad total, sino que mostrar cómo se jugaron todas estas versiones con distintos intereses detrás, los que van influyendo en la manera en cómo la opinión pública configura sus visiones de los casos y sus implicados. "Las dos cosas no pueden ser verdad. Las dos podrían ser falsas, pero no pueden ser verdad las dos. Y esta lucha sobre la narrativa, lucha sobre la historia sí, se fue de las manos. (…) La verdad más o menos dejó de importar", dijo en una entrevista a CNN tras el estreno.

Morris se centra finalmente en la estrambótica figura de McKinney, quien desde joven estuvo rodeada de flashes y tiene grandes historias por contar. No sólo escapó de la policía en su momento, haciéndose pasar por sordomuda y vestida de mujer india. Hace poco volvió a figurar con la increíble historia de la muerte de su perro y su teoría de que había reencarnado en cinco caninos coreanos.

Más sobre:Diario Impreso

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Lo más leído

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE