La carrera presidencial aún no está zanjada

Las señales que en el último tiempo ha recibido la candidata de Chile Vamos, Evelyn Matthei, no han sido especialmente auspiciosas. Si hace algunos meses la gran mayoría de las encuestas coincidía en que podría triunfar holgadamente en las elecciones, ahora es el abanderado de Republicanos José Antonio Kast quien claramente lleva la delantera, incluso en segunda vuelta, donde algunos sondeos ya lo muestran mucho más competitivo que Matthei frente a Jeannette Jara, la candidata oficialista.
Por estos días también han sido notorios algunos “descuelgues” de figuras que en su momento fueron parte de Chile Vamos, como el caso del exalcalde de Puente Alto, Germán Codina, quien ya expresó su apoyo por Kast -antes lo había hecho el exalcalde de La Florida, Rodolfo Carter-, en tanto que algunos exsubsecretarios del gobierno de Sebastián Piñera, así como un exministro de su primer mandato, también manifestaron su preferencia por el candidato republicano.
Ante este panorama -reforzado por el hecho de que Kast en general ha hecho una campaña ordenada y con pocos errores- en el mundo de la oposición ya empiezan a cundir las voces que anticipan que el representante de los republicanos será quien pasará holgadamente a segunda vuelta, dando como un hecho que, al menos en lo que respecta a la derecha, ya estamos frente a una “carrera corrida”, previendo que las posibilidades de que Matthei logre repuntar son ya muy escasas, entre otras razones porque es muy improbable que quienes abandonaron esta opción para migrar hacia Kast hagan el camino de regreso.
No cabe duda de que la candidatura de la abanderada de Chile Vamos está complicada, pero lo que algunos al parecer no han previsto es que, bajo determinados escenarios, Matthei podría volver a remontar, lo que pone en entredicho el predicamento de que la carrera presidencial ya está zanjada, introduciendo un sano nivel de suspenso que de paso mantiene viva la competencia electoral.
Un elemental sentido de realismo obligaría a reconocer que Matthei ha perdido fuerza para atraer por sí misma a nuevos votantes o asegurar que logrará retener a la mayor parte de sus adherentes, pero un factor que podría beneficiar sus posibilidades es que terminen confluyendo sectores de derecha y del mundo de la centroizquierda en una especie de voto “anti Kast”. En efecto, también la candidatura de Jeannette Jara se ha debilitado y crecientemente aumenta la expectativa en los sectores de izquierda de que la abanderada comunista será derrotada por Kast en una segunda vuelta. La única opción que les quedaría a la mano a dichos sectores para impedir que Kast gane las elecciones es promover el voto por Matthei, bajo el predicamento de que “votar por Jara es votar por Kast”.
Según esta lógica, si tanto Kast como Matthei lograran pasar a la segunda vuelta, la apuesta es que con votos de parte de la derecha y la izquierda, así como de los sectores de centro, Matthei pudiera terminar triunfando, aun cuando sea por una mínima diferencia de votos.
Este voto útil anti Kast en el mundo de la centroizquierda es un fenómeno que parece estar en pleno proceso de gestación, y aunque su impacto electoral todavía no es posible de ser dimensionado con precisión, si la candidatura de Jara continúa profundizando la percepción de estancamiento, ello podría alentar aún más el voto anti Kast entre los votantes tradicionales de la centroizquierda. Esto alimenta la expectativa de que existe un voto oculto dentro de la izquierda que podría fluir silenciosamente hacia Matthei, mejorando sus posibilidades electorales.
Desde luego hay factores que podrían contener la expansión de este voto anti Kast en la oposición, particularmente porque las propias candidaturas parlamentarias de Chile Vamos podrían estar reticentes a ir en contra de Kast en sus respectivas campañas, considerando que la carta de los republicanos lleva en estos momentos las mejores chances de ganar la presidencial. Asimismo, cabe considerar que hay sectores de la izquierda moderada para los que la sola idea de votar por una candidatura de derecha resulta intolerable. Con todo, en la medida que empiecen a confluir sectores tanto de derecha como de izquierda en la idea de salir al paso de Kast por distintas razones o intereses, estas resistencias podrían ir cediendo.
Todavía representa una incógnita si acaso este voto anti Kast y pro Matthei llegará a ser de tal magnitud que logre revertir los pronósticos actuales, pero cuando menos permite anticipar que la campaña sigue abierta y que una candidatura aparentemente ya sin posibilidades puede encontrar formas de revivir, aunque sea por razones inesperadas.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
3.
Contenido exclusivo y análisis: suscríbete al periodismo que te ayuda a tomar mejores decisiones
Oferta Plan Digital$990/mes por 3 meses SUSCRÍBETE