Milei contra los datos: el mandatario intensifica su cruzada antifeminista y culpa al aborto legal por la baja natalidad
El presidente argentino volvió a arremeter contra los grupos que impulsaron la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y los responsabilizó por agravar la crisis económica. Sin embargo, los números oficiales y los organismos internacionales muestran que la baja de nacimientos comenzó años antes de la norma de aborto, contradiciendo la causalidad señalada por el libertario.

El presidente de Argentina, Javier Milei, arremetió nuevamente contra los grupos feministas y volvió a atacar la ley de aborto legal. Esta vez los hizo responsables de la baja natalidad que registra el país, un fenómeno que, según el mandatario, conlleva consecuencias económicas que agudizan la crisis actual.
“Estamos pagando muy caro la locura de los pañuelitos verdes”, dijo Milei la semana pasada, durante un discurso en la conferencia anual del Council of the Americas, celebrada en Buenos Aires y organizada por la Cámara Argentina de Comercio y la organización estadounidense Americas Society. El encuentro reúne cada año a empresarios, funcionarios y gobernadores.
El mandatario profundizó su crítica al señalar las consecuencias que, a su juicio, genera la baja natalidad. “Esa pasión por asesinar niños en el vientre de la madre nos está costando en términos de crecimiento y materia previsional. También en capital humano”, agregó, y sostuvo que “Argentina no llega a la tasa de crecimiento de población y natalidad que permite la reposición”.
No es la primera vez que el presidente libertario vincula ambos fenómenos. En mayo pasado ya había afirmado que, “en términos de abortos, la Argentina hizo un desastre para que vos tengas semejante caída en la tasa de reproducción”, y en enero de 2024, durante su discurso en el Foro Económico Mundial de Davos, arremetió contra lo que llamó “agenda sangrienta del aborto”.
En el país trasandino, está permitida la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14 de gestación inclusive de forma segura, legal y gratuita en todo el sistema de salud público, obras sociales y prepagas, sin necesidad de dar explicaciones. La Ley 27610 rige desde enero de 2021 y representa un hito para el movimiento feminista en toda Latinoamérica.
Fenómeno previo a IVE
Sin embargo, los datos oficiales contradicen la relación directa que plantea el mandatario. De acuerdo con un análisis de El DiarioAR basado en cifras de la Dirección de Estadísticas e Información de la Salud (DEIS, dependiente del Ministerio de Salud de Argentina, la cantidad de nacimientos comenzó a caer con fuerza a partir de 2014, seis años antes de que el Congreso sancionara la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE).
Ese año se registraron 777.012 nacidos vivos, mientras que en 2020, cuando se aprobó la norma, la cifra ya había bajado a 533.299, una reducción del 31,4%. En contraste, en 2024 -año de los últimos datos disponibles- se contabilizaron 413.135 nacimientos, un 22,5% menos que en 2020.
Con esto, el descenso en la natalidad previo a la ley fue mayor que el posterior a su entrada en vigencia, según la información citada por el medio trasandino.
A lo anterior se suma la evolución de la fecundidad adolescente, que también viene cayendo desde 2011, a un ritmo incluso mayor que la fecundidad general. En 2023 se ubicó en 11,5 nacimientos por cada mil adolescentes de entre 10 y 19 años, una reducción del 64% respecto de 2005.
El fenómeno tampoco se limitaría a la norma de política reproductiva, sino que hay una baja en la intención reproductiva de la población. Un estudio de la Universidad Austral de Argentina -difundido por La Nación- mostró que solo el 46% de los argentinos considera muy importante tener hijos, frente al 77% de una década atrás.
Una encuesta del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) arrojó, además, que el 57% de las personas de entre 18 y 45 años todavía no alcanzó la cantidad de hijos que hubiera querido tener. “Frente a la idea extendida de que las personas no quieren tener hijos o hijas, ese deseo continúa presente en una proporción significativa de la población. No se trata solamente de que las personas decidan tener menos hijos, sino también de que muchas no encuentran las condiciones necesarias para concretar sus deseos reproductivos”, señala el informe.
La batalla cultural
Por otra parte, el medio El Destape planteó que la caída de la natalidad ocurre tanto en países con aborto legal como en aquellos donde está prohibido o severamente restringido, lo que vuelve difícil atribuirla a los grupos feministas u organizaciones abocadas al aborto libre.
En ese sentido, el objetivo de las declaraciones del mandatario parecería -más que explicar un fenómeno demográfico- reactivar una batalla cultural, según señaló el medio argentino.
También, según datos del Banco Mundial citados por El DiarioAR, la tasa de natalidad mundial desciende desde hace décadas. Específicamente, en Latinoamérica la baja se registra desde hace más de medio siglo, con una aceleración a partir de la década de 2010.
Según explicó la directora de Género de la fundación Fundar de Argentina, María de las Nieves Puglia, el porcentaje de nuevos nacimientos “en Argentina se vuelve muy claro que se desploma a partir de 2014”.

En la misma línea, la docente del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad Austral de Argentina, Dolores Dimier, definió a El DiarioAR la caída como un fenómeno multicausal y mencionó la incorporación de las mujeres al ámbito laboral, las dificultades para conciliar trabajo y crianza y los cambios en los proyectos de vida de las generaciones más jóvenes.
La UNFPA, que ubicó la tasa argentina en 1,2 hijos por mujer -una de las más bajas de la región-, había señalado en junio de 2025 que son las barreras económicas y sociales las que impiden que millones de personas planifiquen familias más amplias. “El informe demuestra que una combinación perjudicial de precariedad económica y sexismo influye en muchos de estos problemas”, explicó el organismo.
Derogación de la ley
Pese a la dureza del discurso del líder derechista, fuentes del oficialismo argentino aseguraron a La Nación que no hay planes inmediatos para derogar la norma. “No hay nada de eso al momento”, sostuvieron. Un funcionario de la Casa Rosada agregó que “no es un tiempo propicio para dar ese tipo de debates”.
Días antes, la senadora libertaria Nadia Márquez, una de las principales detractoras de la ley IVE, había reconocido al mismo diario que el oficialismo “no tiene los votos” para impulsar su derogación, aunque aseguró que el debate para la eliminación de la norma llegará más adelante.

El mismo diario recordó que en febrero de 2024 legisladores de La Libertad Avanza, el partido de Milei, ya habían presentado un proyecto para derogar la ley, sin éxito.
En ese sentido, según El Destape, la disputa que plantea Milei respondería más a un alineamiento cultural con sectores derechistas que a un diagnóstico sobre cómo la natalidad afectaría a la economía.
El medio vinculó el discurso del libertario con una red internacional conservadora que impulsa desde hace años la agenda provida entre las nuevas derechas, como la Declaración de Consenso de Ginebra -impulsada originalmente por Donald Trump- y la Red Política de Valores (PNfV).
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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