Llegó a Chile la tendencia de no exigir corbata en entrevistas laborales
En sintonía con la moda estadounidense del business casual, presentarse de terno y corbata a las entrevistas de selección dejó de ser sinónimo exclusivo de buen vestir en el caso de los hombres.

Las entrevistas de trabajo habitualmente son una instancia que provoca ansiedad, puesto que son muchos los detalles a tomar en cuenta, a fin de causar una buena impresión. Uno de ellos es la apariencia. Tradicionalmente, se ha considerado que mientras más formal se vea el candidado, tanto mejor. No obstante, ese paradigma está variando, hasta el punto de que, en el caso de los hombres, ya no es estrictamente necesario llegar con corbata hasta la oficina del entrevistador.
Este cambio se ha producido en la medida que los ambientes de trabajo se han puesto algo más informales, siguiendo una tendencia importada de Norteamérica que está imponiendo en la cultura chilena el vestir de manera sport, volver habituales las reuniones laborales en un café y el trabajo a distancia.
"Incluso, en industrias tan tradicionales como la financiera, se ha ido aboliendo la obligatoriedad de usar terno y corbata", señala Fernando Vigorena, director ejecutivo de Entrepreneur Consultores y experto en outplacement.
En el libro Casual Power, la autora estadounidense Sherry Maysonave afirma que el desafío hoy es tener la habilidad de vestirse casualmente y, al mismo tiempo, generar credibilidad, tanto como cuando se usa una vestimenta habitualmente considerada como formal. Esto puede lograrse a través de una apariencia business casual; es decir, usando una chaqueta y un pantalón de colores neutros, que no necesariamente formen parte de un terno.
¿Y las mujeres? Entre ellas, que no usan corbata, no hay cambios significativos. La recomendación, eso sí, es que utilicen tonalidades no muy llamativas, que los accesorios combinen con el vestuario y que no usen escotes pronunciados.
En el tema de la presentación personal en las entrevistas de selección, la idea es que la persona se adecue al tipo de organización que está efectuando el proceso de selección. "Vestirse formalmente para una entrevista en una empresa minera puede llegar a ser contraproducente, por ejemplo, y que sí sea importante en otras empresas de diferente actividad", acota al respecto Vigorena.
Coincide en ello la socia y consultora de Kambio, Andrea Saporta. Sostiene que actualmente llegar con una vestimenta demasiado formal a una entrevista laboral, al contrario de lo que podría esperarse, puede ser negativo. Sin embargo, aconseja ave- riguar previamente qué tipo de tenida es la que deberá usarse para enfrentar dicha instancia. Cuando esto no sea posible, lo mejor es optar por lo seguro y vestirse a la manera tradicional, lo que implica usar corbata si el candidato es un hombre.
ALTA GERENCIA
El avance de la informalidad no implica, en todo caso, que la apariencia sea menos importante en los procesos de selección. En Estados Unidos, cuna de esta tendencia, existen estudios que demostraron que el 55% de la primera impresión que un candidato causa en el entrevistador está relacionado con el vestuario, el 38% con la forma de moverse y gesticular y apenas el 7% con la comunicación verbal.
Con todo, en Chile todavía predomina una mirada más conservadora. Sobre todo, entre la alta gerencia y los directores de empresas chilenos la vestimenta formal sigue siendo importante.
"En las posiciones relevantes el aspecto importa, y mucho, porque son instancias donde las personas también son símbolos; los líderes corporativos tienen un doble rol: no sólo deben serlo, sino también parecerlo", señala José Luis Barroilhet, socio de Spencer Stuart. En esos niveles se valora tanto el desplante, la forma de sentarse y el lenguaje, como la corbata bien puesta y la calidad y el color de la camisa.
Como sea, la clave está en que la persona logre reflejar mediante su vestimenta los valores de la empresa donde se va a desempeñar.
LAS CLAVES EN LA VESTIMENTA
Según la asesora Loreto Arellano, de Imagen a tu Medida, las personas deberían tener en cuenta las mejores combinaciones de colores y llegar a conocer las texturas de las telas. Añade que a menudo se cometen pecados, como usar corbatas de tonalidades demasiado llamativas o joyas muy vistosas.
"El entrevistador se va a fijar si los zapatos están sucios o con las puntas peladas, o que anden muy bien vestidos y sin embargo usen un lápiz barato. Por el lado de las mujeres, es mal visto que lleguen con un escote pronunciado", dice.
Andrea Saporta, por su lado, aconseja preparar la ropa con la que se irá a la entrevista con anticipación y mirarla con ojos críticos. "Los detalles pueden hacer la diferencia: cuellos, botones y manchas no son precisamente escasos", sentencia.
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