Histórico

Tradicional "calle de las lanas" arriesga desaparecer

Locales de Santiago Centro fueron notificados del fin del contrato de arriendo a contar del 31 de enero e iniciaron campaña para evitar su salida.

Como un balde de agua fría recibieron los locatarios de la popular “calle de las lanas”, ubicada en 21 de Mayo,  la carta donde los dueños del edificio que ocupan los notificó del término del contrato de arriendo “por remodelación”, a partir del 31 de enero de 2017.  Con esto, los comerciantes tendrán que abandonar el tradicional lugar, en pleno centro de Santiago, poniendo fin a un barrio que por décadas ha atendido a los fanáticos del tejido de todo el país, atraídos por sus precios y variedad de oferta.

La noticia abrió campo a la especulación sobre cuál será el futuro de estos pequeños negocios, así como el destino que tendría el edificio, sin descartarse la construcción de una multitienda. “Voy a echarlo de menos, somos muchos los clientes que lamentamos esta noticia. Tengo 86 años y hace más de 25 años que vengo a comprar a 21 de Mayo; encuentro todo sin tener que recorrer y a muy bueno precio. Así puedo tejer todas las semanas ropita de guagua que regalo a los hogares”, comenta la clienta Milena Godoy.

Los locales notificados son los que se ubican desde la punta de diamante hasta antes de la sombrerería Donde Golpea el Monito:  Lanas Dona, Calidad, La Fortuna, El Palacio de las Lanas y El Siglo,  a excepción de  La Gioconda, que es de otro dueño, además de algunos  locales de otros giros.

En las redes sociales la comunidad de tejedoras  ya empezó a movilizarse y el 3 de septiembre harán un yarn bombing (intervención urbana con lanas) para visibilizar la campaña “No al cierre de 21 de Mayo”. Además, los fines de semana de agosto impartirán talleres de tejido gratuitos en plena calle.

Para Javiera Hernández, dueña de La Tejería y vocera del movimiento, “es una forma de homenajear este oficio y un barrio tan tradicional. Dentro de los locales las personas también se juntan a tejer y compartir. Es muy triste que se pierda esa sintonía”.

El tiempo corre, pero en el intertanto los locatarios no pierden la esperanza de revertir la situación. “Hay que luchar para que no se pierda el patrimonio. Lo único que sabemos es que la remodelación del edificio va, pero queremos reunirnos con la congregación de monjas que sería dueña del edificio, para tener contacto directo y más claridad”, señala Luis Costa, cuarta generación en el local Casa Costa de  calle 21 de mayo.

El comerciante también descarta que todos los locatarios puedan irse a un mismo lugar, como ocurrió con el paseo de las carteras en Plaza de Armas, donde el municipio sí pudo intervenir por tratarse de un espacio edilicio.

El concejal Alfredo Morgado, quien se ha reunido con los locatarios, aclara que el conflicto es entre privados, pero que se está a la espera de más antecedentes en el municipio.  “Tenemos ahí un patrimonio humano e histórico relevante y que preocupa a los vecinos, pero hay que ver qué se construirá ahí y si transgrede o no el plano regulador. Es un tema que estamos estudiando para actuar”, dijo Morgado. Por ahora, descartó que exista alguna solicitud de permiso para construir en el lugar.

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