Pulso

El mal momento de Curifor y el quiebre de la familia Domper Pons

Para intentar salvar de la quiebra a la conocida concesionaria automotriz, el grupo controlador, encabezado por Antonio Domper Pons, aprobó utilizar activos y garantías de sus sociedades inmobiliarias para conseguir casi $ 20 mil millones. Los accionistas minoritarios, entre ellos hermanos, primos y sobrinos, se querellaron en su contra por esta decisión.

Curifor

En una entrevista aparecida hace un año en redes sociales, el español Antonio Domper Pons (92) cuenta la azarosa historia que lo llevó a ser uno de los empresarios más reconocidos y prósperos de Curicó, cuyo nombre se asocia desde hace 60 años a la concesionaria automotriz Curifor.

Domper dice, en la cuenta historias_de_oro de Instagram, que “la única forma de ganar plata es trabajando, no hay otra, y siendo correcto, porque si es correcto, las puertas de Chile se le abren”.

Sin embargo, hoy esa rectitud de Domper Pons la han puesto en duda integrantes de su propia familia, quienes se querellaron en contra suya y de otros integrantes de la administración de Curifor por dos delitos económicos que fueron incorporados hace pocos años al Código Penal chileno.

Las acusaciones se oficializaron con una acción legal presentada ante el 8° Juzgado de Garantía de Santiago el 16 de enero y está firmada por los accionistas minoritarios Ana María Pons, Cristóbal Domper, Margarita Zulueta, María Teresa Ferrer, Vilia Dabike y Mario Weiffenbach. La acción judicial fue admitida a trámite por la jueza Cecilia Rothfeld.

La acción legal se enlaza con el complejo momento financiero por el que atraviesa la compañía familiar marcada por una deuda de casi $20 mil millones que puso a los socios en veredas opuestas.

La historia del conflicto está contada en la misma querella. Y los abogados de ambas partes no quisieron emitir comentarios al respecto.

Una firma sexagenaria

Sgún una reseña publicada en El Mercurio en 2015, Curifor fue fundada a mediados de la década de 1960 por Antonio Domper Pons y su tío Jesús Pons, para la venta de maquinaria agrícola. Sin embargo, la primera escritura de la sociedad en Santiago data de agosto de 1967, donde se crea Automotriz Curiford Sociedad Anónima, una firma en la cual tendrían intereses también los hermanos Jesús y Ángel Domper Pons, y cuyo objetivo era la venta de vehículos y repuestos de la marca estadounidense Ford.

En marzo de 1969, la sociedad pasó a llamarse Automotriz Curifor Sociedad Anónima. De esta manera, amplió su negocio al rubro automotor, abriendo sucursales en la zona central del país, donde también ofrecía financiamiento y seguros. Dado su buen desempeño, la compañía se expandió también al área inmobiliaria. Con el fin de gestionar separadamente cada negocio, creó una sociedad para el rubro llamada Dofer S.A. en marzo de 1983.

Automotriz Curifor cambió de nombre a Curifor S.A. en mayo de 2002.

Documentación oficial establece que hasta 2013 el directorio de la empresa estaba integrado por los tres hermanos y Jesús Domper Pons ocupaba la presidencia, Ángel era director y Antonio, director y gerente general. En la junta de enero de ese año, se le confirieron poderes a Antonio para la administración, acompañado por su hija María Inés Domper Rodríguez, rectora de la sede Talca de la Universidad Santo Tomás, y su yerno Martín Bresciani Durán, casado con María de la Luz Domper Rodríguez, exministra del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia.

En julio de 2021, una junta de accionistas decidió reorganizar la sociedad. Se mantuvo Curifor S.A., pero se creó otra sociedad llamada Curifor Inmobiliaria S.A. para que asumiera negocios de inversión en bienes raíces, tal como lo hacía Dofer S.A. Y aunque se trataba de empresas autónomas, tenían casi exactamente la misma distribución accionaria.

En Curifor S.A, la sociedad controladora es Inversiones Esera Spa, vinculada a Antonio Domper Pons y su familia, con un 69,22%. El segundo accionista es Inversiones Gory SpA, de Jesús Domper Pons y representada por Cristóbal Domper Casale, con un 7,47%. Luego se ubica Margarita Zulueta Galilea, con un 4,37%. Después está la prima de los Domper Pons e hija de Jesús Pons, Ana María Pons Martínez, con 3,74%. Luego, se encuentra la sociedad Inversiones Kassel Ltda, de Roberto Gerlach y Giovanna Díaz, con un 2,45%; los hermanos Juan Cristóbal, Diego y María Augusta Fernández Undurraga, con un 2,18% cada uno; Vilia Dabike Beltrán, con 1,11% y María Teresa Ferrer Artigas, con 0,73%.

Además de las sociedades vinculadas a Curifor, los tres hermanos Domper Pons eran socios en partes iguales en una viña llamada Viñedos y Bodegas Domper, de Sagrada Familia.

Actualmente Curifor es concesionario en automóviles de las marcas Ford, Hyundai, BMW, JAC, Omoda, Mahindra, Foton, Donfeng y en camiones, de Chevrolet, Ford, Iveco y Foton. Cuenta con 16 sucursales de autos nuevos, usados o repuestos, desde Ovalle hasta Chillán.

La querella

En enero, todos los accionistas minoritarios, salvo los hermanos Fernández Undurraga, presentaron una querella en contra de la administración.

Según cuentan los acusadores en el documento, Curifor S.A atraviesa una profunda crisis económica que lleva años y que desde 2024 podría “ser entendida derechamente como una situación de insolvencia, para la cual la única salida que puede vislumbrarse con razonabilidad es su liquidación voluntaria o forzosa”. Sin embargo, los controladores no han tomado esa decisión, proponiendo un plan de rescate que, según los querellantes, sería inviable y perjudicial para los accionistas minoritarios, pues “dilapida” el patrimonio de las sociedades de bienes raíces Dofer y Curifor Inmobiliaria.

El 24 de noviembre de 2025 se hicieron juntas extraordinarias de accionistas de Curifor S.A. y de las inmobiliarias, encabezadas por María Inés Domper Rodríguez como presidenta del directorio, hija de Antonio Domper, y del gerente general Martín Bresciani Durán, yerno del patriarca, presidente de la Cámara de Comercio Automotriz de Chile (Cavem).

En estas últimas, la familia controladora aprobó otorgar garantías reales, como hipotecas y prohibiciones de contratos, respecto de todos sus inmuebles (11 de Dofer y 5 de Curifor Inmobiliaria) para garantizar a un sindicato de bancos, liderados por el Itaú, el total pago de las deudas de Curifor S.A. a cambio de un crédito sindicado de $19.583 millones. Asimismo, ambas sociedades pasaron a ser avales y codeudores solidarios de Curifor S.A.

También se aprobó la venta de la mitad o más de los activos de ambas inmobiliarias, puesto que para lograr el crédito se requerían $6.550 millones, de los cuales unos $4 mil millones se obtendrían con estas enajenaciones.

“Se trata de decisiones cuya única ‘racionalidad’ es extra societaria, a saber, el supuesto favorecimiento de una sociedad insolvente, que no reporta ni reportará beneficio alguno ni a ambas sociedades, ni tampoco -en términos reales- a Curifor S.A., pues están subordinadas a un plan de salvataje que es objetivamente inviable”, reclamaron los querellantes.

En la asamblea, se ofreció el derecho a retiro a los accionistas disconformes en todas las sociedades, pero con un precio por acción que era, según los acusadores, menor al valor libro real, equivalente al patrimonio de hace 10 años de las firmas.

Debido a estas acciones, que según la querella, fueron llevadas a cabo por Bresciani y María Inés Domper, y apoyadas por Antonio Domper como controlador y Juan Cristóbal Fernández, como director, es que se presentó una querella por acuerdo abusivo del grupo controlador de una sociedad anónima -delito incorporado en 2023 por la legislación chilena- y por administración desleal -integrado al Código Penal en 2018- en contra de Bresciani y Domper Rodríguez.

Hace casi un año, el capital de Curifor S.A. estaba en $ 939 millones. Al 12 de marzo de 2026 subió a $7.455 millones.

Más sobre:Domper PonsCuriforAutosJusticiaNegociosPulso

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lee La Tercera.

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE