La generación sándwich: un chileno pasará casi la mitad de su vida criando a sus hijos y ayudando a sus padres

Autor: Carlos Montes

La psicología los ha bautizado como "generación xennial", un puente entre la Generación X y la de los Millennials.


La generación sándwich está definido por aquel segmento entre 35 y 55 años aproximadamente, que por diferentes motivos, tales como el aumento de la esperanza de vida, la tardía partida de los hijos del hogar o el aplazamiento de la maternidad, tienen que mantener de manera paralela, tanto a sus padres como a sus hijos.

El concepto fue acuñado por primera vez en 1981 por la trabajadora social Dorothy Miller. En esa época hacía referencia solo a mujeres que debían cuidar tanto de hijos como de padres, pero hoy el concepto incluye a ambos sexos.  Según especialistas esto tiene ciertas consecuencias, no solo económicas, sino que también físicas y sicológicas.

En Chile se estima que una persona estará en la generación sándwich durante casi la mitad de su vida. Constanza Daniels, gerente general Fundación Oportunidad Mayor, establece que estas personas están en una posición bisagra. “Se hacen cargo de los padres y, al mismo tiempo, de los hijos. Pertenecen a los nacidos entre 1965 y 1980 y se les denomina generación xennial. Se puede entender como puente entre la Generación X y la de los millennials”.

En muchas ocasiones se trata de una situación que las personas buscan evitar. “Las personas mayores intentan dejar resuelto su futuro para evitar convertirse en una carga para sus hijos. Ese es el sueño de la mayoría. Pero no todo el mundo tiene los recursos, ni la salud, para poder hacerlo. Dado que la gente vive más, hay mayor probabilidad de contraer alguna enfermedad, lo que aumenta significativamente la necesidad de cuidado”.

Esta situación se transforma en una carga muy pesada, con altos niveles de estrés. “En la mayoría de los casos son las mujeres las que se hacen cargo. Se espera que sean ellas las que se ocupen de los mayores. Y en esta realidad ve reflejada la idea, que no se hace explícita, del supuesto sacrificio que tiene que ejercer la mujer por norma. Son ellas las que tienen que anular su carrera, su vida profesional, las que van a las reuniones del colegio”.

María José Gálvez, psicóloga y secretaria de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Chile, dice que a esta generación también se le conoce como “eneas”, por el cuadro de la antigua Grecia donde Eneas lleva de la mano a su hijo y en los hombres a su padre. “Son personas que tienen elevados estresores, cuadros agudos de los padres o personas que viven con demencia. Los cuidados generalmente se dan de manera prolongada, según el estudio CUIDEME, son personas que hace más de tres años no tienen vacaciones y que muchas veces han tenido que renunciar a sus trabajos por estos cuidados”.

Gálvez plantea que es muy difícil compatibilizar. “El tiempo es un bien escaso, y muchas veces estas personas se pierden eventos de la vida de sus hijos al tener dificultades para compatibilizar ambos cuidados”.



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