Por Felipe RetamalCancamusa y una noche para activar la dopamina en el Nescafé de las Artes
En el clásico recinto de la capital, la cantante presentó un show sólido y dinámico, donde las canciones de Dopamina crecieron en escena entre baterías, guitarras y una conexión cada vez más natural con el público. Entre temas inéditos y hasta un momento en que canta sin instrumentos, la artista desplegó un espectáculo fresco y que no parece tener techo.
Las luces bajan, el público aplaude y se abre el telón en el Teatro Nescafé de las Artes. El galope firme de un redoble comienza a sonar, como señal de que el show arranca con la energía en alto. Y de pronto, las miradas se vuelven hacia la entrada de la sala. Cancamusa sorprende apareciendo desde atrás, tocando el redoble en un tambor que lleva colgando. El respetable premia la jugada con el aplauso. Camina hacia el escenario y sube por un costado.
Así, con una sorpresa bien trabajada arranca la presentación de Cancamusa en el recinto de la calle Manuel Montt, mientras cae la fría noche del domingo 24. Es la fecha capitalina de una gira nacional en que ha desplegado el material de Dopamina, el disco que comenzó a trazar en 2023 y se lanzó en 2025. Un álbum que de alguna manera resume el crecimiento artístico de Natalia Pérez. Con el inicio del tambor, el mensaje tiene dos vertientes; marca una cercanía con su fanaticada y de paso no olvida que es cantante y baterista a la vez.
Para la primera parte del show, Cancamusa se cuelga la guitarra. Pasan Trenes y la romántica Te conocí, con el acompañamiento de su banda en directo que aunque con mutaciones, para esta gira tiene una alineación con músicos notables; Diego Peralta y Francis Durán en guitarras, Oddó en bajo, Boris Ramírez en batería y Felipe Santana en guitarra, teclados y dirección musical.
A tono con los tiempos, el show incluye un fan action. Previamente, se repartieron al público corazones de papel morado -el color que cruza la era de Dopamina-. Estos se debían levantar al momento en que sonaba la canción homónima, que tiene una colaboración con Gepe. Como no está el sanmiguelino, su parte la canta un discreto Francis Durán, arrancando aplausos del respetable.
Como ya es habitual en sus shows, Cancamusa hace parte del set sentada en la batería. Se impone un momento de transición que ahora está trabajado como un interludio lo que le da tiempo a la cantante para sentarse en el sillín y lucir a los músicos. En otras palabras, está mejor resuelto que antes. Ahí canta Cicatriz, En medio del desierto y Babel, momento en que también se hace notar a Boris Ramírez, mientras Francis toca un inspirado solo.
A dos baterías, el show pasa a otro momento, esta vez con Cancamusa cantando Venus -el único tema de Cisne: Lado Negro del repertorio, quizás se podría sumar alguno más-. Un momento en que la artista prescinde de tocar algún instrumento y se despliega como frontwoman, más bien contenida, sin demasiada exageración. Recorre el escenario, hace cantar al público, en ese sentido no se sale de la norma. Será interesante como consolida a futuro ese segmento en que se muestra solo como intérprete.
Pasa por Entre mis recuerdos, su reciente versión para el tema popularizado por Luz Casal por lo que pide al público cantarla junto a ella, un poco conectando con la fibra nostálgica del track. En ese sentido es un momento bien pensado del show que le permite abrir una conexión genuina con la gente. Alguno en el público le pide Sin condiciones, el tema de Lanza Internacional (el proyecto de Francis y Mauri Durán) en que Cancamusa colaboró. Aunque ya lo ha tocado en vivo, probablemente sea una buena idea darle más continuidad en los shows.
Como sea, Cancamusa prefiere sorprender. El repertorio incluye una canción inédita hasta ahora, Nunca es tarde. Un tema que la artista, con inteligencia, ha elegido macerar en el directo antes de publicarla como un lanzamiento de estudio. De hecho, según contó ella misma, está se incluirá en la edición deluxe de Dopamina, a lanzarse en los próximos meses. Se trata de una composición de estribillo pegajoso, con una frase melódica muy marcada. Luego, sale de la batería y vuelve al formato frontwoman para cantar Quédate, Check y Si te viera (que ya se consolida como un punto fuerte en los shows de Cancamusa), momento en que aprovecha de presentar a los músicos de la banda.
Tras el acostumbrado bis, el show sigue con el bloque final. Suenan Reviví y Horas contigo, su canción más popular. Sube al escenario otro músico invitado, Mauricio Durán de Los Bunkers, con el que tocan Planetas Viejos, otro corte inédito que ha sonado en algunos conciertos. También se mantiene Ramírez en la batería, de modo que junto a las tres guitarras se crea una masa sonora más contundente, probablemente es el momento más rockero de la presentación. Es un tema con pasajes sonoros que desemboca en Antes que apague el sol, número que cierra el show.
A pesar de que un domingo por la tarde no es un día habitual para conciertos y se trata de un teatro con butacas, el espectáculo fue avanzando en intensidad. También queda claro que las canciones han crecido con el rodaje en la carretera, lo que explica la decisión de mantener la dinámica de ir probando temas inéditos. Es cierto que la artista ha ido puliendo ciertos detalles y que cantar prescindiendo de instrumentos es un camino en sí mismo. Aún así, Cancamusa deja en claro que tiene cancha, tiro y lado como para crecer.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
Plan Digital+$6.990 al mes SUSCRÍBETE














