La ingenuidad del bloqueo

SEÑOR DIRECTOR:
Las casas de apuestas bloqueadas ya encontraron nuevas direcciones para seguir operando. Era previsible. Lo sorprendente habría sido lo contrario.
Hay cierta ingenuidad en creer que un problema propio de Internet puede resolverse confeccionando una lista de sitios prohibidos. Un dominio se cambia en minutos; el Estado, en cambio, necesita identificarlo, ordenar su bloqueo y comenzar nuevamente.
Quizás estamos mirando el problema al revés. Chile no necesita saber cuáles son los infinitos sitios prohibidos, sino cuáles son los pocos autorizados. Una lista blanca cambia completamente la fiscalización: quien no está autorizado no puede anunciarse, patrocinar un club ni ser promovido por medios o influencers.
Y allí sí existe capacidad efectiva de sanción. Un casino offshore puede cambiar de dominio mañana. Un influencer que cobra por recomendarlo difícilmente puede cambiar de identidad con la misma rapidez.
En Internet perseguir direcciones es sencillo de evadir. Perseguir el negocio que hay detrás, bastante menos.
Luciano Ahumada
Decano (i) Facultad de Ingeniería y Ciencias UDP
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