Redes sociales

SEÑOR DIRECTOR:
A propósito de la reciente carta de Axel Káiser en respuesta a Sebastián Edwards, cabe preguntarse cuán libre es realmente la participación en redes sociales de quienes se presentan como defensores de la libertad.
La evidencia reciente sobre comportamiento digital muestra algo claro: el algoritmo no distribuye los contenidos de manera neutral. En plataformas como X y Facebook, los mensajes que mejor desempeño tienen son, sobre todo, aquellos que critican o atacan a grupos políticos distintos al propio, lo que la literatura denomina animosidad hacia el exogrupo.
Ese mayor alcance no es necesariamente una señal de persuasión ni de superioridad argumentativa, sino del funcionamiento básico de modelos algorítmicos diseñados para maximizar interacción y rentabilidad. La viralidad responde más a los incentivos de la plataforma que a la capacidad real de convencer a más personas.
Sin embargo, el error mas grave de Kaiser es el de asumir que lo que ocurre en redes puede analizarse como algo separado del mundo real. Estas dinámicas negativas online se traducen en mayor hostilidad, acoso, radicalización, polarización y en una conversación pública cada vez más empobrecida.
Mantener un debate sano y respetuoso es una responsabilidad mínima para figuras públicas, en redes o fuera de ellas. Y si alguien reconoce no poder participar en estos espacios de otra forma, quizás simplemente no debería tenerlos.
Juanita Silva
Socióloga, MPA
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Plan digital + LT Beneficios por 3 meses
Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE










