El mercado del cobre en 2013
EL PRECIO del cobre promedió US$ 3,6 por libra en 2012, el segundo valor más alto desde que comenzó el “súper ciclo”, a comienzos de la década pasada. En rigor, el precio se ha instalado en niveles sobre los US$ 3 por libra desde el año 2006, con la sola excepción del paréntesis provocado por la crisis financiera de 2008. De no mediar la ocurrencia de alguna crisis de envergadura global, no existen razones para pensar que el precio del cobre se aleje del rango US$ 3 y 4 por libra en el año 2013.
Más aún, las tendencias de las principales economías del mundo apuntan a un año con mayor expansión que el 2012, especialmente en China, consumidor de más del 40% de todo el cobre del mundo y que luego del 18º Congreso del Partido Comunista Chino (PCC), en noviembre pasado, que parece haber disipado incertidumbres y liberado las fuerzas retenidas de su economía, ha comenzado a mostrar indicadores de crecimiento, especialmente en el sector inmobiliario e industrial.
Mientras Europa continuará con su prolongado y doloroso letargo en busca de la salida a su crisis de naturaleza estructural, Estados Unidos muestra débiles, pero sostenidos indicios de crecimiento. La gran amenaza continúa siendo el desenlace del temido ajuste de sus cuentas fiscales que se cierne como espada de Damocles sobre la economía mundial.
Ante este mejor panorama para la demanda mundial de cobre en 2013, se presenta una oferta en moderada expansión, principalmente por la recuperación de la producción en grandes minas que el año 2012 sufrieron importantes caídas. Sin embargo, son tales las dificultades que existen en la industria minera mundial, que existen riesgos importantes de que las proyecciones no se cumplan. Aún así, el presente año no tendrá déficits tan marcados como los años anteriores, ante lo cual es posible esperar un precio en niveles similares o superiores en un rango no mayor a 10% para este año.
El creciente desafío que es necesario considerar en el mercado del cobre es más bien de naturaleza estructural. El año 2012 tomó fuerza la idea de que el súper ciclo había llegado a su cúspide y que de ahora en más, conviviríamos con ritmos de expansión más lentos en la economía mundial -incluyendo China- y por ende, con precios más acotados.
Parece temprano para proclamar el fin del súper ciclo, sobre todo ante las dificultades de la industria minera para proveer más cobre; sin embargo, es relevante tomar en cuenta la evolución futura de la economía mundial.
Será crucial observar si el nuevo gobierno chino será capaz de acometer las reformas indispensables para que su economía siga creciendo sanamente. Crucial será también que India, cuyo consumo de cobre crece aceleradamente, introduzca reformas largamente esperadas.
Al mismo tiempo, están pendientes los verdaderos ajustes en los países desarrollados que les permitan absorber su alto endeudamiento, adecuándose, además, a niveles de gasto acorde con su nueva realidad en el mundo, con menos peso en la economía global. Mientras ello no ocurra, la amenaza de estallidos financieros y sociales seguirá añadiendo incertidumbre a los mercados.
Juan Carlos Guajardo
Director ejecutivo del Centro de Estudios del Cobre y la Minería
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