Robert Mundell: "No creo que la eurozona esté cerca del colapso"
<P>Economista cree que Europa puede salvarse de una crisis mayor ajustando fuerte el gasto social, particularmente el de pensiones.</P>
Pese al pesimismo creciente que se advierte sobre la situación de Europa, Robert Mundell, mundialmente conocido como el padre del euro, todavía cree que no sobrevendrá un colapso en el Viejo Continente.
El académico canadiense de 79 años y ganador del Premio Nobel de Economía en 1999, es el autor de la teoría de Areas Monetarias Optimas. Su paper sobre este tema, de hace 50 años, es considerado la piedra basal de la eurozona.
A su juicio, los ajustes fiscales que han realizado los países europeos en crisis no han ido al origen del problema. "Han bajado incluso la recolección de la basura, pero el gasto en asignaciones sociales sigue igual, aunque es eso lo que causó la crisis de solvencia", sostiene
¿Está colapsando la eurozona?
No creo que esté cerca del colapso. Por supuesto hay un tremendo problema fiscal en seis países y ahora están teniendo que ser rescatados por el Banco Central Europeo (BCE). Estamos en el medio de una gran crisis y no se ha hecho nada para convencer a los mercados de que habrá un cambio fundamental en Europa. Pero la solución no es terminar con el euro, pues crearía más problemas de los que resolvería. El euro no ha hecho nada malo. El problema es la carencia de disciplina fiscal, particularmente en los países con menores ingresos, a medida que se entró en una espiral de gasto social subiendo esas asignaciones para acercar los niveles de vida a los de Alemania o Francia.
¿Cómo debe ser el ajuste presupuestario?
Recortando esas asignaciones en una amplia gama de programas, particularmente en el pago de pensiones, de la edad de jubilación y mucho más. El mercado no aceptará nada menos. Esto va a golpear mucho a Grecia y Portugal, pero también a España e Italia. El propósito de la eurozona nunca fue el de igualar ingresos entre sus miembros. Eso puede pasar, pero en 25 años.
Se discute mucho que la eurozona nunca tuvo las condiciones que usted planteaba en la teoría de Areas Monetarias Optimas.
Lo que generó la crisis fue la falta de disciplina fiscal. Paradójicamente, la creación del euro agravó ese ítem, porque en todos los países con independencia monetaria, antes de tener problemas de solvencia, sufren el riesgo de devaluación y, posiblemente, de inflación. Pero la unión monetaria despejó el riesgo de devaluación. Se estableció un pacto de disciplina fiscal, pero no la hubo, y ninguno de los miembros fuertes de la eurozona tuvo la capacidad de ordenar que esto se solucionase.
¿Cuándo cree que habrá una mejoría en Europa?
Crisis como esta no se resuelven rápidamente. Uno sólo puede esperar que podamos empezar a ver su final cuando los ajustes se hagan y se pongan las cosas en orden. Espero que eso suceda en los próximos dos años, ojalá hacia fines de 2012.
¿Europa debe tener una política monetaria más relajada?
Sí. Tiene una regla estricta, que es velar por la inflación. Ahora, no creo en esta idea de que un banco central deba tener una meta de inflación. No hay absolutamente nada en la teoría económica que diga que uno debe estabilizar la cantidad de dinero en alguna proporción. Ahora, las tasas de interés en Europa ya no significan mucho. Lo que me gustaría ver sería un euro bajo US$ 1,30. Sería la mejor noticia para los fiscos de la eurozona.
¿Por qué no se deben estabilizar los precios?
No creo que ningún país deba hacer estabilización de precios. Los países están mejor con tipos de cambio fijos, pues así pueden tener una política monetaria flexible.
Usted ha propuesto pegar el euro al dólar. ¿Es para evitar los vaivenes entre ambas monedas?
Lo mejor para EEUU y Europa, y para la economía global, sería estabilizar el tipo de cambio dólar-euro. Lo propuse en Nanjing en marzo último, para la reunión del G-20. Es lo que se debe hacer porque los vaivenes son enormes.
¿Cómo funcionaría ese sistema?
Se establece un nivel o rango que las partes quieran. Las acciones para mantener el cambio en ese nivel, por ejemplo, serían que la Fed interviene y si el euro cae a más de US$ 1,25, y si sube sobre ese nivel, el BCE respalda al dólar, comprando dolares. Así no habría riesgos de que se queden sin reservas.
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