Apuestas con los jugadores, rotaciones y charlas: cómo Fernando Gago logró cambiar el chip en el plantel de la U
El adiestrador argentino utiliza varios métodos para convencer al plantel que se puede tener más intensidad en el campo de juego y logró dejar en el olvido el frustrado proceso de Paqui Meneghini.

Dos victorias consecutivas. Siete goles a favor. Solo uno en contra. Volvieron los triunfos al Estadio Nacional (no ganaban desde agosto pasado) y Universidad de Chile regresó a ser competitiva en ambas competencias locales (Copa de la Liga y Liga de Primera).
El “efecto Gago” se siente con fuerza en el equipo estudiantil y en el Centro Deportivo Azul ya no recuerdan al anterior adiestrador, Paqui Meneghini. “Cambiamos de chip, lo que pasó con el entrenador pasado ya quedó atrás. Nos olvidamos de eso. La verdad es que lo sacamos todos juntos adelante, con el cuerpo técnico y la institución”, aseguró Eduardo Vargas tras la goleada ante Deportes La Serena.
Pero, ¿cómo logró el adiestrador argentino enmendar el rumbo? Lo primero que hizo en otrora DT de Boca Juniors fue poner a todo el plantel en la misma posición. Al bonaerense no le importan las trayectorias, las edades ni los títulos ganados a la hora de armar su once inicial. El que está mejor, juega.
“Necesito de todos. Independiente de los nombres propios. Y se los aclaré a los futbolistas: la competencia es semanal. El que entrena bien va a tener la posibilidad de jugar y a partir de eso se generará la competencia interna”, reveló Pintita este domingo.
Además, para elevar aún más la disputa por un puesto, el transandino va rotando nombres en las convocatorias y no necesariamente significa que ya no cuente con ellos. Ejemplo de ello es Felipe Salomoni, el cual sumó minutos en la Copa de la Liga, pero tuvo que ver el partido ante los papayeros desde las gradas del Nacional.
“Felipe es un chico que entrena muy bien, lo veo cada vez mejor. Que no haya sido convocado no quiere decir que no sea tenido en cuenta; al contrario, es un chico que me va a dar muchísimo a lo largo del año”, explicó el DT.

Uno de los cambios más notorios que diferencia la era Gago de la de Meneghini es su relación con el plantel. El actual adiestrador es directo con cada uno de sus pupilos, efusivo en las correcciones y cercano en lo profesional.
Gago participa de manera activa en las prácticas. No se limita a observar. Cuando necesita explicar una jugada, toma el balón y la ejecuta él mismo. Recorre el campo, marca los movimientos y muestra la secuencia completa. No hay intermediarios. El mensaje se transmite con ejemplos concretos.
El exfutbolista del Real Madrid intenta acercarse a sus dirigidos. Lo hace con bromas, que caen bien en el plantel. También realiza apuestas para motivarlos con un ejercicio específico o un trabajo táctico determinado. Los desafíos siempre tienen pequeños premios que se pagan con celeridad. Además, se toma su tiempo con cada uno de los futbolistas para explicarle su idea futbolística o la razón de meterlo o no en la formación inicial.
Así lo hizo con Franco Calderón, el cual perdió protagonismo con su llegada. “Franco es un futbolista que está muy en consideración. He decidido iniciar con Matías (Zaldivia) y Nicolás (Ramírez), pero Franco es un jugador importante para el plantel”, aclaró en rueda de prensa.
En la misma ocasión donde reveló un poco de su filosofía. “Hice hincapié en que los chicos crean. Crean en ellos y se sientan a gusto en cómo juegan, en la intensidad de los partidos, en la intensidad de los entrenamientos y a partir de eso, se va a construir algo”, confesó.
De momento, Paqui queda en el olvido. “No me gusta mucho hablar de comparaciones, pero claramente hoy somos un equipo más intenso para presionar y jugar”, lo dejó claro uno de los capitanes del equipo, Matías Zaldivia.
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