Por Rodrigo FuentealbaFinal de la Copa Libertadores: el origen de la enorme supremacía de Brasil
Palmeiras y Flamengo, los clubes más millonarios de Sudamérica, disputan el título en Lima, este sábado, a las 18 horas. Será la séptima corona consecutiva para un equipo de ese país. La importancia del torneo, rivales de poderío menor, además del cambio de políticas de administración y fichajes, explican parte del dominio de estos elencos.

El estadio Monumental de Lima será el escenario de la gran final de la sexagésima sexta edición de la Copa Libertadores. La instancia enfrentará a dos viejos conocidos: Palmeiras y Flamengo, que también compiten por el título local. Será la revancha de la definición copera de 2021. Aquella vez, en Montevideo, el triunfo fue para los de Sao Paulo en el alargue. Que ambos conjuntos vuelvan a medirse no es una mera coincidencia. Y que sean brasileños, tampoco. De hecho, incluyendo esta, ya son siete ediciones consecutivas las que tendrán a un campeón de ese país.
Una hegemonía innegable que se define no solo por razones financieras, sino también por una fuerte reestructuración del Brasileirao.
Duelo de gigantes
De acuerdo con la consultora brasileña Pluri, Palmeiras ingresó este año más de US$ 381 millones entre transferencias, entradas, merchandising y pago de patrocinadores, cifra que lo ubican en el top 20 mundial. Según la misma fuente, los ingresos del Flamengo bordean los US$ 306 millones.
Solo el sponsor principal de la camiseta carioca paga US$ 54 millones por temporada, mientras que O Verdao recibe US$ 19 millones, con la promesa de cancelar 13 más por bonificaciones. Como comparación, Colo Colo ingresa US$ 4 millones; y la U, US$ 3,5 millones.
En cuanto a sueldos, la planilla de O Porco asciende a US$ 5,3 millones mensuales, mientras el Mengao gasta casi US$ 7 millones en salarios. En Chile, los albos invierten US$ 1,3 millones y los azules alrededor de US$ 800 mil.
Sin rivales
Los clubes del país más grande de Sudamérica suman 24 títulos en la historia. Así, con la vigésima quinta corona asegurada, alcanzarán la marca de Argentina.
“El debilitamiento de los transandinos marca diferencia. El torneo perdió competitividad con 30 equipos y se nivela hacia abajo. Reduces la rentabilidad del campeonato y los clubes grandes pierden fuerza y relevancia”, dice a La Tercera Fernando Ferreira, titular de Pluri.
En el siglo pasado, las instituciones brasileñas solo acumularon 11 estrellas desde la primera versión, en 1960. A partir de 2000, son 14 los trofeos, incluido el de Lima.
Cambio de políticas
Muchas instituciones se convirtieron en sociedades anónimas o pasaron al control de fondos de inversión, entidades que han inyectado fuertes cantidades de dinero. Es el caso del Botafogo, el actual campeón, que esta temporada gastó más de US$ 100 millones en fichajes.
“Si bien Flamengo y Palmeiras no son S.A., ambos clubes tuvieron elecciones en diciembre de 2012 y entraron nuevas directivas. En cuanto a la TV, hoy ya no existe el monopolio de O Globo y los derechos se diversificaron”, dice el economista.
Aunque el mayor cambio está en la política de ventas de jugadores, tal como relata el mandamás de Pluri: “Desde que Flamengo vendió a Vinicius Junior (2018) y Santos a Rodrygo (2019), ambos a Real Madrid por casi US$ 50 millones, los clubes dejaron de traspasar jugadores a clubes intermedios como Benfica, Porto... que compraban en cifras bajas y luego los vendían. Roberto Firmino es un ejemplo, se fue del Figueirense al Hoffenheim de Alemania en US$ 4 millones y este lo traspasó al Liverpool en 45; lo mismo hizo con Joelinton: pagó 2 millones de dólares a Sport Recife y lo vendió por 47 al Newcastle. Los europeos se dieron cuenta que el precio medio subió”.
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