Brad Cooper: el almirante que lidera la Operación Furia Épica de Trump contra Irán
El militar a cargo de las fuerzas estadounidenses en Medio Oriente, basa su estrategia contra Teherán en la experiencia que adquirió tras décadas destinado en distintas naciones de la zona y en relaciones diplomáticas que construyó con líderes regionales luego de su llegada a la jefatura del Comando Central.

Quienes lo conocen suelen describirlo como un “diplomático con uniforme”. A lo largo de su carrera, ha mantenido vínculos estrechos con autoridades políticas y militares de Medio Oriente, lo que se convierte en una ventaja estratégica en la actual guerra de Estados Unidos contra Irán.
Estuvo destinado durante años en Bahrein y con frecuencia sostuvo encuentros con líderes regionales y altos mandos militares de Medio Oriente. Por ejemplo, el jefe militar israelí, Eyal Zamir, y el presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohammed bin Zayed Al Nahyan. También jugó básquetbol con el presidente sirio, Ahmed al-Sharaa.
Estas relaciones, según personas cercanas a su entorno consultadas por The Wall Street Journal, han contribuido a facilitar la coordinación entre aliados en el actual escenario bélico.
Se trata del almirante estadounidense Brad Cooper, el comandante del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), que dirige las fuerzas estadounidenses en Medio Oriente. De 58 años, es el oficial que dirige la denominada Operación Furia Épica ordenada por el presidente Donald Trump. Su estrategia, según afirma el medio estadounidense, combinaría el uso intensivo de tecnología militar avanzada con una red de relaciones diplomáticas que ha cultivado durante años de representación militar en la región.

En una conferencia de prensa el jueves pasado, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, elogió a Cooper por su liderazgo y determinación: “Este es el tipo de estrategia bélica pragmática y orientada a resultados que Estados Unidos exige, y usted la está demostrando con creces. Usted es el hombre indicado para este momento”.
Más allá de los elogios, desde la perspectiva estadounidense, el mando de Cooper ha destacado por sus resultados. En videos publicados por el Comando Central, el mismo almirante ha enumerado los presuntos logros reclamados por la operación norteamericana en Irán: impactar más de 5.500 objetivos, hundir más de 60 buques iraníes y mermar los programas de misiles balísticos y drones de Teherán.
Experiencia en Medio Oriente
Pero, a pesar de los espaldarazos de la administración Trump al almirante, el apoyo ciudadano a la arremetida de Washington contra la República Islámica no tiene respaldo en la ciudadanía. Encuestas recientes muestran que una mayoría de los estadounidenses se opone a la guerra. Además, aunque oficialmente se han confirmado pocas, el conflicto ha provocado bajas entre las fuerzas norteamericanas. También aumentó la preocupación por el impacto económico global, particularmente por el alza del precio del petróleo.
Pero los colegas del almirante, consultados por el Journal, destacan su capacidad para analizar escenarios complejos y tomar decisiones bajo presión. Además, el comandante tiene una vasta experiencia trabajando en la región.
La carrera castrense de Cooper se remonta a finales de la década de 1980, tras graduarse en la Academia Naval de Estados Unidos. Participó en la guerra del Golfo, en misiones posteriores a los atentados de las Torres Gemelas y en Afganistán.
Hace cinco años fue designado como comandante de las fuerzas navales estadounidenses en Medio Oriente, cargo que lo llevó a establecerse en Bahrein, a pocos cientos de kilómetros de la costa de Irán. Desde allí comandó operaciones destinadas a interceptar armamento iraní enviado a los grupos militares proxy de la región.
En paralelo, impulsó la incorporación de nuevas tecnologías en las operaciones militares. Bajo su liderazgo se desarrolló la Task Force 59, una unidad establecida en 2021 en Bahrein que integró inteligencia artificial a embarcaciones no tripuladas y drones con el objetivo de ampliar la capacidad de vigilancia en el Golfo Pérsico.
La TF-59 creció bajo su mando hasta convertirse en una entidad operativa que desplegó buques de superficie no tripulados de varias naciones, realizó el ejercicio marítimo no tripulado más grande del mundo con más de 80 sistemas no tripulados de 10 naciones y logró lo que Cooper describió como el “primer uso de armas a bordo de una plataforma no tripulada” en la historia operativa de la región.
No todas las operaciones en las que Cooper ha participado han tenido éxito. Cuando la administración de Joe Biden solicitó al CENTCOM que encontrara la manera de hacer llegar más ayuda humanitaria a Gaza en 2024, Cooper, entonces subcomandante, participó en la iniciativa para construir un muelle flotante frente al enclave.
El muelle fue ampliamente considerado un fracaso: se desintegró repetidamente debido al mal tiempo, estuvo operativo solo 20 días y costó 230 millones de dólares. Después de que Cooper ayudó a orquestar la Operación Martillo de Medianoche para bombardear las instalaciones nucleares de Irán en junio pasado, asumió la jefatura del CENTCOM en agosto, ya bajo la Administración de Trump.
Cuando el mandatario republicano eligió a Cooper, de la Marina, en lugar del general del Ejército James Mingus, quien parecía el favorito, el gesto se interpretó ampliamente como una señal estratégica deliberada. La administración Trump estaba indicando que lo que se avecinaba no sería otra guerra terrestre, según SLDInfo.
Sería una campaña marítima y aérea contra el principal Estado patrocinador del terrorismo del mundo. Y para combatirla, querían al oficial que comprendiera estas aguas, literal y figurativamente, mejor que cualquier otro uniformado. Cooper se convirtió el 8 de agosto de 2025 en el primer oficial naval en dirigir el CENTCOM desde el almirante William J. Fallon en 2008.
Y una de las primeras iniciativas al mando del Comando Central fue el despliegue de los drones LUCAS -imitaciones estadounidenses de los drones iraníes de bajo costo, los Shahed-136- y que fueron utilizados en las primeras etapas de la actual ofensiva.
Pese a estos avances, las fuerzas iraníes han logrado responder con ataques que han impactado instalaciones militares estadounidenses en el Golfo. El uso de los Shahed por parte de Teherán ha demostrado una capacidad de impacto mayor a la prevista.
Aun así, Cooper ha reiterado que la estrategia estadounidense busca debilitar de manera sostenida las capacidades militares iraníes. “El poderío militar de Estados Unidos está aumentando. El poderío militar de Irán está disminuyendo”, dijo el almirante en un mensaje de video publicado recientemente por el Comando Central.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE














