Histórico

Actividades que refuerzan liderazgo y autoestima reemplazan paseos de curso

 Las pruebas físicas al aire libre es hoy muy importante para los colegios.

En una plataforma de seis metros de altura, Macarena se alista para saltar. Es alumna de séptimo básico del colegio Juanita de Los Andes y está frente a un desafío importante. Aunque está sujeta por un arnés, debe superar la sensación de estar lanzándose al vacío y tratar de colgarse de un trapecio a dos metros de distancia. Sus compañeras la alientan, ella salta. Y aunque no alcanza el trapecio, todas aplauden.

Desde hace tres años el colegio Padre Hurtado y Juanita de Los Andes cambió el tradicional paseo a la nieve que se realizaba por esta fecha. Ahora, en distintas pruebas, creadas por la empresa Latitud 90, los niños y niñas deben ser capaces de organizarse, tolerar la frustración, darse apoyo, comandar equipos y lanzar ideas para solucionar el problema de tener que equilibrarse en una cuerda a medio metro del suelo o cruzar un tronco en altura con los ojos vendados. 

Son varias las empresas que están ofreciendo esta modalidad a los colegios e incluso a algunas fundaciones que atienden a niños en riesgo social. Escolares de diversas edades son los nuevos clientes de compañías como Latitud 90, Vertical y Adventure Learning, que antes atendían sólo a ejecutivos enviados por sus compañías para reforzar el trabajo en equipo o identificar a quienes tuvieran el perfil de líderes.

Aunque en el caso de los colegios, el servicio tiene un plus: darle un nuevo sentido a la tradicional salida pedagógica o paseo de curso. Por $ 20 mil por alumno, los niños trabajan durante todo un día en ocho juegos de 40 minutos cada uno, en los que deben desplegar todas sus habilidades. Al final de cada etapa, los monitores les preguntan qué aprendieron, cuáles fueron las dificultades y qué opinan de su desempeño individual y colectivo. En este caso, además, los profesores jefes, Claudia Zenteno y Francisco Zupeuc, registran en video lo que está pasando, para luego comentarlo con ellos y mostrárselo a los padres. "Esta actividad nos ayuda a que los alumnos superen sus miedos y se conozcan a sí mismos y entre sí", dice Zenteno. Esto es importante en el caso de ese colegio, porque en séptimo básico los cursos se reordenan y los alumnos cambian de compañeros.

Los juegos también trabajan habilidades como la tolerancia a la frustración y la concentración. Por ejemplo, en uno de ellos ocho niñas deben pararse sobre un mantel cuadrado y darlo vuelta en el suelo sin salir de él. En un momento, pierden las fuerzas y se desalientan, algunas renuncian y piden saber cuál es la fórmula sin intentar posibles soluciones. Al final, un chispazo les permite comprender por dónde puede estar la solución y la llevan a cabo.
En Latitud 90, además de este desafío por el día, realizan campamentos de varios días e incluso viajes de estudio, todos enmarcados en el concepto de aprender al aire libre. Entre la veintena de colegios que han participado en estas experiencias están el Santiago College, Nazaret y Dunalastair.

PARA TODOS LOS NIÑOS
 
Otras empresas también se han aventurado a trabajar habilidades sociales en niños utilizando la naturaleza como escenario. Entre ellas, la más conocida es Vertical, que pertenece al montañista Rodrigo Jordán. Más precisamente, es la Fundación Vertical la que invita a niños de fundaciones como María Ayuda o las Aldeas S.O.S, a pasar unos días acampando en las afueras de Santiago. Se trabajan tres aspectos básicos: Conocer la naturaleza, aprender de ella y a manejarse en un ambiente desconocido, y el desarrollo de habilidades como trabajo grupal. La metodología es aprender haciendo. Lo que queda como lección al partir es claro: "Los niños superan sus miedos y se dan cuenta de que con un poco de esfuerzo son capaces de hacer grandes cosas, lo que redunda en que mejoran el rendimiento y sus actitudes frente a las metas que se ponen", señala Beatriz Vásquez, directora de la Fundación Vertical.

Otra empresa que trabaja en esta área es Adventure Learning. Pablo Cartes, monitor, trabaja con niños de diferentes colegios, con problemas  como déficit atencional y otros en riesgo social. Los campamentos, de dos días o más, se hacen tres veces en el semestre. El costo es de alrededor de $ 30 mil por niño al día. Además, una vez al año vienen niños ingleses en riesgo social a Chile a una experiencia llamada "el viaje de sus vidas", en la que aprenden a trabajar en condiciones de naturaleza extrema.

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Lo más leído

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE