Histórico

Crítica de cine: Ojos rojos

Aunque este es un documental orientado al público más adicto al fútbol, la sorpresa está en que también califica como obra cinematográfica y como un relato casi épico de la conquista de un cupo en el próximo Mundial.

Antes que nada, una aclaración: el suscrito no es futbolero. Entonces, el interesante desafío es verificar si este documental que, en esencia está dirigido a los hinchas, califica más allá de  los códigos deportivos y si puede interesar a un público, digamos, menos pelotero. Y la respuesta a ambas conjeturas es sí. Vaya que califica y vaya que interesa.

Ojos rojos es un documental realizado por tres viejos amigos. Todos, de 30 años. La idea es rememorar, junto a la selección chilena, el camino al Mundial de Sudáfrica desde el fracaso que fue la ronda clasificatoria a Alemania 2006. O más bien, el objetivo es tomarle el pulso a la pasión que se despierta en un país a través del fútbol. El fervor de la empresa es obvio: desde 1998 que Chile no clasifica a un mundial y, se sabe, este deporte es más fuerte y poderoso que cualquier religión o partido. Su sentido es transversal, en edades y estratos, y une sentimientos como quizás sólo la Teletón puede hacerlo.

Mientras corre la película, se nota que hay un fuerte encanto con el fútbol: las tomas sobre la cancha son fenomenales, los planos en que se muestra al público en las gradas son sobrecogedores, la cámara dentro del camarín o del bus del equipo logra momentos casuales de intimidad pocas veces vista y, en general, toda la producción periodística (entrevistados, cuñas, etc.) son de primer nivel.

A medida que avanza el metraje, uno puede ir desmenuzado hilos conductores: están  la hinchada y la catarsis de los goles; están las decepciones cuando el equipo se farrea un partido; está Marcelo Bielsa, que daría para un documental complet0. Y están también los relatores deportivos. Destaca uno en particular y que debe ser por lejos el personaje más atractivo de la cinta: Sergio Riquelme, humildísimo relator de Radio Futrono de Valdivia. Sus desventuras al relatar un partido y, al mismo tiempo, su punto de vista al enfrentar una tensa conferencia de prensa tras la derrota con Paraguay son verdaderamente emocionantes. Si bien se echan de menos algunos títulos que expliquen quién está hablando en pantalla (cosa que se soluciona en la secuencia de créditos), la película podría lograr lo que pocas cintas chilenas logran: emocionar a un país.

Directores: Juan Ignacio Sabatini, Juan Pablo Sallato e Ismael Larraín.

Género: documental.

País y año de producción: Chile, 2010.

Sitio oficial: www.documentalojosrojos.com

Duración: 86 minutos

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