Díaz de mucho fútbol

Autor: La Tercera

Paulo, el primer refuerzo de Colo Colo, relata sus metas y la importancia de Italo, su padre y ex futbolista, en una joven carrera que con 20 años ya lo tiene en Macul. Una conversación en familia.

“Paulo ya me superó”, reconoce Italo Díaz (43). El ex defensa de Cobreloa y la Selección mira de reojo a su hijo, nuevo refuerzo de Colo Colo, quien, a sólo unos pocos metros, abraza cariñosamente a su polola. Todos están felices por el gran paso que el joven jugador de 20 años acaba de dar, tras firmar por cuatro temporadas en el club albo. 

Los Díaz reciben a La Tercera en un complejo deportivo situado al frente del condominio donde  viven desde hace años, en la comuna de La Florida. “Este es un lugar tranquilo. Decidí venirme a vivir acá cuando fiché en Audax Italiano”, recuerda Italo, quien no esconde el orgullo que le produce que su vástago haya llegado al Cacique a tan corta edad.

Uno siempre piensa o sueña que a sus hijos les vaya bien, y que ojalá sean futbolistas, porque a todos los niños les gusta el fútbol y es lo que quieren ser cuando son chicos. Lo importante es que él ha logrado las cosas por sus medios. Siempre he estado ahí, aconsejándolo, acompañándolo desde pequeño a la cancha. Mis ex compañeros me escriben recordando que lo conocieron chiquitito y que ahora lo ven en un equipo grande. Pero no quiero hablar tanto yo, él es el que tiene que hablar”, dice Díaz padre, apuntando a Paulo, quien se acerca.

El primer refuerzo del Colo Colo de José Luis Sierra es tímido, de pocas palabras. Cuesta lograr que se explaye, aunque poco a poco va tomando confianza. “Mi papá ha sido fundamental. Desde los seis meses que estoy en la cancha con él. Es algo que llevo en la sangre y que me fue inculcando mi papá. Siempre me llama antes y después de los partidos para decirme lo que hice bien o mal. A veces me reta (sonríe)“, dice el zaguero.

Su llegada a Macul la toma con alegría y también con calma, pues sabe que es un desafío grande. “Es un orgullo y una gran responsabilidad estar en un equipo como Colo Colo. Me emocioné cuando supe, estaba contento, feliz. Lo primero que hice fue contarle a mi mamá, porque mi papá ya sabía, pero no me quería decir. Incluso, la noticia no me la dio él, sino que mi representante Mauricio Valenzuela. Me llamó y me dijo ‘Felicitaciones, usted es parte de Colo Colo'”, cuenta el defensa, que se fue a Maitencillo para abstraerse de la ansiedad por saber dónde jugaría.

Esto, porque la U y Boca Junios también estaban tras sus pasos. “Rodolfo Arruabarrena me habló después del partido en Argentina con Palestino por la Libertadores y me dijo que siguiera igual, que estaba haciendo un buen trabajo”, revela.

El joven central, que también puede jugar como volante de contención, afirma que es una ventaja ser un jugador polifuncional. “Juego en varias posiciones, pero me siento más cómodo de defensa, aunque aún no he hablado con Sierra. Tuve un contacto con él después de la presentación (miércoles), igual que con Pedro Reyes y el PF (Marcelo Canessa), pero no me dijeron dónde iba a jugar ni nada”, reconoce.

“Mi otro hijo, Nicolás, también es defensa y está en la Sub 16 de Palestino. Es igual a Paulo, son muy parecidos”, advierte Italo. Eso sí, Paulo aclara que en sus inicios fue delantero. Y era bueno.

“En Cobreloa fui goleador tres veces de la serie, pero después me fui tirando para atrás porque los clubes no me querían por ser muy chico y muy flaco. Me encontraron ese defecto en Audax y por eso llegue de central a Palestino. Me reinventé de alguna forma. Mido 1,78 y peso 72 kilos. Voy a trabajar ese aspecto en este nuevo club. Me dijeron que me faltaba un poco, así que hay que trabajar eso y espero que no me perjudique ser muy flaco”, confiesa.

Sin embargo, su buena campaña en Palestino lo llena de confianza. “Si estoy en Colo Colo es gracias a los minutos que me dio Pablo Guede. Es un técnico que me marcó y al que le respondí. Jugué todos los partidos con él y antes casi nada“, recuerda.

Tanto padre e hijo están llenos de sueños. “Quiero ganar un Mundial con Chile, ganar un torneo con Colo Colo y disputar una final de Champions League”, confiesa Paulo Díaz, admirado de Arturo Vidal y Jaime Valdés, con quien compartirá camarín a partir de este martes.

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