El 23% de los universitarios admite almorzar comida chatarra
Las pocas opciones para adquirir comida saludable en sus lugares de estudio es uno de los factores causantes de la mala alimentación.
Chile ocupa el triste récord de tener una población con alto índice de sobrepeso y obesidad, ostentando el tercer lugar en América Latina. Diabetes, hipertensión e incluso cáncer son algunos de los males que trae la mala alimentación y falta de ejercicio.
Un estudio realizado por estudiantes de la carrera de Nutrición y Dietética del Instituto Profesional Enac, concluyó que los jóvenes son un grupo altamente expuesto a adquirir algunos malos hábitos de alimentación.
Esto se debe a que están sometidos a factores que facilitan estas prácticas, como la falta de tiempo para almorzar, malos hábitos adquiridos desde la casa, pocas opciones de comida saludable que tienen en sus lugares de estudio y, por el contrario, la facilidad que les otorga el entorno para consumir comida chatarra.
COMIDA CHATARRA
Cada vez es más frecuente observar en las cercanías de los barrios universitarios carritos que venden hot dogs, papas fritas o sopaipillas, y locales especializados en comida chatarra. Ésta contiene, por lo general, altos niveles de grasa, sal, condimentos o azúcares –que estimulan el apetito y la sed- y numerosos aditivos alimentarios, como el glutamato monosódico (potenciador del sabor) o la tartrazina (colorante).
Los alumnos de Enac realizaron el estudio mediante una encuesta a estudiantes de educación superior del barrio República, en Santiago Centro. En ella, un 77 % de los entrevistados señaló consumir comida "casera" a la hora de almuerzo (71% hombres y un 84% mujeres), mientras que el 23% restante admitió el consumo diario de comida chatarra (29% hombres y 16% mujeres). En estos últimos casos, los alimentos de mayor consumo son los completos (56,5%); las hamburguesas (21,5%), las papas fritas (17,5%) y las sopaipillas (2,5%). Llama la atención, el alto porcentaje de jóvenes que no consume frutas y verduras: sólo un 20% reconoció no tener ese hábito.
BUENAS PRACTICAS
La nutricionista y docente de Enac, Jeannette Espínola, señala que estos malos hábitos alimentarios tienen su causa en las modas, pero también en el bajo interés que demuestran actualmente las familias por enseñar buenas prácticas de nutrición a los hijos. Así, éstos poseen poco o nulo conocimiento respecto de la repercusión que tiene en su salud una mala alimentación.
La alimentación saludable en toda etapa de la vida es primordial para asegurar la salud y buen rendimiento físico e intelectual. Por eso, la cantidad y calidad nutritiva de los alimentos que consuman diariamente deben estar de acuerdo a la necesidad nutritiva de la persona.
En el caso de los jóvenes, un almuerzo sano debe incluir alimentos variados, de diferentes colores, texturas, sabores. El ideal, comenta Espínola, es que consuman una porción de ensaladas, una porción de algún guiso, fruta y si es necesario pan.
En tanto, si el estudiante transporta el almuerzo desde la casa, recomienda guisos que posean un menor contenido de agua, como es el charquicán; tallarines con carne y salsa; arroz con verduras y carne; pollo o pescado; croquetas de pescado en conserva acompañadas de ensalada de papas o puré.
Otras alternativas son las legumbres, que pueden servirse como ensaladas o puré, y también las tortillas de verduras, acompañadas de arroz o puré; panqueques o pizzas rellenas con verduras.
Por último, la nutricionista señala que es fundamental el consumo de verduras y frutas. Porque a largo plazo, "la falta de consumo de éstos produce "cansancio crónico" en el estudiante, por un déficit de las vitaminas, minerales y antioxidantes que entregan estos nutrientes", concluye.
Lo Último
Lo más leído
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
CYBER 50% Plan Digital+$5.990 al mes SUSCRÍBETE