Por Alejandro JofréReview de Lego Batman: El legado del Caballero Oscuro, el espíritu de Arkham en plástico y 4K
La última entrega de TT Games reinventa la franquicia de Lego echando mano a una de las historias más conocidas del universo DC Comics: los orígenes de Bruce Wayne, desde su entrenamiento con la Liga de las Sombras hasta la consolidación del mito en Gotham. Eso sí, aderezada el clásico y blanco humor de Lego con guiños a los cómics, las películas de Burton y Nolan, e incluso a la serie animada.

Han pasado 12 años desde la última vez que vimos a Batman protagonizar su propia aventura en solitario dentro del universo de Lego. Tras el masivo (y a ratos abrumador) Lego Star Wars: The Skywalker Saga, el estudio TT Games tenía un desafío complejo: ¿cómo reinventar una franquicia de la que creíamos haberlo visto todo? La respuesta fue mirar hacia Rocksteady y su legendaria saga Batman: Arkham, para luego pasarlo todo por el filtro del Unreal Engine 5.
El resultado es Lego Batman: El legado del caballero oscuro, lanzado este pasado 22 de mayo en PlayStation 5 y otras plataformas. Es un gran título de superhéroes que madura la fórmula de los bloques daneses sin perder su esencia inofensiva. En La Tercera lo probamos durante unos días en PS5 y estas son nuestras primeras impresiones.
Menos personajes, más sustancia

Si eres de los que esperaba una plantilla de 300 personajes desbloqueables, te vas a llevar una decepción. TT Games ha tomado una decisión arriesgada pero necesaria: reducir drásticamente el catálogo.
En El legado del caballero oscuro controlamos únicamente a un elenco de siete personajes principales (Batman, Jim Gordon, Catwoman, Robin, Batgirl, Nightwing y Talia al Ghul). Lejos de ser un defecto, esta restricción es el mayor acierto del juego.
En entregas anteriores, decenas de personajes se sentían como simples “skins” intercambiables. Aquí, cada miembro de la batifamilia tiene un peso distinto. Catwoman se mueve con una agilidad vertical fundamentada en su látigo, mientras que el Comisionado Gordon depende de coberturas y espuma inmovilizadora.
Como se ve desde los primeros minutos, el juego recorre los orígenes de Bruce Wayne, desde su entrenamiento con la Liga de las Sombras hasta la consolidación del mito en Gotham. Al centrarse en pocos personajes, la historia (aunque aderezada con el clásico y blanco humor de Lego) logra tener un hilo conductor que homenajea directamente a los cómics, a las películas de Burton y Nolan, e incluso a la serie animada.
El espíritu de Arkham en plástico y 4K

Donde el juego muestra sus cartas es en su jugabilidad. Sobre todo en PlayStation 5, que deja claro que el motor propietario de TT Games quedó en el pasado. El salto a Unreal Engine 5 le viene muy bien a esta versión de Gotham, mezclando elementos realistas de iluminación y lluvia con estructuras puramente hechas de bloques.
El sistema de combate es más libre con bloqueos, contraataques y, por ejemplo, el uso de batarangs en medio de un combo. Es una versión simplificada del combate de Arkham Asylum, sí, pero funciona perfecto para su público objetivo y resulta genuinamente entretenido para un jugador adulto.
La conducción de los Batimóviles (el juego base y los DLC incluyen desde el clásico modelo de Adam West hasta el blindado de Batman v Superman) es arcade y veloz. Moverse por Gotham con el gancho y la capa es satisfactorio, aprovechando la carga casi instantánea que permite el SSD de la consola.
No obstante, el juego no logra alejarse de todos sus vicios. El diseño del mundo abierto vuelve a caer en la trampa de saturar el mapa con íconos, coleccionables y misiones secundarias de relleno que, pasadas unas horas, empiezan a sentirse repetitivas.
¿Vale la pena?
A nivel gráfico, el uso de Unreal Engine 5 entrega una de las Gotham más hermosas que hemos visto, con reflejos y texturas de gran nivel. En PS5 mantiene los 60 cuadros por segundo de forma estable en su modo rendimiento, algo crucial para el nuevo sistema de combate.
En cuanto a jugabilidad, el sistema freeflow y la reducción de personajes le dan una profundidad inédita a un juego de Lego. Ahora, sí es un título que sufre del “síndrome Ubisoft”: es decir, tiene demasiados coleccionables que no siempre aportan a la diversión.
Lego Batman: El legado del caballero oscuro representa una evolución inteligente para el estudio desarrollador. A favor de mecánicas más pulidas y un combate con verdadero ritmo, TT Games ha construido una carta de amor a Batman que se sostiene por mérito propio, no solo por la simpatía de los bloques.
Es un juego que respeta el tiempo del jugador (si decides ignorar el exceso de recados) y que justifica encender la PlayStation 5 para volver a patrullar las calles de Gótica.
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