Por Constanza PalmaColectivas: un espacio que busca acompañar el solitario camino de la infertilidad
Tras vivir un complejo camino en la búsqueda de ser madre, la publicista Camila Santa Ana decidió compartir su historia en redes sociales, lo cual terminó en la creación de una comunidad que hoy busca generar un espacio seguro para quienes atraviesan procesos de fertilización asistida. Este fin de semana será su primer encuentro presencial.

“Tu guagua está muerta”, fue la frase que escuchó Camila Santa Ana, publicista e influencer, durante una ecografía de rutina cuando tenía 13 semanas de embarazo, en plena pandemia. Hasta hoy recuerda el impacto de esas palabras, la frialdad del momento y la sensación de que algo dentro de ella se rompía para siempre. “Sentía que me iba a desmayar de la pena y del dolor”, recuerda.
Lo que vino después no fue solo el duelo por esa pérdida, sino también el inicio de un largo y doloroso recorrido marcado por abortos espontáneos, tratamientos de fertilidad, diagnósticos confusos y una constante sensación de incertidumbre.
Cuatro años antes, recién casada y con ganas de formar una familia junto a su marido, Camila había decidido buscar un embarazo. Como muchas personas, pensó que sería sencillo. “Uno piensa que siempre va a poder ser mamá”, dice, pero tras esa primera pérdida vinieron otras cinco. En medio del proceso perdió una trompa, enfrentó embarazos complejos y pasó por múltiples médicos. “Todos los ginecólogos que me atendieron no se dieron el tiempo de escucharme”, asegura. “Era un camino extremadamente doloroso e incierto. Nadie me daba un diagnóstico claro y yo sentía que no entendía nada”.
Finalmente decidió apostar por la fertilidad asistida. Ahí comenzó otra etapa: tratamientos de fertilización in vitro, inyecciones hormonales, procedimientos invasivos, desgaste emocional y gastos económicos enormes. “Es un proceso súper intenso y desgastante, tanto monetariamente como psicológicamente”, dice.
Con el tiempo llegó al doctor que, asegura, cambió su historia. Tras múltiples exámenes, descubrieron que su cuerpo enfrentaba el embarazo como una amenaza debido a distintos factores de salud y déficit nutricionales derivados de una manga gástrica realizada años atrás.
Así fue como un día, llegó la llamada que llevaba años esperando: “Tienes un embrión sano, y es una niñita”. Camila se emociona al recordarlo. Después de años de pérdidas, tratamientos y frustraciones, finalmente logró convertirse en madre y hoy tiene dos hijas pequeñas.

Compartir el solitario camino de la infertilidad
En paralelo a su proceso, ocurrió algo que también cambiaría la manera en que entendía la infertilidad: comenzó a compartir su experiencia en redes sociales. Todo partió con un reel en el que aparecía inyectándose medicamentos para uno de sus tratamientos. Lo que no esperaba era la cantidad de respuestas que recibiría. “Eran mujeres que se sentían demasiado solas”, recuerda.
Muchas le escribían para preguntarle qué hacer, cómo enfrentar un examen negativo o simplemente para contarle que estaban atravesando algo similar en silencio. Algunas incluso pertenecían a su propio círculo cercano y nunca habían hablado del tema. Fue entonces cuando entendió que la infertilidad no solo implicaba dificultades para concebir, sino también una profunda sensación de aislamiento.
En medio de ese camino encontró refugio en grupos digitales de apoyo, donde conoció a otras mujeres que vivían experiencias parecidas. Con el tiempo, la idea de hacer algo comenzó a tomar forma. Así nació Colectivas, una iniciativa que busca reunir a mujeres que están viviendo tratamientos de fertilidad o que han transitado la infertilidad para compartir experiencias, generar conversación y construir comunidad desde un lugar íntimo, seguro y profundamente humano. “Quiero que sea un espacio para hablar, abrazarse, llorar, sentirse contenidas y dejar de sentirse solas”, explica.
El primer encuentro presencial
La idea de Camila es abrir un espacio donde no haya que explicar demasiado. Un lugar donde quienes lleguen entiendan, desde la experiencia propia, lo que significa esperar un resultado, ilusionarse, frustrarse, volver a empezar y sostener emocionalmente procesos que muchas veces se viven en silencio.
El primer encuentro presencial de Colectivas se realizará el próximo sábado 6 de junio a las 9:30 horas en Las Condes, en una jornada especialmente diseñada para que las asistentes se sientan acompañadas, escuchadas y contenidas.
Durante la actividad, Camila compartirá su experiencia de cuatro años atravesando distintos procesos de infertilidad y fertilización asistida, además de cómo el vínculo con otras mujeres que vivían situaciones similares se transformó en un apoyo fundamental en uno de los momentos más difíciles de su vida.
La jornada también contará con la participación de la psicóloga especialista en salud mental perinatal Paulina Nitsche y la coach Marisol Casals, quienes guiarán dinámicas grupales orientadas a abordar emocionalmente las distintas etapas de la infertilidad, entregar herramientas de contención y fomentar la creación de redes de apoyo entre las participantes. “No quería que fuera solo juntarse a conversar. Quería que fuera un espacio cuidado, pensado para ellas”, dice su organizadora.
Más que una charla o un taller tradicional, Colectivas busca convertirse en una experiencia de comunidad y un espacio seguro para hablar sin miedo, sentirse validada y recordar que ninguna mujer debería atravesar este camino sola.
“Mi sueño es que ninguna mujer en Chile tenga que vivir este proceso en silencio. Sé lo difícil que puede ser transitar la infertilidad sin una red que te sostenga, y por eso Colectivas nace desde un lugar muy personal. Si esto crece, queremos llegar también a regiones y acompañar a la mayor cantidad de mujeres posible”, señala Camila.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, la infertilidad afecta a 1 de cada 6 personas en edad reproductiva en algún momento de sus vidas. Aun así, sigue siendo una experiencia profundamente invisibilizada, marcada muchas veces por el aislamiento, el desgaste emocional y la falta de espacios de conversación y acompañamiento. “La infertilidad sigue siendo un tema muy silencioso. Y cuando lo vives, sientes que el mundo sigue avanzando mientras tú estás detenida”, dice Camila. Por eso, esta instancia busca formar comunidad y acompañar.
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Para participar del primer encuentro presencial de Colectivas puedes escribir al mail colectivas.cl@gmail.com o directamente en el Instagram de la iniciativa @colectivas_cl
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