El mundo de la fobia: estrenan obra sobre la homosexualidad y discriminación de género
Mañana debuta Heterofobia en el GAM, escrita por Pablo Dubott y dirigida por Jimmy Daccarett.

La historia comienza con un retorno: el de un chico que antes recorrió esas mismas calles, las de aquel pueblo de la cacería. Su madre, una actriz que alguna vez fue famosa, y quien permaneció allí esperando por él, ahora lo recibe con los brazos abiertos, aunque abatida por la condena del olvido. El resto vigila el reencuentro desde las penumbras, murmurando en lengua venenosa. La primera secuencia de Heterofobia, el montaje que mañana llega al GAM, es algo así como un collage de todo lo que ocurrirá a lo largo de la obra y lo que sucede en el mundo de hoy, disminuido en un pueblo tan ínfimo, que el infierno podría multiplicarse en él y desatar su furia.
Casi cuatro años antes, Jimmy Daccarett instaló el tema de la homosexualidad y el mundo hostil que la rodea sobre las tablas. Lo hizo con una exitosa y melodramática adaptación de Sangre como la mía, la novela de Jorge Marchant Lazcano que obtuvo el Premio Altazor en 2007. Protagonizada por Francisca Imboden y Agustín Moya, como director puso en escena algunos de los elementos que cruzaban la novela en la primera parte de una trilogía que llamó Identidad y Memoria Homosexual de Chile: las relaciones encendidas y ocultas, y de fondo, el glamour empaquetado de los 50, con sus boquitas pintadas color carmín, a lo Marilyn Monroe, y hombres engominados en traje de lino y corbata, como Montgomery Clift. “Fui muy respetuoso de la radiografía que el autor había hecho de la homosexualidad del siglo XX, pero indudablemente todo ha cambiado y ameritaba una segunda parte”, dice.
Pronto al debut, Daccarett explica que de la estética de la época dorada de Hollywood y el melodrama, quiso darle a todo un aire más queer y desatado, en una comedia negra que conserva algunas temáticas aún sensibles para un Chile que se abrió a la discusión en torno a los derechos homosexuales y parejas del mismo género. “Se mencionan el matrimonio igualitario y la adopción, pero no más allá de una crítica. Creo, más bien, que el VIH y la falta de tolerancia siguen siendo los grandes ejes. El primero es un tabú, aunque cada vez menos, pero lo segundo es más bien algo idiosincrático y transversal: seas o no homosexual, la crueldad está en todos los rincones sociales. De ahí surge el título de la obra”, comenta.
En el texto de Pablo Dubott (Pónte tú), el pueblo en cuestión invierte la lógica contemporánea: allí los homosexuales son mayoría, y son ellos quienes apuntan con el dedo a quienes no lo son. Con la actriz Tatiana Molina como la madre del joven que retorna, el relato invisibiliza los límites entre lo real y ficticio: “Los actores simulan preparar una obra que no es más que el mismo texto”, dice Daccarett, “pero mientras todo sucede, aflora el germen social del odio y la intolerancia”.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lee La Tercera.
Plan Digital$6.990 al mes SUSCRÍBETE












