Histórico

Jorge Edwards: "No tengo prejuicio con que mi novela se lea como un thriller"

La próxima semana, el Premio Cervantes presenta su nuevo libro, La última hermana. Está basado en la vida de María Edwards, quien salvó niños judíos en la ocupación nazi en París.

En París la conocían como Marie Errázuriz, Tante Marie (Tía María) o simplemente Madame E. Su nombre completo era María Edwards Mac-Clure y había nacido en Santiago, en 1893.

En la década del 20 llegó desde Chile a Francia, junto a su esposo, el diplomático Guillermo Errázuriz, quien se hizo cargo de la embajada chilena en la ciudad que años después sería ocupada por el ejército de la Alemania nazi.

Edwards Mac-Clure era una mujer delgada, de ojos grandes, inquieta, creativa, gran lectora y que pronto haría amistad con escritores y pintores en la bohemia parisina. Pero poco a poco la tragedia comenzó a entrar en su vida.

Con 30 años María se quedó sola en Europa con su hija María Angélica. Esto luego que su marido, tras enamorarse de la actriz estadounidense Peggy Hopkins Joyce y ser rechazado por ella, se suicidara. Luego María se casó con Jacques Feydeau, con quien no duró mucho tiempo.

Sin embargo, su vocación materna y humanitaria perduraría y quedaría registrada en la historia. Sobre todo cuando estalló la Segunda Guerra Mundial y París era ocupada por los nazis. Por esos años María Edwards trabajaba en el Hospital Rothschild de la capital francesa. Fue cuando comenzaron a infiltrarse, entre los trabajadores y los pacientes, integrantes de la Gestapo, la policía secreta de la Alemania nazi. Había sospechoss en todas partes, mientras afuera en la calle, los edificios y monumentos eran destruidos.

Muchos matrimonios y madres de origen judío, con sus hijos recién nacidos, fueron sacados del hospital y trasladados, entre los bombardeos, a campos de concentración como Auschwitz.

María, arriesgando su vida, comenzó a llevarse a los niños clandestinamente del hospital. Así salvó a decenas de pequeños recién nacidos destinados a cámaras de gas, al sufrimiento y la muerte.

“Vi las cajas secretas donde escondían a los niños judíos durante la guerra. Yo fui a todos los lugares donde estuvo María. Obviamente al hospital, a la salida antigua del hospital por donde ella sacaba a los niños”, cuenta el escritor Jorge Edwards (84), quien recorrió París buscando pistas de María Edwards Mac-Clure. Una pariente lejana, que se convirtió en personaje de su nueva novela.

María es la protagonista de La última hermana, ejemplar que la próxima semana llega a librerías publicado por el sello español Acantilado. Es la novela número 12 en la trayectoria del Premio Nacional de Literatura y Premio Cervantes. Su última ficción fue El descubrimiento de la pintura, de 2013.

Entre las novedades literarias del narrador además acaba de salir el libro Prosas infiltradas, por Bricklediciones, que reúne 14 ensayos sobre arte y literatura. Hay textos dedicados a la obra de Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Octavio Paz y Carlos Pezoa Véliz, entre otros.

Junto a Montaigne

“Los compromisos a veces hay que cumplirlos”, comenta Jorge Edwards para explicar una agenda intensa. El lunes viajará a San Juan de Puerto Rico para participar en el VII Congreso Internacional de la Lengua Española (ver recuadro). El miércoles ya estaría de regreso para presentar su novela, el jueves 17, a las 19.30 horas, en la sede Las Condes  de la Universidad Adolfo Ibáñez. Edwards estará acompañado por el narrador Arturo Fontaine y la directora de ediciones Acantilado, Sandra Ollo.

El fundador de Acantilado fue el editor catalán Jaume Vallcorba, quien falleció en agosto de 2014. “Lo conocí poco, pero cuando nos vimos me pidió que le hiciera para la editorial una antología de crónicas de Joaquín Edwards Bello. Vallcorba había leído mi libro El inútil de la familia. Bueno, nunca hice la antología. Y varios meses después de su muerte se le hizo un homenaje en Madrid, donde intervine y me referí a algunos autores clásicos que él editaba como Montaigne, Chateaubriand, la Vida de Samuel Johnson, de James Boswell, en fin... Y luego le comenté a su viuda, Sandra Ollo, la novela, que ahora se publica”, dice Edwards sobre cómo fue su incorporación a Acantilado.

¿Por qué le cambió el nombre a la novela? La había llamado Retrato de María...

Era un título de trabajo, y al pensar en esta familia grande, ellos son muchos, y ella es la última de esa rama de hermanos, y eso le da una mirada un poco más libre, diferente, que forma parte del personaje para mí. Así el título toma sentido.

La historia de la “Schindler chilena” y los niños salvados del Holocausto está llena de episodios inéditos. Hacia fines de 1943, la Gestapo llegó al hogar parisino de María, que compartía con el judío español René Núñez Schwartz. Estaba acusada de esconder a un rebelde llamado François. Los tres fueron capturados y llevados al cuartel de la Abwehr, la inteligencia alemana. Allí fueron torturados.

El jefe del cuartel era el almirante Wilhelm Canaris, quien había estado en más de una tertulia en casa de María. Otro dato: Canaris, durante la Primera Guerra Mundial como joven oficial había estado en Chile.

Al reconocer a María la dejó libre junto a René. Hacia el final de la guerra, en julio de 1944, por su participación en la Operación Valkiria, Canaris fue enviado a la horca por Hitler.  María regresó a Chile en 1960.

Huellas parisinas 

En 2010, el escritor y miembro de la Generación del 50 fue nombrado embajador en París por el gobierno de Sebastián Piñera. Ya en la cabeza de Edwards rondaba la historia de su pariente lejana. De esa mujer que sería condecorada con la Legión de Honor de Francia, pero que murió sola en Chile, en junio de 1972, a los 78 años. Dos años antes, su compañero, René Núñez, con quien había llegado al país, se mató delante de ella ingiriendo una cápsula de cianuro.

“Ella se arruinó porque le daba el dinero que tenía a las familias de algunos de los niños que había salvado. Lo sentía como un compromiso. Y cuando llegó a Chile la tuvo que mantener el sobrino rico, el entonces dueño del diario El Mercurio”, señala Edwards.

Tante Marie o Madame E era la hermana menor de Agustín Edwards Mac-Clure, el fundador de El Mercurio. La menor de 10 hermanos. La última hermana, cuyo nombre es parte del memorial Yad Vashem, de Israel, como una de los Justos entre las Naciones por su participación en salvar la vida de niños judíos en Francia.

¿Su estadía como embajador en París le sirvió para investigar más sobre María y su historia?

Imagínate que tuve en la embajada a dos de los niños salvados por María, ahora de setenta y tantos años. Uno de ellos me llevó documentos extraordinarios, que están en la novela y que demuestran, por ejemplo, que María tuvo una relación bastante intensa con el mundo literario de su tiempo. Mi idea de que había sido amiga de Colette queda completamente comprobada. Le dedicó varios libros de una manera muy cariñosa. Ahora, la novela es ficción, pero ficción que utiliza elementos reales.

¿Le gustaría que la novela se leyera como un thriller?

No me molestaría. La novela no es exactamente un thriller, pero tiene muchas características del género. No tengo prejuicio con que mi novela se lea como un thriller.b

Viaje express a Puerto Rico

Este martes 15 comienza en San Juan de Puerto Rico el VII Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), que se extiende hasta el 18 de marzo. Organizado por el Instituto Cervantes y la Real Academia Española (RAE), el escritor Jorge Edwards será uno de los exponentes principales del encuentro. “Quieren que hable en la ceremonia inaugural por las academias americanas”, dice el narrador, el que estará junto a los Reyes de España, quienes también asisten a la ceremonia de inauguración.

En el encuentro, que se desarrollará bajo el lema “Lengua española y creatividad”,  también estará presente el Premio Nobel de Literatura 2008, el autor francés Jean-Marie Le Clézio, el cubano Leonardo Padura, los mexicanos Elmer Mendoza y Jorge Volpi, el boliviano Edmundo Paz Soldán, y otro chileno, Antonio Skármeta, entre más de 100 escritores y académicos. En la ocasión se homenajeará a tres figuras de las letras: Miguel de Cervantes, el Inca Garcilaso y Rubén Darío.

Entre los temas que abordará el VII Congreso de la Lengua Española están “El libro y el mercado”, “La creatividad en la era digital”, “Poesía, música y letra” y “Creación cinematográfica”, con la presencia de la directora nacional Dominga Sotomayor (De jueves a domingo).

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