Ministra a cargo del caso Matute Johns: "Hay muchas personas que llegan a la investigación con rumores y mentiras"
La magistrado, Carola Rivas, que desde 2014 lidera la causa, analiza los detalles del caso. Indica que en la época hubo presiones de "altos mandos" para obtener resultados.

La jueza Carola Rivas lleva dos años trabajando, en silencio, el caso de Jorge Matute Johns, desaparecido en 1999 y encontrado muerto en 2004. Esta última semana la causa volvió al foco público al filtrarse que se había detenido a dos sospechosos, quienes fueron puestos en libertad el viernes. Se trata del segundo movimiento importante en el caso tras la llegada de Rivas, luego de que el año pasado se determinara la causa de muerte del universitario, tras exhumar el cuerpo. Tras agitados días, entrega sus impresiones de cómo se ha llevado a cabo el caso y sobre los involucrados: “Personas mintiendo en esta causa, hay muchas”, sostiene.
¿Qué ha sido lo más complejo del caso y de la investigación?
Lo más complejo ha sido venir a tratar de que la gente recuerde aquello que nunca le preguntaron hace 16 años, y que, en esos momentos, no tuvieron ninguna relevancia porque no tenían relación con la muerte.
¿Cómo ha enfrentado las mentiras que algunos testigos han declarado, como el guardia de la discoteca, Cristián Montes, y a qué atribuye que ocurra esto?
No han sido los únicos. Lo que pasa es que tenían una diferencia fundamental en relación a otros que también han mentido, porque ellos podrían tener un interés más allá, al precisamente haber estado donde fue la desaparición de Jorge Matute. En esta investigación hay muchas personas, incluso, yo podría decir una decena de personas, que llegan a la investigación con rumores y, derechamente, mentiras. Y la verdad es que nunca les pasó nada, nunca fueron enfrentadas sus propias mentiras, y cada una de ellas generó una línea de investigación. La diferencia es que, en otras, se generan sistemáticamente desvíos de la investigación hacia quienes ellos indican como sospechosos, y eso sí provoca un perjuicio mayor.
¿A qué se debe esto?
Creo que eso tiene casi una explicación psiquiátrica, sociológica. La gente parece que escuchaba rumores, llegaba a tribunales y los relataba casi como hechos, dentro de un poco de desesperación que había en las policías por encontrar la verdad, o presiones para lograr algún resultado positivo en esta causa. Todas se investigaron, sin siquiera analizar el origen falso de ellas.
¿Esas constantes mentiras han entorpecido el caso y lo han demorado excesivamente?
Obvio que sí. Si en su momento se hubiera discriminado aquellas líneas, evidentemente absurdas, de aquellas que tenían algún sustrato que pudiera ser efectivo, este caso no se habría convertido en 40 tomos, con suerte habría tenido dos o tres.
Usted habló de negligencia de las policías ¿por qué llegó a esta conclusión? ¿Qué no se hizo y qué se hizo mal?
Lo que pasa ha sido explicado, no por mí, sino que por los mismos funcionarios de la época, como una serie de presiones graves del alto mando por obtener resultados. Estas presiones también ocurrieron en un ambiente donde gente mintió e involucró a personal de las policías al interior de la discoteca. Ahora bien, que policías o detectives estuvieran bailando en una discoteca no tenía nada de extraño, no tendría que tener una connotación maliciosa.
¿Y la tuvo?
Esa fue la connotación que se le dio, a partir de falsedades, y a partir de eso se generaron líneas de investigación, y los Carabineros y la Policía de Investigaciones estuvo cuestionada. Entonces, imagínate que esto ocurra en los primeros días, obviamente esa presión y cuestionamientos obligaban a actuar bajo presión, en la medida que había que obtener resultados. Eso, lamentablemente, llevo a cometer muchos errores, porque cada rumor e información de prensa, cada tarotista o mentalista que llegó con una idea, fue investigada como un hecho cierto.
Usted habla sobre lo que se hizo ¿pero qué es lo que no se hizo?
No se investigó una presunta desgracia bajo los parámetros normales, como se investiga una presunta desgracia. Esto es, partiendo por las personas que rodean los hechos finales de la desaparición. Se partió entendiendo que aquí teníamos un secuestro con homicidio y se partió creyendo que Jorge estaba secuestrado, por lo tanto había que encontrarlo. Luego se estimó que había muerto, pero sin siquiera un cadáver o causa de muerte. Fueron años donde se investiga un delito sin un cuerpo.
¿Cree posible llegar a identificar el autor o autores del homicidio de Matute después de tantos años?
En eso estamos trabajando y ese es mi objetivo final en esta investigación.
En caso de llegar a esos antecedentes, los responsables podrían quedar libres ante una prescripción del caso, dado que han pasado 17 años...
El problema de la prescripción es un asunto que por ahora no me preocupa, porque para determinarla no basta sólo con contar un tiempo lineal; hay otros factores que determinan jurídicamente la procedencia de una prescripción, entre ellos el delito que finalmente se establezca, quiénes han participado en él y, también, las acciones que ha mantenido la investigación vigente o paralizada en determinadas épocas. No es solamente un tiempo lineal de los plazos. Ahora, por lo mismo, no es un tema, mientras no determine el hecho y la participación.
¿Enviará peritajes al extranjero para determinar la interacción o algún otro detalle de la aplicación del pentobarbital y el otro químico hallados en el cuerpo de Jorge?
Eso ya se hizo. Los resultados ya los tengo y son los que trabajamos, incluso, el primer semestre de este año. Son parte de los nuevos hallazgos.
¿Tiene fecha de cierre del caso?
No, ninguna.
¿Por qué decidió aplicar la estrategia del máximo secreto de los antecedentes?
Porque con eso hemos podido avanzar más, de hecho, los relatos que yo pensaba recibir de Cristián Montes y Cherie Ruiz, se obstruyeron cuando la prensa supo que los tenía detenidos, y se empieza a generar todo este círculo de especulaciones que, incluso, impidieron que personas que teníamos ya coordinados para traerlos a declarar esos días, finalmente no llegaran. Fue un perjuicio muy grande el que se hubiera filtrado a quienes teníamos detenidos. Y la verdad es que hoy tendremos que replantearnos las estrategias de investigación y coordinación con los equipos anexos, para que no vuelvan a ocurrir estas filtraciones.
¿Le podría asegurar a la madre de Jorge Matute que se logrará llegar a la verdad?
No puedo dar ese tipo de certezas porque estoy en plena investigación, pero siempre le he dado las certezas a la señora Johns quetodos nuestros esfuerzos y trabajos están encaminadas a llegara la verdad, y en eso no hemosclaudicado.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lee La Tercera.
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE












