Paula

Los diez años de Kokoro: la marca chilena que hizo del color su sello

La palabra japonesa Kokoro habla de aquello que habita dentro de las personas: cuerpo, alma y mente al mismo tiempo. Con esa idea como punto de partida, la marca chilena celebra diez años apostando por el color, el trabajo artesanal y prendas pensadas para durar.

06 Mayo 2026 Entrevista a Pola Morera de la tienda Kokoro, en el backstage de su desfile Foto: Andres Perez Andres Perez

El pronóstico anunciaba la primera lluvia fuerte del año y, aunque nadie lo dijera en voz alta, el tema tenía a todo el equipo de Kokoro un poco nervioso. No era para menos. El desfile con el que la marca celebraría sus diez años, bautizado Palimpsesto, llevaba meses de preparación: meses de creatividad, pruebas, decisiones y de resolver lo imposible. Cancelarlo nunca estuvo sobre la mesa. Así que al montaje se sumaron estufas, una carpa y un mensaje en Instagram que resumía bastante bien el ánimo de la noche: “¡Estamos de suerte hoy! Por fin va a llover, así que trae tu mejor paraguas y luce tu mejor look acuático”.

Y llegaron. Personas del mundo de la moda, la cultura y la arquitectura comenzaron a llenar el lugar mientras afuera caía la lluvia. También estaban las clientas fieles que han acompañado a la marca durante esta década, entre ellas la ex subsecretaria de Salud Pública, Paula Daza, quien hace tiempo convirtió las blusas coloridas en parte de su sello personal.

06 Mayo 2026 Entrevista a Pola Morera de la tienda Kokoro, en el backstage de su desfile Foto: Andres Perez Andres Perez

El nombre Palimpsesto no fue elegido al azar. La palabra viene del mundo antiguo, de los papiros egipcios que, por ser escasos y caros, se raspaban para volver a escribir sobre ellos. Pero las huellas del texto anterior nunca desaparecían del todo: las capas seguían ahí, conviviendo unas con otras. Esa idea fue la que terminó haciendo sentido para Kokoro.

Porque según cuenta su fundadora, Pola Morera, en una entrevista en las horas previas al desfile, estos diez años no han sido una sucesión de etapas que quedan atrás, sino una suma de experiencias y aprendizajes. “No queremos empezar de cero ni renovarnos olvidando lo anterior. Queremos densificar, sumar capas a esta historia”, asegura.

06 Mayo 2026 Entrevista a Pola Morera de la tienda Kokoro, en el backstage de su desfile Foto: Andres Perez Andres Perez

—¿Cómo nace Kokoro?

Partimos el 2016. La marca es mía y de mi marido -Ignacio Murúa, en ese momento su pololo-, así que también ha sido un proyecto súper familiar. Yo venía de otro mundo, del mercado financiero, pero siempre tuve la necesidad de hacer algo creativo. Hasta que un día dije: “Esto hay que hacerlo ahora o nunca”. Tenía 31 años y me lancé. Y la verdad es que desde el inicio fue un tirarse al vacío y aprender todo de cero, pero ha sido maravilloso.

—¿Y desde el comienzo tenían claro el tipo de ropa que querían hacer?

Sí. Desde el inicio sabíamos que los materiales había que traerlos de afuera, porque en Chile no encontraba la calidad con la que quería trabajar. Para mí la textura, la caída y cómo se siente la tela en la piel son fundamentales. Y en esa búsqueda descubrimos el mundo del deadstock: saldos de telas de grandes marcas o diseñadores italianos que producen cierta cantidad y luego liberan esos excedentes.

Como somos una marca pequeña y trabajamos desde la exclusividad, nos hacía mucho sentido. Compramos pocos metros, entonces podíamos acceder a muchos estampados y diseños distintos sin tener que producir nuestras propias telas. Y ahí nace también este espíritu de Kokoro: mucho color, mucho estampado, mezcla de texturas. Cada año trabajamos con cerca de dos mil telas distintas. Es una locura, pero en cantidades pequeñas. Las traemos principalmente de Italia, también de Nueva York y Francia.

06 Mayo 2026 Entrevista a Pola Morera de la tienda Kokoro, en el backstage de su desfile Foto: Andres Perez Andres Perez

—¿Y cómo ha sido sostener una marca de moda durante diez años en Chile?

Yo me imagino que para cualquier emprendedor es difícil. Pero en moda, en Chile, hay desafíos bien particulares. El principal es el poco acceso a proveedores y la falta de oficio. Hay poca profesionalización y muchas veces hay que inventar todo sobre la marcha.

Nosotros tenemos talleres propios y eso nos da libertad para hacer lo que queremos, pero también implica hacernos cargo de capacitar gente, enseñar y encontrar personas que quieran mantener este oficio. Porque trabajamos todo artesanalmente, nada digital. Todo es muy a pulso. Y hoy cuesta encontrar personas interesadas en aprender eso.

—También tienen una propuesta estética bien distinta a lo que históricamente se ha usado en Chile.

Totalmente. Al principio fue mucho más difícil porque había mucho miedo al color, a destacarse, a usar algo más llamativo. Pero con el tiempo la gente también empezó a perderle el miedo a eso. Y es curioso, porque Chile está en Latinoamérica, que es un continente súper colorido, pero la chilena es bastante más gris. Acá se asocia mucho la elegancia al negro, al beige, al blanco. Entonces siento que sí hemos ayudado un poco a romper con eso.

Me acuerdo de clientas que llegaban diciendo: “Me encantaría algo de ustedes, pero en negro porque me da miedo el color”. Y hoy esas mismas clientas usan morado con fucsia o amarillo. Hay algo bonito en ese proceso de ir atreviéndose.

06 Mayo 2026 Entrevista a Pola Morera de la tienda Kokoro, en el backstage de su desfile Foto: Andres Perez Andres Perez

—Da la impresión de que también han construido una relación muy cercana con sus clientas.

Sí, totalmente. Tenemos un showroom que funciona con cita y atiendo yo personalmente. Entonces también hay un proceso de asesoría. Tengo el WhatsApp de muchas clientas, me escriben, y cuando viajo a comprar telas me piden que les busque una tela de un color específico. Es algo muy personalizado y eso también es la gracia. Y a mí me ha servido mucho para aprender, porque finalmente tengo el contacto directo con el consumidor. Entonces sé cómo quedan las cosas, cuál es el calce, qué buscan o no.

—En un contexto dominado por el fast fashion, ¿cómo convive Kokoro con esa lógica?

La verdad es que nunca quisimos entrar ahí. Desde el mismo año en que partimos las tiendas grandes del retail nos ofrecieron hacer colecciones con ellos y siempre dijimos que no. No es el crecimiento que estamos buscando. Para nosotros lo importante es mantener la calidad, la exclusividad y que siga existiendo una pasión real por la moda detrás de cada prenda. Intentamos que las piezas sean heredables, que no queden obsoletas en una temporada. Por eso ofrecemos reparación gratuita para nuestras clientas. Si se sale un botón o se desarma una basta, nos hacemos cargo. Nos importa mucho que la ropa no termine olvidada o desechada.

Y bajo esa misma idea creamos Kokoro Vintage, una plataforma donde las mismas clientas pueden vender prendas antiguas de la marca. Nosotros revisamos cada pieza, la limpiamos, la reparamos si es necesario y la dejamos impecable para su siguiente dueña. Porque creemos genuinamente que la ropa debería durar para siempre.

—En el desfile con el que celebran los diez años de la marca presentan también una nueva colección. ¿Qué veremos ahí?

Hay mucho de estos diez años condensado en esta colección. Estamos usando telas que compramos en 2016 y que nunca habían encontrado su momento hasta ahora; moldes y patrones que han sido parte de nuestra historia, pero reinterpretados en otros géneros; botones que hemos ido encontrando en ferias durante todos estos años. Incluso hay un abrigo que recompramos a una clienta a través de Kokoro Vintage y que hoy vuelve a aparecer dentro de la colección.

Es un poco un collage, un popurrí de todo lo que ha sido Kokoro en esta década, pero también con una mirada más actual, con el crecimiento que ha tenido la marca. Y aunque somos más conocidos por los estampados y los colores fuertes, esta vez también hay looks monocromáticos, que es algo nuevo para nosotros, pero siempre desde el universo Kokoro: jugando con las texturas, las capas y las mezclas.

—¿Y cómo imaginan los próximos diez años?

Hace tiempo estamos pensando en internacionalizarnos. Sentimos que ahí está parte importante del futuro de la marca. Es un proyecto que tenemos en carpeta hace rato y esperamos que finalmente ocurra el próximo año.

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