Histórico

Venezuela: El desconocido delta del Orinoco

Situado en el noreste venezolano, es una de las regiones más salvajes del país, cuyo inmenso laberinto de islas y canales cubren 40 mil km2. Caminatas por la selva, contacto con animales salvajes y con los indígenas waraos son algunas de las actividades que ofrecen los campamentos.

CUANDO LLEGARON

los españoles a esta zona y apreciaron la inmensidad del río, lo confundieron con un mar". Con esta frase los guías waraos, indígenas locales, comienzan la primera lección a los turistas que visitan el delta del Orinoco, territorio declarado Reserva Mundial de la Biosfera. Es fácil la confusión, ya que el delta es un intrincado laberinto de canales que acarrea las aguas del río Orinoco, el tercero más caudaloso del mundo (casi 400 veces más que el Maipo) hacia el Océano Atlántico.

El escenario por donde avanza este curso hídrico se encuentra inmerso en una selva tropical tupida, en la que sin grandes esfuerzos y con solo recorrer algunos metros es posible apreciar islas, pantanos y lagunas de gran belleza.

SANTIAGO/ CARACAS / TUCUPITA

Llegar a este recóndito lugar es menos complejo de lo que podría pensarse. Tras un vuelo hasta Caracas, desde la capital venezolana hay diversas líneas de buses que llevan a Tucupita (pueblo 730 km al este) y capital del estado de Delta Amacuro. El viaje entre ambas ciudades es cómodo y las carreteras están completamente asfaltadas.

Pero no es todo. Una vez instalados en Tucupita, el único centro poblado, debemos continuar hacia el este por 65 kilómetros más, ahí nos toparemos con la primera visión del Orinoco. Al bajarnos del vehículo la sensación ambiente será nuestro primer shock: 32,3º C (promedio) y un 84% de humedad, durante la mayor parte del año.

El delta es una región fascinante y un destino absolutamente digno de visitar. Cuenta con una flora y una fauna únicas que, según los expertos, sólo puede ser comparado con el del río Níger, en África.

SELVA Y AGUA

Orinoco quiere decir tejido de aguas en lengua indígena, y precisamente eso es el delta: una compleja red acuática, surcada por cientos de brazos y decenas de bocas de ríos que se entrecruzan como un verdadero laberinto. Constantemente se ve sometido a grandes fluctuaciones del nivel de sus aguas, debido al régimen del río Orinoco.

La zona ofrece una gran cantidad de atractivos para el viajero. Hay una variada infraestructura a nivel de campamentos organizados, que ofrecen lo necesario para adentrarse cómodamente y sin problemas en esta tierra aún virgen.

Así, en embarcaciones de los más diversos tamaños, se realizan las más variadas aventuras, obviamente todas relacionadas con el ecoturismo, desde avistamientos de especies salvajes, hasta el descanso en playas de arenas blancas.

El viaje es en dirección a uno de los campamentos turísticos y el sólo hecho de navegar sobre una embarcación, brinda una fascinante visión de la fauna de la zona: garzas, tucanes, guacamayos, caciques, cormoranes, garzas, halcones, águilas y coloridos colibríes, por nombrar las aves más conocidas. De los mamíferos, también extremadamente variados, destacan jaguares, pumas, ocelotes, monos capuchinos y chilladores, capibaras, nutrias, manatíes y delfines de agua dulce o del Amazonas, que suelen acompañar a los botes. Entre los anfibios, reptiles y peces, se pueden observar las "hollywoodenses" anacondas, capaces de serpentear en las aguas en busca de sus presas, boas, serpientes coral, iguanas, tortugas, mantarrayas, cocodrilos del Orinoco -en peligro de extinción- y piraña Caribe (dicen que funciona como excelente sucedáneo al viagra).

No obstante uno de los regalos más vistosos que el Orinoco entrega a los ojos del forastero son las impresionantes y rápidas subidas y bajadas de la marea. Este episodio natural le da a la selva una característica inédita: aquí no existen plagas, debido a que la alta circulación de las aguas evita que se formen larvas. Una gran noticia a los fóbicos.

HABITACIONES DEL DELTA

Warao significa "gente de las embarcaciones" y se trata de la última etnia de la región que logró subsistir a la época contemporánea (actualmente hay unos 40 mil). Son originalmente nómades dedicados a la caza, pesca y recolección, y habitan la zona desde hace más de 18 mil años.

Una de las características más distintivas de los waraos, además de sus tradicionales canoas o curiaras de un solo tronco, son sus viviendas. Éstas se ubican paralelas al río, con techos cubiertos con palma de tamiche (árbol autóctono) y edificadas sobre palafitos. No tienen puertas o paredes porque, según los propios nativos, eso les permite observar el ritmo disparejo de las mareas.

Si quisiera conocer la forma de vida de los lugareños, debe saber que lejos de ser agresivos, los aborígenes han sabido asimilar al turismo como una fuente de recursos -sin ir más lejos-, son los principales promotores del rubro en la zona.

Hábiles artesanos, extraordinarios constructores y experimentados guías, los waraos son el símbolo del delta.

CAMPAMENTOS AVENTURA

Durante los últimos años, en el Orinoco han comenzado a instalarse campamentos de aventura y ecoturismo. La mayoría tienen el mismo estilo de las casas de los waraos: como palafitos sobre las aguas de los ríos. De hecho, son ellos mismos quienes las construyen. Las habitaciones y baños se han adaptado a los visitantes, por lo que cuentan con divisiones que entregan privacidad.

Uno de los más importantes es Orinoco Delta Lodge, que tiene 35 cabañas con camas y baño privados, todo construido de estilo rústico, confortable y de buen gusti. Ofrecen programas desde una noche y dos días, con todo incluido saliendo desde Caracas o Isla Margarita, aunque la recomendación es pasar al menos dos noches, para empaparse del ambiente selvático.

La ubicación del campamento -construido sobre el agua-, lo hacen ideal para quienes disfrutan la aventura, los trekking, las observaciones de aves y la pesca deportiva.

Además, sus programas tienen la posibilidd de combinar alojamiento en otros campamentos, ubicados en otros puntos del delta, con el fin de aprovechar más una visita a la zona.

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Otro lugar muy recomendable es el Campamento Boca Tigre. Ofrece visitas antropológicas a comunidades waraos, donde los turistas pueden, incluso, comer y compartir con los nativos en sus actividades diarias. Además, para aquellos que quieran "iniciar un vida con aventuras" este operador ofrece Paquetes de Luna de Miel de dos días y tres noches, que incluyen cena romántica y visitas a playas vírgenes de aguas transparentes (libres de toda criatura indeseable), ubicadas cercanas a la desembocadura.

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Guía

LLEGAR
Se debe tomar un vuelo a Caracas y luego un bus a a Tucupita ( 730 km).También hay tours desde la capital o desde Isla Margarita.

DORMIR
Los valores más baratos se obtienen durmiendo en hamacas en comunidades waraos. Nafitours.com y portofinotrvels.com.

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