Hablemos de amor: el amor que me salvó
En el momento en que Andrea llegó a un punto crítico en su salud mental, apareció una persona que le enseñaría lo que es el amor desde el cuidado: “Nadie en la vida me había hecho sentir tan tranquila”, dice.

Viví años con una depresión que creí poder controlar sola. Mi psicóloga me quería internar y mi psiquiatra me dio seis remedios para “calmarme”. Era casi el final de la pandemia, todos estábamos con teletrabajo, y yo apenas podía dormir 3 a 4 horas máximo al día.
Me habían terminado tres meses antes de mi cumpleaños. Fue de la nada, con mi ex no discutimos ni conversamos al respecto, simplemente pasó. Eso, sin duda, deterioró mi salud mental, pues fue tan repentino que comencé a pensar que todo fue culpa mía. La angustia no me soltaba.
A eso se sumó otra situación que me costó mucho compartir. En una oportunidad, alguien muy cercano a mí, se aprovechó de que yo había tomado de más, y me tocó. Por un buen tiempo no me atreví a comentarlo con nadie, me daba miedo y verguenza, pero vivía con un peso constante. Hasta que decidí hablarlo con mi hermana, con quien éramos muy cercanas. En medio de un bajón muy grande decidí llamarla y contarle. Su respuesta fue minimizarlo: “a todas nos pasa”, me dijo.
Mi salud mental se deterioró aún más, y esa noche, angustiada, mezclé los medicamentos con alcohol y terminé en urgencias.
Luego de ese episodio, comencé a tener ataques de pánico. Me despertaba en las noches y no podía respirar. Fue ahí cuando apareció él, quien verdaderamente me salvó. Nos conocíamos hace tiempo y teníamos una amistad con mucha confianza. Un día estábamos juntos cuando comencé a sentir que no podía respirar. Él agarró mis manos, las puso en su pecho y me dijo “respira conmigo”. En ese momento pensé: “nadie en la vida me había hecho sentir tan tranquila”.
Esa noche y cada día después, estuvo a mi lado en cada bajón. Me cuidó, me decía cosas lindas, me sacó del hoyo. Siempre digo que me recogió como un trapo gastado. Me conoció y me amó en el peor de mis momentos.
No sé cómo explicar lo que significa tener a alguien que, a pesar de mi salud mental quebrada y de mis arrebatos, me amó, me apoyó y sacó la mejor versión de mí. Además, yo seguía con la herida de mi relación anterior y gracias a su transparencia y empatía, pude volver a enamorarme.
Hoy sigo con remedios para combatir esta depresión, que ha mejorado bastante. Llevamos cinco años de relación, tres viviendo juntos y estoy embarazada de dos meses y medio. Nunca me había sentido tan protegida, amada y feliz. Él me salvó. Y cuando estoy mal, me ayuda a mirar hacia atrás para ver todo lo recorrido y todo lo que nos queda por recorrer.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Plan digital + LT Beneficios por 3 meses
Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE













