Revista Que Pasa

Cine: Estrella quechua

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Esta semana se estrenó "La teta asustada", de Claudia Llosa, la película peruana  que postuló al Oscar. Su protagonista, Magaly Solier (24), se las trae: también es cantante.

-¿Cómo preparaste el papel de "La teta asustada"?

-En la sierra, en tiempos del terrorismo, las mujeres fueron violadas, maltratadas. Empecé a buscar víctimas de esto, pero no fue nada fácil acercarse a ellas. Es un tema muy complicado, tenía que ser bien sincera desde el primer día, decirles que estaba investigando.

Ya me conocían con la primera película que hice, "Madeinusa". Sabían que yo era actriz, que soy de la sierra y que nunca les voy a hacer daño. Ése es mi objetivo, defender a las mujeres de la sierra y hablar por ellas.

-Ya filmaste dos películas después de "La teta asustada". ¿Cómo te sacas un personaje como Fausta?

-Me tengo que lanzar a la piscina, al agua helada, para olvidarme de quién es Fausta. Me doy como dos semanas de vacaciones, a veces me voy a mi chacra en Ayacucho, a trabajar con pico y pala. Así me relajo, empiezo a escarbar la tierra, a sacar hierbas malas de los árboles. Ahí me saco a todos los personajes.

-Una crítica de tu disco, Warmi, decía que era "música andina conceptual". ¿Cómo lo definirías?

-Para mí es un disco fusión, dedicado a todas las mujeres de la sierra, que me enseñaron a ser valiente. Desde niña tenía un pánico total de hablar por teléfono, tartamudeaba. Sentía que se hacían pasar por otros o que iban a escribir cosas que no son ciertas.

-¿Y te sigue costando hablar por teléfono cuando das entrevistas?

-Ya no, si no ¡ya te estaría cortando!

-¿La música es una faceta tuya que viene de antes que la actuación?

-De mucho antes, desde los 8 años. A Claudia (Llosa) la conocí a los 17. Son canciones que tenía en mi cabeza hace mucho tiempo, hasta que me compré un teclado y una computadora y empecé a componer. No sabía leer música, aprendí a tocar piano por internet, sola.

-¿En tu disco también cantas en quechua, como en la película?

-El 80% está cantado en quechua. Uno de mis objetivos es rescatar el quechua, que no tengan vergüenza de hablar el quechua siendo peruanos, sobre todo si son de la sierra.

-¿Y has logrado que la gente no tenga vergüenza de hablar en quechua?

-Ya no tienen vergüenza. Hablan en quechua, cuando voy por las calles de Lima hay restaurantes con nombres en quechua. En la televisión hay comerciales en quechua. En los teléfonos hay líneas en que te contestan en quechua.

-¿Qué fue lo más raro que te pasó en la ceremonia de los Oscar?

-Lo más raro fue estar al lado de actores que has visto en las películas. Maggie Gyllenhaal fue la que me impactó más. Era altísima y flaca, flaca. Me acordaba de sus escenas en "La secretaria", y decía, ¡en qué cosas pienso! Miraba a su hermano Jake y me acordaba del beso que se daba con un hombre en "Secreto en la montaña". Y decía ¡este actor ha besado a otro hombre!

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