Por Alexis Paiva Mack3 recomendaciones sencillas para cuidar tus oídos, según un especialista
El otorrinolaringólogo del Centro de Oído de Clínica Universidad de los Andes, el Dr. Leandro Rodríguez, detalla una serie de medidas preventivas para proteger la audición, tanto en momentos cotidianos como en instancias como conciertos o fiestas.

Es altamente probable que, al menos una vez al día, utilices audífonos para escuchar música, ya sea en los trayectos hacia y desde el trabajo, o cuando llegas a tu hogar tras una agotadora jornada y sientes que lo único que necesitas es desconectarte a través de tus canciones favoritas.
Puede que también disfrutes de asistir a conciertos o de salir a fiestas con tus amigos frecuentemente.
Tales experiencias pueden ser enriquecedoras y ayudarnos a recuperar energías para continuar con nuestras actividades cotidianas.
No obstante, la exposición frecuente a altos volúmenes sin tomar medidas de protección puede generar consecuencias significativas en nuestros oídos.
El otorrinolaringólogo del Centro de Oído de Clínica Universidad de los Andes, el Dr. Leandro Rodríguez, explica a La Tercera que es normal que, a medida que envejecemos, nuestra capacidad de audición se desgaste.
“Los oídos tienen una cantidad de células ciliadas, internas y externas, que con el tiempo se van dañando. Entonces, lo normal para toda persona, independiente de lo que pase, es que su audición se deteriore a medida que pasan los años”.
“La audición de un niño de 10 años o de un adolescente de 15 no es igual que la de una persona de 40 o 50. Un porcentaje importante de la población va a necesitar ayuda auditiva después de los 65. Es muy importante cuidar y proteger nuestros oídos durante todo el periodo previo”.
El especialista afirma que es clave evitar escuchar sonidos por sobre los 85 decibeles en periodos prolongados y por sobre los 120 en periodos cortos.
Para hacerse una idea, a modo de referencia general, los conciertos suelen estar entre 90 y 115, precisa.
Sin embargo, no se trata de dejar de ir a los espectáculos de tus bandas predilectas o de no escuchar todos los discos que tienes pendientes en tu lista. Más bien, es fundamental tomar medidas preventivas y de protección.
Rodríguez compartió tres recomendaciones sencillas para cuidar nuestros oídos.

1. Controlar el nivel de volumen y elegir audífonos adecuados
El médico comenta que es usual que muchas personas utilicen sus audífonos a alto volumen por periodos extensos. No obstante, hacer esto de manera sostenida y frecuente puede generar daños en nuestros oídos.
“La recomendación para usar audífonos es que no sea a más del 60% de la intensidad máxima y no más de 60 minutos. Hay personas que por trabajo u otros motivos, necesitan usarlos por periodos más prolongados. En esos casos se recomienda que cada 45 minutos o 60 minutos hagan una pausa, de unos 10 o 15 minutos sin audífonos, para que sus oídos puedan descansar y recuperar un poco su funcionamiento normal”.
El tipo de audífonos también es un elemento que se debe considerar, dice Rodríguez.
“Idealmente, si vas a usarlos de manera prolongada, se recomienda utilizar audífonos que vayan por fuera, de esos que tienen forma de ‘copa’, y que además tengan supresión de ruido. Esto significa que van a bloquear el ruido externo y van a permitir que escuches mejor a menores intensidades”.
Aquello puede ser especialmente útil en situaciones donde hay demasiado ruido ambiente, asegura el otorrinolaringólogo, como podrían ser los viajes en el transporte público.
Al utilizar audífonos con estas características, podrás apreciar los sonidos que deseas a una menor intensidad, sin que otros externos los interrumpan y te inciten a subir el volumen.

2. Usar tapones de atenuación en conciertos y espacios con altos volúmenes
El médico recomienda que las personas que asisten frecuentemente a conciertos utilicen tapones de atenuación.
Precisa que “no son tapones que bloquean todo el sonido, sino que atenúan la intensidad”. Por lo tanto, igual se podrá disfrutar del espectáculo.
“A mí también me gustan mucho los conciertos y la música. Y uso tapones de atenuación para proteger mi audición”, cuenta Rodríguez.
Esta medida de protección auditiva también aplica para fiestas u otros espacios en los que se presente un alto nivel de volumen.
“Otro punto importante a tener en consideración es que, si uno sale de un concierto con un pito en el oído, esto significa que el oído sufrió un daño. Muchas veces, cuando uno es joven, después pasa sin repercusión. Pero si es reiterado, puede quedar un daño permanente”.
El lugar en el que te posicionas en un concierto o una fiesta también puede influir en los efectos que los altos volúmenes pueden generar en tus oídos. Si estás más cerca de los parlantes, estarás más expuesto.
“Si a una persona le empieza a doler el oído por el ruido, tiene que alejarse de donde está y cambiar su ubicación. Sin embargo, la recomendación general es buscar algún tipo de tapón de atenuación. Actualmente, en el mercado, se pueden encontrar varios tipos, incluidos algunos que no son desechables”.
También existen protectores que cubren las orejas y que son diseñados para proteger los oídos de altos volúmenes externos. En apariencia, son similares a los audífonos con forma de “copa”.
“Esos van a tener una atenuación mayor. Generalmente, se usan para los niños que están expuestos a ruidos muy intensos, por ejemplo, cuando los llevan a conciertos. Pero si un adulto quiere escuchar la música a una intensidad moderada, con tapones de atenuación intracanal es suficiente para la mayoría de los casos”.
A quienes practican instrumentos musicales a alto volumen también se les recomienda utilizar tapones y protectores auditivos, por ejemplo, si tocan batería acústica y/o se desempeñan en una banda en la que se utilizan amplificadores.
Tanto los audífonos como los protectores y los tapones deben ser de uso personal y se deben limpiar, ya que se van a ensuciar con cerumen.
Para esto último, basta con utilizar un paño húmedo, dice el doctor.

3. Limpiar los oídos de manera apropiada (y no introducir nada en ellos)
El otorrinolaringólogo es enfático al decir que “no hay que introducir nada en el oído, ni cotonitos ni ninguna otra cosa”.
“Solo hay que limpiar la parte externa. Se puede utilizar agua o una toalla para limpiar por fuera, pero no se debe introducir ningún objeto en el conducto, ya que esto puede dañar el oído y generar infecciones o perforaciones timpánicas”.
En este sentido, Rodríguez explica: “El oído está hecho para expulsar el cerumen de forma natural. Y si por alguna razón se produce un tapón oclusivo, que tapa el oído completamente, hay que acudir a un otorrino”.
Cabe recordar que si tienes dudas sobre tu salud, siempre es recomendable acudir a especialistas para evaluar tu caso y las mejores formas de abordarlo.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
Plan Digital+$6.990 al mes SUSCRÍBETE













