James Dean le canta a Víctor Jara

Even in exile, lo nuevo de James Dean Bradfield, sale el 14 de agosto.

El líder de Manic Street Preachers y figura del rock británico lanza un disco dedicado al cantautor. “Cuando la música te toca dejas de lado las fronteras”, dice a Culto.


Preguntas por “Puerto Montt”, “Manifiesto” y “Te recuerdo Amanda”. En los últimos dos años James Dean Bradfield (51) se dio varias vueltas completas por la discografía de Víctor Jara y aprendió a tocar de memoria más de veinte de sus canciones, pero esas tres fueron las que quedaron pegadas en su cabeza. Dice que en ellas encontró una belleza especial.

“Siempre me han atraído las historias de personas de origen humilde y de formación autodidacta que terminan haciendo un viaje increíble a través del arte”, dice el guitarrista y vocalista de Manic Street Preachers, héroes musicales de su natal Gales y protagonistas del rock británico de las últimas décadas, quien hace dos años, en medio de un paréntesis con sus compañeros de banda, comenzó a trabajar en su segundo disco solista. Buscando ideas llegó a la obra del asesinado cantautor a partir de los textos que el dramaturgo Patrick Jones, su amigo y compatriota, escribía por esos días.

“Pat estaba pasando por un momento difícil porque su madre había muerto recién y su padre estaba muy enfermo. En medio de eso se puso a escribir mucha poesía y prosa sobre Víctor Jara porque siempre ha sido un gran admirador y creo que también lo hacía como mecanismo de supervivencia. Quería escribir sobre algo puro, sobre una fuerza del bien”, relata Bradfield, quien usó los escritos de Jones para su nuevo álbum.

El resultado de esa creación conjunta es Even in exile, uno de los homenajes más sorprendentes y originales que se han hecho en la música angloparlante al mártir de la Nueva Canción Chilena. “Un viaje de descubrimiento”, dice el autor, quien tal como alguna vez hicieron Arlo Guthrie, The Clash o U2, entrega una mirada personal y foránea a la figura de Jara y su impacto universal en once canciones que verán la luz el 14 de agosto. Ya hay adelantos, como la instrumental “Seeking the room with the three windows”, cercana al rock progresivo y la psicodelia e inspirada en la carátula de Canto libre (1970); y “The boy from the plantation”, una elegía en guitarra eléctrica contada desde la perspectiva de la madre, Amanda Martínez.

“Me obsesioné con esa conexión tan hermosa. Yo vengo de lo que se podría decir la clase campesina, también aprendí a tocar la guitarra de una forma bastante rudimentaria y me obsesiona esa idea de Víctor tomando la guitarra y completando de alguna forma la historia que su madre comenzó. Ahí me fui dando cuenta que las personas que lo moldearon fueron mujeres”, explica el galés, quien también dedica canciones a Violeta Parra (”From the hands of Violeta”) y a Joan Jara (”Without knowing the end”), con quien se contactó y le envió su disco.

“Cuando la música realmente te toca y te afecta, dejas de lado las categorías y las fronteras, te liberas, incluso de esa paranoia de que alguien te pueda decir que esto es apropiación cultural”, comenta. Si bien nunca ha visitado Chile, pasó horas en su casa en Cardiff escuchando folclore nacional y prestando atención al estallido social del 18 de octubre.

Aunque reconoce que difícilmente podrá tocar en vivo este nuevo disco -a causa de la pandemia y por sus planes de volver a grabar con Manic Street Preachers-, sí cree que Even in exile y el legado de Jara tienen algo que decir en el presente. “Chile a fines de los 60 y comienzos de los 70 era un lugar lleno de tensiones y no puedo creer que en medio de todo eso Víctor haya escrito esa música tan bella. Sus canciones no parecen querer alejar sino que unir a las personas y darme cuenta de eso fue muy impactante”.

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