Tweety González, nombre esencial del rock argentino: “Nunca más vi a un tipo tan apasionado como Gustavo Cerati”

Facebook Tweety González

El productor y músico argentino viene a nuestro país para la inauguración de la experiencia Santiago Open Gourment en el Open Plaza Kennedy, una iniciativa gastronómica que él mismo se encargó de musicalizar. Aquí, habla con Culto acerca de su carrera, su huella en capítulos esenciales del cancionero trasandino y su evaluación acerca de la escena actual.



Sentado en su estudio personal, Fabián González Amado, mejor conocido como Tweety González, prepara un mate. El argentino de 58 años es reconocido por haber sido tecladista de Soda Stereo durante varios años y por participar en discos como El amor después del amor, junto a Fito Páez, y Ahí Vamos, con Gustavo Cerati (ahí ofició como coproductor). Ahora, dice estar emocionado por venir a Chile luego de tantos años.

El motivo de ese viaje radica en la inauguración del Santiago Open Gourmet, una experiencia gastronómica ubicada en el Open Plaza Kennedy. El lugar, inspirado en mercados europeos como Gourmet Experience (Madrid) y Harrods (Londres), contará con la presencia de 14 restaurantes de alta gama, principalmente a cargo del empresario Andrés Belfus, especialista en esta área.

La experiencia, que se ubica en el amplio cuarto piso del centro comercial, estará musicalizada por Tweety, quien fue contactado por el especialista en iluminación e íntimo amigo Fernando Piedrabuena.

“Después contacté con la gente de Chile, me explicaron un poco más el concepto y me encantó la idea. Fue una experiencia muy hermosa estar esuchando música durante más de 15 días para ir armando. No sólo era el tipo de música que yo me imaginaba para el lugar, sino en qué momento tendría que sonar también”. En rigor, el autor armó una playlist para que suene constantemente en el lugar.

En el trabajo de selección, asegura haber tomado canciones acordes a la situación, pero sin dejar de lado su gusto personal. Obras que permiten la conversación y que cambian de estilo a medida que pasa el día. Destaca que una de cada tres canciones pertenecen a la escena emergente nacional y que para eso se ayudó principalmente del Observatorio Latinoamericano de la Música Independiente y de Chile Música.

“La mayoría de los músicos en la lista son muy nuevos. Traté ahí de apoyar a músicos que no tengan una carrera de más de cinco años, ponéle diez, y no irme a los clásicos de siempre, que están en todos lados. Renovar la música chilena porque me parece que está en un momento muy alto y de mucha exportación, más que nunca”, comenta.

Proyectos personales: Del estudio al escenario

Este no es el único proyecto que desarrolla el productor. Durante el 2020, González lanzó su primer proyecto solista, donde contó con colaboraciones de diversos artistas, entre ellos Lisandro Aristimuño y Maia Tarcic, instalando así el primer pie de un plan mayor.

¿Qué otros proyectos tienes en mente?

Seguir sacando material mío con amigos y ya, calculo que para mitad de año, estar tocando. Quiero armar una banda como un colectivo, que se va a llamar Twitin Club porque el sello se llama Twitin Records. Me parece muy divetido tener la palabra club porque te permite ir cambiando los jugadores todo el tiempo, ver qué equipo sale a la cancha y tener un jugador en común, el capitán, que sería yo.

¿Nunca has pensado en cantar en tus obras?

No. Hay tan buenos cantantes que no quiero romperle la oreja a nadie cantando yo. No tengo ese ego de que mis canciones las canto yo. Al contrario, a veces pasa que como productor escucho buenas canciones en manos de la persona que la compuso, porque la quiere cantar él pero, cuando se la pones a un cantante con un poco más de canto, llamémosle, la canción se potencia. Para mí lo importante es ese resultado final.

No le gusta comentar adelantos en relación a su trabajo, dice que solo habla cuando hay cosas listas, pero sí asegura estar produciendo constantemente y tener mucho en curso.

Has colaborado con un sinfín de artistas. ¿Hay alguno con el que te interese trabajar y todavía no se esté dando?

Hay mucha gente que sabe producir muy bien y por eso tengo un sello, como para poder trabajar con gente que quizás yo lo pueda potenciar. Hay banda de artistas que me gustan, Ca7riel es como nuestro Prince hoy por hoy. Para mí es el pibe nuevo del rock argentino, aunque parezca que no es rock, yo le veo mucho rock al igual que a Wos.

“Me parece que Wos dentro de la música es el lado más rockero, su forma de escribir, su sonido, su productor es el guitarrista Evlay y en vivo es como el show de rock. No es un show de música urbana, no hay DJ, todo está tocado de verdad, sin pistas”.

¿Crees que ha mejorado la escena musical o crees que se han perdido algunos detalles del período análogo?

Yo creo que pasan las dos cosas a la vez. Se ganaron posibilidades y se democratizó el hecho de que ahora es muy barato grabar. Las cosas malas que yo veo es que todo es muy parecido porque todos usan la misma paleta de sonidos. No quiero generalizar pero, en la música se nota mucho eso y se perdió un poquito la artesanía. Extraño eso de tener que inventar un método nuevo para cada disco.

¿Crees que es algo que puede convivir o que netamente no son compatibles?

Yo creo que pueden convivir, están cada uno como herramienta y después cada cabeza que lo piensa. Yo creo que los tipos de mi edad que vivimos los dos mundos, tenemos esa ventaja de haber tenido en las manos lo que se emula hoy en día. Hoy se graba mucho con computadora y un ejecutante y hay colegas que son genios y les va bárbaro pero, yo no puedo tomarme el atrevimiento de decir si es mejor o peor, es distinto.

40 años de música

Son alrededor de 40 años de carrera desde que el argentino inició la era de los samplers y midi en el rock argentino. Hoy, con el sello Twitin Records instalado, produce a artistas como Marco Sanguinetti, Amel y Audia Valdéz. Además ha producido los discos de grandes artistas como Fito Páez, Gustavo Cerati y a la banda de su hijo Benito, Zero Kill, paseándose desde el rock, al pop y géneros más pesados.

Cuando miras tu carrera hacia atrás, ¿crees que hay algún recurso que sea tu favorito o que haya estado siempre presente?

Yo creo que es algo difícil de definir pero que está presente en todos y es la intuición, el gusto personal y el deseo de hacer música. Yo tengo un estudio porque me encanta grabar, no porque quiero hacer plata. Para mi es una pasión grabar, registrar música, más allá de mi oficio. Estoy una semana sin venir al estudio y sufro, me falta algo porque es parte de mi vida.

¿Alguna vez crees que te pasó la cuenta?

Sí. No te das cuenta y es un trabajo muy sedentario. También pierdes muchas cosas, no tanto hoy porque le ponés save y al otro día seguir. El siglo pasado vos pagabas por hora y te alquilaban muchos días porque una vez que conectabas los aparatos no ibas a andar desenchufando. El costo es ver menos gente, ser un poco menos social y si no te cuidas engordás, te duele todo, es muy parecido a una oficina.

¿Cuál crees que fue el trabajo que más te marcó en tu carrera?

Están atados a los que tuvieron más reconocimiento. Uno es El amor después del amor, y fue un pico en mi carrera a nivel números. Cuando terminamos de hacer las maquetas con Fito Páez pensábamos que era un disco platino, ya era mucho y después el disco vendió un millón y doscientos mil más.

“El otro es el Ahí Vamos de Gustavo Cerati porque para mi tiene un valor especial. Yo venía de una época muy difícil, con un infarto, separación y todo y Gustavo me agarró como este amigo que acoge y fue un momento muy especial. Estuvimos nueve meses. Todos dicen “qué genio” pero además era un gran trabajador, no había parada, solo para ir a buscar a sus hijos y merendar con ellos. Era vivir para la música, nunca más vi a un tipo tan apasionado”.

¿Crees que nadie ocupa ese puesto?

No, ni de cerca.

¿Piensas seguido en él?

Todos los días.

¿Te vamos a poder ver en el show de Gracias Totales (homenaje a Soda Stereo con sus dos sobrevivientes que llega en abril al Estadio Nacional?

No.

¿Por qué?

Porque no.

Hijos del rock nacional

En su escritorio mantiene una foto de Cerati en un concierto. El músico asegura que el principal motivo por el que no cree que algo así se repita es debido a que el público ha cambiado radicalmente. Hoy, recalca, la música se asocia al entretenimiento y al bienestar; para su éxito debe estar siempre arriba y ser divertida.

¿Qué es la música para ti?

Es mucho más que eso. Hay una letra que dice que hay canciones tristes para sentirse mejor. Esto te lo dice todo. La música no tiene que ser solo para los momentos de excitación. La ves como una compañera de vida o protagonista.

¿Tú cómo la ves?

Para mí es protagonista, es muy difícil que yo me canse de la música. Lo que a mí más me divierte y me hace sentir muy joven es que, cuando descubro un artista nuevo, siento lo mismo que cuando tenía 15 años. Por otro lado, el hecho de poder grabar música, por más que yo entienda técnicamente por qué y cómo funciona, a mi me parece un milagro. Tal cual como el primer día que me di cuenta que se podía grabar y escuchaba los discos y ¡wow! ¿Cómo va a salir música de este coso negro? Sigue siendo mágica, por sobre todas las artes.

¿Te gustaría incursionar en alguna otra área?

Quizás un poco más en el campo audiovisual. No he hecho mucha música de cine y sé muy poca. Me gustaría hacer más de eso pero, también me parece que justo ahora estoy empezando con el Twitin Club y una de las cosas que quiero es empezar a descubrir nuevas formas de hacer show. No hablo del show de estadio, hablo de hacer nuevos show con dos pesos con cincuenta, me parece que hay todo un mundo, se pueden hacer muchas cosas.

¿Cómo ves la escena musical argentina actual?

Mejor que nunca. Para mí estamos en el mejor momento de este siglo y no solo por la cantidad de artistas jóvenes buenos que hay, sino porque tienen un público para ellos. Que lo consume, le gusta y los potencia. Son los hijos del rock nacional que quieren escuchar nueva música pero, todavía cargan bastante esa herencia.

¿Qué expectativas tienes?

Para mi internet es un mundo que se puede explotar mucho más. Me parece que van a pasar muchas cosas de acá a los próximos años. La tecnología va a una velocidad incluso más grande que las ideas. Cuando estás desarrollando algo ya se puso viejo porque apareció otra cosa. Cualquier cosa puede pasar y eso a mÍ no me asusta, me estimula. Me gusta que pasen esas cosas.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.