Diario Impreso

A los 57 años falleció José Guilisasti, gerente general de Emiliana

<P> Pionero del desarrollo de la viticultura orgánica y biodinámica.</P>

"Con profundo dolor, lamentamos informar la partida de nuestro gerente general, José Guilisasti Gana". Así confirmaba Viñedos Emiliana, de manera oficial, la información que durante la mañana de ayer comenzó a circular por la prensa.

José Guilisasti Gana, uno de los siete hijos de Eduardo Guilisasti Tagle (viña Concha y Toro) e Isabel Gana Morandé, falleció a los 57 años, conmocionando a la industria vitivinícola con su partida.

Ingeniero agrónomo de profesión, partió su carrera a los 20 años, tomando las riendas de Agrícola Alto de Quitralman. Su desarrollo profesional en el mundo del vino lo realizó por casi 30 años dentro de Viñedos Emiliana, primero en la gerencia agrícola y luego en la gerencia general.

Su misión era transformar a Emiliana en una viña innovadora, que saliera de los parámetros establecidos en la industria. Así, el negocio migró hacia la producción de vinos orgánicos y luego, en forma paralela, hacia la producción biodinámica, con la visión del campo como un organismo vivo, con diversos ciclos que era necesario respetar.

En entrevistas con este medio, José Guilisasti comentó que la idea de ir a lo orgánico surgió desde el mismo trabajo en la viña. "Uno terminaba con los ojos rojos y la cabeza pesada por tanto químico. No podíamos hacerle eso a nuestros trabajadores".

Desde entonces, la viña se planteó la meta de transformar toda la producción hacia lo orgánico, y la alcanzó antes del plazo autoimpuesto para 2015. Además Emiliana trabaja de forma sustentable, contando con certificaciones LEED y agregando recientemente la filosofía del comercio justo al negocio.

Pasión y sencillez

En la entrega del premio ESE a la familia empresaria, en 2012, José Guilisasti bromeó con que no salió en la foto grupal por "andar desordenado". Su conocida forma de vestir -de chaleco, bototos y pantalones cargo- era la de un hombre que, literalmente, tenía los pies en la tierra, ya que se dedicaba a recorrer continuamente cada uno de los campos de Emiliana.

Promotor de los sindicatos y un convencido de que las empresas debían devolver a las comunidades lo ganado con sus productos, José Guilisasti desarrolló junto con el equipo de la viña diversos sistemas de apoyo a la comunidad. En conjunto, levantaron huertos orgánicos abiertos a la comunidad. También se creó un sistema de transporte para los hijos de los trabajadores, que les permite llegar hasta sus escuelas. "Si una empresa se adapta bien, el país va tomando el concepto de que las empresas respetan a las comunidades, lo que motivará un cambio tremendo en cuanto al respeto por las personas", dijo a La Tercera en julio de 2012.

En lo laboral, la última negociación colectiva de fines de 2013 se cerró con el acuerdo de, en un plazo de dos años, reajustar los sueldos para que ningún trabajador ganara menos de $ 500.000. De ahí el cariño y cercanía que sus trabajadores y equipo tenían con el fallecido empresario. "Quienes tuvimos el privilegio de conocerlo y trabajar con él en estos años, recordaremos siempre su extraordinaria calidad humana; su pasión y sus sueños, así como su cariño con todos".

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