Batallas y pasiones: la historia detrás de un castillo
<P>El novelista español Luis Zueco recrea la construcción del castillo de Loarre, uno de los edificios románicos mejor conservados.</P>

Había visto imágenes del lugar, y escuchado que tenía una de las mejores puestas de sol. Así que Luis Zueco (1979), historiador, novelista y fotógrafo español, tomó su cámara y se lanzó a la carretera para retratar el paisaje en que se imponía el castillo de Loarre. Lo que vio lo dejó impresionado. Construida sobre una formación rocosa y alejada de la población más próxima por cinco kilómetros, la fortificación es una mole ubicada a más de mil metros de altura que impacta. "Es una visión imponente", comenta al teléfono desde Borja, ciudad en la que reside. "Te marca. Yo creo que te acuerdas siempre de la primera vez que has visto Loarre", agrega.
Eso fue hace 14 años. Hoy, y luego de muchas otras visitas, Zueco publica su cuarta novela histórica, El castillo, publicada por Ediciones B y que ya se encuentra en librerías chilenas. En ésta, el autor narra la historia de la construcción de Loarre, el milenario castillo que se ubica en Huesca, España, y que hoy es considerado por los expertos como uno de los mejores conservados de la arquitectura románica en toda Europa.
A través de un recorrido por más de 50 años (1027 - 1082), el relato ficciona en torno a los tres períodos de construcción del castillo, que se inicia con Sancho III el Mayor, rey de Pamplona, y finaliza durante el reinado de su nieto, Sancho Ramírez. Pero más allá de unas breves intervenciones de estos personajes de la realeza, la novela se centra en la vida de quienes poco o nada aparecen en los registros que se conservan de la Edad Media: carpinteros, canteros, curanderas y campesinos son los protagonistas de esta historia. "Claramente sobre la Edad Media todo lo que hemos visto en las películas es mentira; es fuerte decirlo así, pero realmente si querías buscar una princesa en la Edad Media el lugar donde seguro que no estaba era un castillo. En un castillo estaban los peores soldados y la gente sobreviviendo de una manera muy mala. La esperanza de vida eran 35 años. No hay chimeneas, pasaban mucho frío, mucha hambre", comenta Zueco, quien a través de su novela busca desmitificar la visión de los castillos de esta época como lugares palaciegos, más propios del siglo XIV, para adentrarse en el rol militar que se les asignaba durante el siglo XI.
A través de una narración en la que el castillo será el punto de encuentro de una variedad de personajes, nos encontramos con batallas en las que los guerreros serán constructores, mujeres y niños: todos quienes habitaban y cooperaban en la edificación del castillo. Personajes entre los que destacarán las figuras del lombardo, de quien nunca sabemos su nombre, y quien será el primer gestor de la construcción. O Juan, el carpintero que busca junto a su hijo Fortún una oportunidad de sobresalir, en medio de un mundo de muerte y escasez. Y dos figuras femeninas que se opondrán entre sí: Ava, una arquera adelantada a su tiempo, y Eneca, una mujer que mostrará la sabiduría de la naturaleza.
Misterios de Loarre
El castillo da cuenta también de uno de los grandes misterios de Loarre: ¿De dónde surge la idea de la cúpula de su iglesia? En un estilo arquitectónico donde esta práctica no era utilizada, su aparición dentro de un castillo ubicado en medio de las montañas es algo muy fuera de lo común. "Hay expertos que dan diferentes teorías, desde que tuvo que ser alguien que se inspiró en Constantinopla, en Santa Sofía, hasta que se inspiró en Roma, en el Panteón", comenta Zueco. Esta es solo una de las varias interrogantes que rodean a la fortaleza, que el autor registra a lo largo de su novela. La figura de una sirena en medio de un capitel de la iglesia, la llegada de las reliquias de San Demetrio al pueblo, y la identidad del arquitecto, son algunos de los misterios que encierra la construcción.
Un libro que se sitúa en la tradición de autores como Ildefonso Falcones (La catedral del mar) y Ken Follett (Los pilares de la tierra), con la narración sobre una construcción medieval que traspasa generaciones. Aunque Zueco dice que no se inspiró en ellos. "Son novelas que creo que utilizan las construcciones como excusa para contar otra cosa. En cambio en mi novela el castillo es el protagonista, no hay ninguna duda", dice. Un castillo que crece durante el relato junto con sus personajes, y que deja también entrever grandes cambios de la época, como la constante lucha entre cristianos y musulmanes. Y con estos convive la ficción, a través de personajes que dan cuenta de una época de pasiones, traiciones y sueños"
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