Por Daniel FajardoMegarreforma: el mundo emprendedor valora el impulso, pero pide foco real en pymes y startups
La discusión sobre el proyecto ley para la Reconstrucción Nacional y el Desarrollo Económico y Social –conocido también como megarreforma– que el gobierno presentó hace unos días en el Congreso, sigue sumando reacciones en el ecosistema emprendedor, donde, más que el detalle técnico, lo que empieza a pesar son las señales de fondo: crecimiento, certezas y —sobre todo— el espacio que tendrán las pymes dentro de este nuevo marco.

Claramente, el anuncio del viernes 24 de abril de no aumentar la tasa transitoria del 12,5% para las Pymes, fue una buena noticia para el sector. “Tras la reunión de José Antonio Kast y ministros con representantes de las Pymes, valoro que se haya reafirmado el compromiso de mantener una tasa del 12,5% y avanzar en un proyecto específico que entregue certezas y reglas claras” comenta la empresaria y emprendedora Alejandra Mustakis al respecto, y agrega: “Para miles de emprendedores y pequeñas empresas la estabilidad es clave para invertir, contratar y crecer. Por eso, que exista diálogo directo entre gobierno y las Pymes es una buena señal: cuando se escucha a quienes mueven la economía real, se toman mejores decisiones”.
Pero Mustakis aclara: “Espero además que esta nueva etapa permita avanzar en otros temas igual de relevantes para las Pymes, como simplificación tributaria, acceso al financiamiento e incentivos al crecimiento. Chile necesita que sus emprendedores puedan enfocarse más en desarrollar sus negocios y menos a la incertidumbre”, dice.
La palabra “incertidumbre” se repite. El presidente de la Asociación de Emprendedores de Chile (Asech), Jorge Welch, lo plantea sin matices: “El cáncer de cualquier economía es la incertidumbre. Entregar certezas en temas críticos y sensibles —tributario, laboral y administrativo— es clave para quien emprende. El país necesita política pública de largo plazo”.
Siempre desde los gremios , Juan Pablo Swett, presidente de la Multigremial Nacional advierte que el diseño actual puede terminar jugando en contra de las pymes: “Si bien esta ley apunta al crecimiento de Chile y contiene elementos positivos, lamentamos que deje fuera a las pequeñas y medianas empresas. De no mediar cambios, las pymes enfrentarán un alza de impuestos que podría alcanzar hasta el 25% en 2030”.
Y profundiza en el impacto: “Incluso considerando una eventual rebaja, terminarían equiparándose con la tasa de las grandes empresas, en torno al 23%, lo que implica un aumento de 10,5 puntos respecto de lo que pagan hoy. Dado el contexto de estrechez de caja que enfrentan, este impacto será negativo en el tiempo. No solo encarece su operación, sino que también afecta directamente la contratación”.
Desde el punto de vista de la industria de inversión de riesgo, también aparece una mirada intermedia. Claudio Barahona, CEO de CVCLatam, reconoce el objetivo, pero marca el límite: “Chile necesita volver a crecer y mayor nivel de inversión y esta ley va en la orientación correcta. Eso sí, me habría gustado ver más medidas concretas para las pymes y los emprendimientos”. Y agrega algo clave en la discusión: “Es una ley más pensada para las grandes empresas, lo que sin duda impactará de manera positiva por ‘rebote’ a las pymes, pero habría sido interesante ver medidas concretas para las pymes, que son las que mueven gran parte del país”.
Álvaro Echeverría, CEO de la startup chilena , SimpliRoute, entrega una lectura más técnica, pero no menos crítica: “La ley miscelánea tiene cosas buenas para nosotros: baja el impuesto corporativo del 27% al 23%, reintegra el sistema tributario, elimina el 10% a ganancia de capital en acciones bursátiles y abre una ventana para repatriar capital al 7%. Todo eso ayuda a vender mejor a Chile frente a fondos internacionales y mejora la matemática del cap table para fundadores”. Pero pone el contrapunto: “El problema que yo le veo es que el foco está en grandes empresas y no necesariamente en startups. La invariabilidad tributaria parte en inversiones de US$50 millones para arriba, no hay nada específico para empresas emergentes —stock options, I+D, visa de fundador— y lo que más ruido ha generado es el acercamiento al mundo pyme”.
Y cierra con una idea que cruza toda la discusión: “Las startups nacen como pymes, y sería bueno leer que estamos empujando en la ley la creación y apoyos para más de ellas, para así mantener a Chile arriba en el ecosistema emprendedor de Latinoamérica”.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
1.
4.
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE


















