El cobre y su sustitución

EL FANTASMA de la sustitución del cobre habita en el subconsciente colectivo de Chile desde la invención del nitrato sintético que afectó seriamente la competitividad del salitre, que era la base de la economía nacional.
Existen significativas diferencias entre el salitre y el cobre, ya que este último es un metal con una amplia aplicación en diferentes industrias. Sin embargo, la relevancia del cobre para Chile hace necesario revisar el estado de su competitividad.
La relación entre el precio del cobre y del aluminio es una referencia importante, ya que este último es un tradicional competidor en cables eléctricos de media y alta tensión y aires acondicionados. Si bien el cobre supera en eficiencia al aluminio, un precio demasiado alto incentiva su reemplazo. Desde 1950 a la fecha, esta relación de precios se ha ubicado mayormente entre 1 y 2, pero en los últimos años se ha instalado en el rango entre 3 y 4, haciendo del cobre hasta cuatro veces más caro que el aluminio, la mayor diferencia que se haya registrado. Esta es una señal de atención que obligará a un arduo trabajo para mantener las cuotas de mercado.
Pero más allá de la sustitución originada por el precio, existen dos elementos muy relevantes que tendrán gran trascendencia en el uso futuro del cobre. Primero, la consolidación del grafeno, considerado como “material del futuro”. Su dimensión, flexibilidad, fortaleza y conductividad (mejor que el cobre) hacen prever que sus aportaciones impactarán en numerosos sectores industriales. Su relevancia es tal, que fue uno de los ganadores del programa FET (Future and Emerging Technologies) de la Unión Europea, recibiendo una subvención de mil millones de euros en 10 años a partir de 2014.
El segundo elemento es la consagración de las propiedades antimicrobianas del cobre. Si bien esto era conocido, el reconocimiento oficial de la agencia de protección ambiental EPA de Estados Unidos ha abierto un vasto horizonte de oportunidades para su uso en aplicaciones hospitalarias, medios de transporte y en vestuario, que de masificarse prometen aumentar el consumo del cobre a niveles insospechados.
La sustitución del cobre no es un evento único que ocurra de la noche a la mañana, sino un proceso durante el cual se producen pérdidas y ganancias de mercado. Lo relevante para la industria del cobre y para Chile es trabajar con inteligencia para potenciar las fuerzas de mercado que le favorecen y sumarse a la vanguardia de la ciencia y tecnología. A propósito sobre todo del grafeno, cabe recordar que hace algunas décadas se pensó que las mejores propiedades de conducción de la fibra óptica ocasionarían el colapso en la demanda de cobre. Sin embargo, el cobre tiene hoy una utilización mayor gracias a su relación precio/calidad y a que precisamente factores como la mayor conectividad masificaron el uso de dispositivos que usan cobre.
Lo que cabe, por tanto, es participar de la investigación del grafeno para que su, al parecer, inevitable desarrollo, incorpore al cobre en nuevos productos y aplicaciones. Lo que se requiere es desarrollar empresarialmente las grandes oportunidades de las propiedades antimicrobianas del cobre. La sustitución del cobre no tiene escrita su historia.
Juan Carlos Guajardo
Director ejecutivo Centro de Estudios del Cobre
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE












