Ex siamesas evolucionan positivamente tras cirugía de separación
<P>Antonella y Javiera Iturra tenían un puente de unión menor en la zona del esternón, lo que facilitó el procedimiento.</P>

Evolucionando positivamente, con un buen pronóstico clínico, se encuentran las ex siamesas Antonella y Javiera Iturra, las pequeñas que fueron separadas el pasado miércoles, a sólo un día de nacer, en el hospital Luis Calvo Mackenna.
La condición de las lactantes fue detectada durante el control médico que se realizó su madre, Teresa Morales (20), el pasado 28 de agosto en el hospital regional de Coyhaique, donde se resolvió internarla para mantener controlado el embarazo de alto riesgo.
Un mes más tarde, la madre fue derivada al hospital Luis Tisné, en la Región Metropolitana, para mantener el monitoreo a las pequeñas y apoyarlo con el servicio cardiovascular del Calvo Mackenna, debido a la cardiopatía congénita compleja que se detectó en una de las gemelas.
Manteniendo este control multidisciplinario continuo, las menores alcanzaron las 36 semanas de gestación y nacieron el pasado martes, con un peso conjunto de 4 kilos y 800 gramos, sin mayores complicaciones.
El cirujano Francisco Ossandón, jefe del equipo tratante, explicó que el estado de las niñas permitió programar la cirugía de separación para el día siguiente. "Tenían un puente de unión menor y podía hacerse la separación sin tener la necesidad de recurrir a expansores de piel, como ha ocurrido con los otros niños. Ellas estaban unidas por la parte última del esternón y tenían un ombligo en común", explicó Ossandón.
La intervención se extendió durante dos horas y concluyó en forma exitosa.
"Tendrán una vida normal"
"Pudimos reparar plásticamente toda la pared abdominal, separar el esternón y corregirlo. En realidad, quedaron en tan buenas condiciones que van a tener una vida normal como dos niñas independientes", agregó Ossandón, quien aclaró que Javiera es completamente sana, pero que Antonella deberá sortear dos intervenciones, la última a los cuatro años, para corregir su cardiopatía. "Después de eso va a poder tener una vida normal, sin grandes requerimientos físicos de tipo deporte, pero con expectativa de vida normal", agregó.
El padre de las pequeñas gemelas, Boris Iturra (21), agradeció el trabajo realizado por los equipos médicos y relató como vivió la experiencia de haber sido padre de siamesas. "Fue shockeante primero, pero con los exámenes no s fuimos tranquilizando porque todo era operable y hasta ahora ha salido todo bien. Como papás estamos muy felices. Son nuestras primeras guaguas y se están recuperando bien. Son hermosas", contó el padre de las niñas.
Ayer, el ministro de Salud, Jaime Mañalich, visitó a las ex siamesas y destacó la labor de los recintos hospitalarios. "Estamos muy contentos y agradecidos en verdad, porque aquí hubo una red de salud que funcionó. El hecho que una pareja joven tenga niños con esta condición en Coyhaique no produce ninguna diferencia en términos de acceso a una salud de calidad, a cobertura financiera y a trato digno", destacó Mañalich.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lee La Tercera.
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE













