Federico Valdés: "Dos tercios de lo que reciba la 'U' por Vargas irán para construir el estadio"

<P>El timonel vive sus últimos meses en el cargo, pero le gustaría seguir ligado al club para concretar viejo sueño azul.</P>




Como pocas veces durante sus cuatro años y medio de gestión, Federico Valdés está contento. Los hinchas lo reconocen y felicitan por lograr el hito más importante de la historia de Universidad de Chile.

¿Cómo han sido estos días, tras ganar la Copa Sudamericana?

A partir del miércoles, a las 11 de la noche, ha sido pura fiesta y celebración, disfrutar algo que nuestra gente merecía tanto, esa hinchada que no abandona nunca a la "U", y que se hizo gigantesca en la adversidad. Lo sé bien, porque he seguido a la "U" durante 40 años. Es la más grande, la más fiel y la más aguantadora cuando las cosas anduvieron mal.

¿En qué o en quién pensó cuando sonó el pitazo final?

Pensé en mi padre, que estaba sentado a mi lado. Era un triunfo que quería dedicarle a él y pude celebrarlo con él, porque fue el que me llevó al estadio por primera vez hace 47 años, más o menos. Con él fui a ver a la "U" durante muchos años, hasta que después empecé a ir solo o con mis amigos de la universidad. Cuando salí de la universidad, volví a ir con él. Fuimos a todos lados en el Ascenso, y también a El Salvador para el campeonato del 94. Ibamos a todos los partidos fuera de Santiago, aunque los dieran por televisión.

¿Y cuál fue la reacción de su padre?

Le pregunté si estaba feliz. Me dijo que mucho. También, si había pensado que alguna vez iba a ver a la "U" ganando un torneo internacional, y me dijo que ya había perdido las esperanzas. Por eso, estaba muy contento.

Hace un año se veía lejano...

No se veía lejano, se veía imposible. Hace un año y un mes, Colo Colo nos empató con un cobro que pasó a la historia. Esa vez la hinchada de la tribuna trató de agredirme. Nadie está preparado para eso. Para mis hijos hombres y mujeres (N. de la R.: es padre de 10) fue tremendamente duro. Lo peor fue cuando nos eliminó Fluminense en la Sudamericana 2009. Ahí nos agredieron lanzándonos objetos al palco. Ahí los mandé a refugiarse. Ahora, esos mismos hinchas celebraban el miércoles y, por supuesto, ni recordaban lo agresivos y ordinarios que fueron ese día. Fue algo para no creerlo.

Y a pesar de eso, aguantó los insultos de los hinchas...

Yo tengo un rol que jugar, y el presidente del club no se puede esconder, tiene que dar la cara. Si se tiene que retirar, tiene que hacerlo con dignidad. A mí nunca me verán arrancando. Pero obviamente para mi entorno cercano fue duro. Los últimos seis meses han sido puro agrado; los primeros cuatro años fueron casi puros desagrados. Hubo una buena época cuando ganamos el torneo en 2009, pero duró muy poco. Se fue Sergio Markarian, llegó "Pepe" Basualdo, un error, porque él no daba el ancho para dirigir a la "U", y no tengo problema en reconocerlo. En 2010 no fuimos capaces de retomar el buen nivel después del receso por el Mundial...

Pero al menos le reconocen que es hincha de la "U", algo que incluso hacen los simpatizantes de otros equipos...

Sin duda que ha sido algo que ha marcado a esta "U". Porque podrán haber considerado que no tenía la experiencia, la cercanía con la hinchada que les parecía necesaria. Pero lo que estuvo claro es que todos somos fanáticos de la "U" y teníamos una historia siguiéndola a lo largo de los años. Y eso ayudó a suavizar esa resistencia. Me gritaron de todo, pero nunca que era hincha de otro equipo.

Cuando fue contratado Jorge Sampaoli, Carlos Heller dijo que le daba vergüenza ser director de Azul Azul. ¿Cómo es su relación con él?

No es ningún misterio que en los comienzos de mi presidencia, Carlos Heller fue un duro opositor a mi gestión. Creo que con el tiempo él se dio cuenta de que lo que estábamos haciendo estaba bien encaminado, y en el último tiempo ha sido un apoyo. Dejó de haber esa tensión que había en un inicio. De hecho, el miércoles celebramos juntos, salimos juntos en todas las fotos... Nos felicitamos mutuamente en forma muy efusiva. Doy por superadas todas las diferencias. Primero, porque no soy rencoroso, y luego, porque como presidente de la "U" tengo que tratar de conseguir que todos estén lo más alineados posible en el directorio.

Hace un tiempo tomó la decisión de no seguir como presidente. ¿Mantiene esa idea?

Absolutamente. Es una decisión que tiene que ver con mi situación personal y laboral. Llevo largo tiempo trabajando siete días a la semana, y eso no es sostenible.

En agosto, José Yuraszeck estuvo dispuesto a asumir en su reemplazo, pero Heller lo impidió en cierto modo. ¿Qué sucedió ahí?

No puedo comentar lo que pasa dentro del directorio. Lo siento.

¿No es mejor retirarse ahora, con toda la gloria de la Sudamericana, que esperar hasta abril?

Probablemente, el mejor momento para retirarme sería a fin de año, pero yo tengo responsabilidades y siempre las cumplo. Por eso voy a cumplir mi compromiso de dejar la presidencia en abril, cuando sea la junta de accionistas.

¿Yuraszeck es el mejor candidato para sucederlo?

José Yuraszeck es el mejor candidato; ha sido mi brazo derecho. Buena parte de lo que ha hecho tiene que ver con su dedicación y talento. Además, tiene la experiencia que yo no tenía cuando me hice cargo. El ha aprendido de mis errores y, por lo tanto, está en mejor condición que yo cuando asumí.

¿Piensa seguir ligado al club?

Espero seguir ligado como director, si consigo los votos necesarios. Además, tengo una experiencia que, sin duda, puede servirle a quien se haga cargo después. Me gustaría quedar vinculado al proyecto del estadio, mi proyecto más querido. Me encantaría seguir regalándole tiempo a la "U", pero no puedo regalarle el tiempo que requiere un presidente que haga bien las cosas. Y, por otro lado, quiero salirme de la exposición mediática, que ha sido muy intensa y muy favorable en el último tiempo. Pero antes fueron puros costos.

Hace unos días José Yuraszeck dijo que sólo dos terrenos estaban en carrera para recibir el estadio. ¿Esos lugares están en La Pintana y Maipú?

No puedo decirlo con ese grado de exactitud, pero no desmiento que esas comunas estén en semifinales.

Tampoco deja de llamar la atención que esas dos comunas tengan alcaldes de oposición, a pesar de su posición política...

Ahí pasa una cosa: la "U" corta transversalmente a la sociedad chilena, desde el punto de vista de las ideológias, y desde lo social, cultural. Hombres, mujeres, niños, ancianos... Uno encuentra gente de la "U" en una proporción parecida en cualquier estrato que uno considere. Y, por lo menos, yo me he preocupado de dejar fuera cualquier opinión. Congelé simbólicamente mi militancia política (en la UDI) hasta el día que termine mi cargo. Lo hice por respeto a los hinchas.

Algunos fanáticos decían que el Opus Dei podía controlar el club...

No hay nadie del Opus Dei en el directorio, por si acaso, partiendo por mí. Existe ese prejuicio, pero muy rápidamente nuestros hinchas se dieron cuenta de que estamos por la "U". Nos anima la "U", no hay un afán distinto, ni cosas personales ni llevar agua a otros molinos...

¿Qué nombre le gustaría que tuviera el estadio?

El de alguien que nos ayude a construirlo.

Entonces, ¿se abre a asociarse con algún auspiciador para la construcción?

Sería lo ideal, porque mientras más dinero consigamos por esa vía, mejor va a ser el estadio, más grande va a ser.

¿Qué pasa con Eduardo Vargas?

Lo de Vargas es una cosa insostenible. Los equipos que lo siguen no son clubes desconocidos de alguna república de Europa Oriental. Son de renombre y en el que cualquier jugador se sentiría orgulloso de jugar. Es algo que se va a desencadenar muy rápido. Sólo queda darle las gracias por haber sido tan importante en el Apertura, en la Copa Sudamericana. Y, si Dios quiere, en el Clausura.

¿Qué club está más cerca de contratarlo?

En este momento el que está más cerca es el Napoli, sin duda (ver página 118). Pese a que todos creen que está cerrado, no hay nada firmado, pero el Napoli sin duda está avanzado. Será un traspaso récord.

¿Hay alguna posibilidad de que Vargas se quede para jugar la Copa Libertadores?

Cuando un equipo se gasta esa cantidad de plata, quiere al jugador entrenando en 48 horas.

¿Qué porcentaje de la venta iría para la construcción del estadio?

Creo que dos tercios de lo que reciba la "U" irán directamente para la construcción del estadio.

¿Cuántos jugadores se irían a final de temporada?

Nosotros no vamos a despotenciar el equipo; esperamos ganar más campeonatos en los próximos años. No creo que se vayan más de dos jugadores. A lo sumo, tres.

¿Le faltó algo por cumplir?

No.

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