Diario Impreso

La historia del tango sube a escena: el gran musical llega al CA660

<P><I>Forever Tango</I>, del músico argentino Luis Bravo, ha girado por el mundo desde 1990. Esta será su segunda visita a Chile. </P>

"Un pensamiento triste que se baila". Así definió el poeta y compositor argentino Enrique Santos Discépolo (1901-1951) a ese baile y estilo musical típico de la zona del Río de la Plata, que mezcla ingredientes africanos, indígenas, españoles e italianos: el tango. Declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2009 por la UNESCO, surgió en la segunda mitad del siglo XIX entre las clases bajas de Buenos Aires y Montevideo: propio de las cárceles, puertos y prostíbulos, fue prohibido -en sus inicios- por la aristocracia y la Iglesia Católica.

Aunque existen múltiples investigaciones en torno a su nacimiento, la etimología del término sigue siendo un misterio. Algunos lo asocian a la palabra africana tango -que significa "lugar de reunión"- mientras que otros fijan sus raíces en el vocablo quechua tanpu o, incluso, en el tango flamenco, corriente musical propia de las localidades andaluzas. Estas discusiones confirman el complejo proceso de hibridación que le dio origen, consolidando al tango -en palabras del músico Juan Carlos Cáceres- como el primer "fruto musical de sincretismo".

A principios del siglo XX, el tango deja atrás sus formas iniciales adoptando una identidad propia. Junto al surgimiento de las primeras grabaciones amplía su público objetivo, conquistando cafés y salones de baile. La edad de oro llega con la década de los 40 y la masificación impulsada por la radio y el cine: el tango sobrepasa los límites del Río de la Plata difundiéndose alrededor del globo. Los 60 y 70 fueron tiempos más difíciles. Recién en 1983 logra repuntar -como un género de fuerte identidad nacional- gracias a la recuperación de la democracia y el estreno del espectáculo Tango Argentino en París.

Profecía autocumplida

Confiado en el renacimiento internacional del género, el chelista argentino Luis Bravo decide apostar por algo grande. En 1990, y tras un tiempo viviendo en Estados Unidos (país al que se traslada a los 23 años para integrar la Orquesta Filarmónica de Los Angeles), convoca a un grupo de músicos y bailarines con el fin de dar vida a un espectáculo que rescatara la historia del tango. ¿El resultado? Forever Tango, un show que ha recorrido el mundo entero durante sus 25 años ininterrumpidos en cartelera.

El montaje está centrado en los arreglos que él mismo ha realizado para piezas de Matos Rodríguez, Astor Piazzolla y Carlos Gardel, entre otros. "No soy bailarín", precisa al teléfono desde Nueva York, "pero siempre he estado ligado al tango. Esto me ha posibilitado encarar la obra desde otro lugar, sin caer en la mera exposición de pasos de baile". El nombre, reconoce, fue premonitorio. "Tuve el sueño de recorrer el mundo con algo tan argentino como el tango y lo conseguí. La palabra forever es determinante y refleja mi confianza en el proyecto".

El espectáculo debutó en importantes teatros de San Diego y Los Angeles, hasta que en junio de 1997 conquista Broadway, donde permanece 14 meses en cartelera. Desde entonces, el éxito no para. "Hoy es considerado el show de mayor suceso latino en la historia del teatro, con un público que supera los siete millones de personas. La clave del éxito está en la honestidad. Siempre hice lo que a mí me gustaba", afirma.

Con más de 30 artistas en escena, Forever Tango se estructura al estilo del ballroom, lo que ha indignado a los más puristas, quienes lo califican como un tango de exportación. Bravo responde: "No se puede hablar de pureza en el tango cuando es un género tan híbrido. La pureza hay que buscarla en las matemáticas, no en el arte".

En 25 años el repertorio y los intérpretes han cambiado. Pero la esencia es la misma. "Por aquí han pasado tres generaciones de bailarines. El único que perdura soy yo", bromea. Bravo es un director comprometido. Acompaña al grupo en todas las giras y casi siempre participa como chelista. El próximo 17 de mayo espera subirse al escenario del CA660, donde realizarán un total de ocho funciones. "Ojalá se repita el éxito de nuestra primera vez en 2013. Adoro al público chileno; es el más educado del mundo".

Más sobre:Diario Impreso

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Lo más leído

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE