Llega polémica obra del niño terrible de la danza francesa
<P>El coreógrafo Jérôme Bel trae <I>The show must go on</I>, montaje que presentará desde mañana con elenco chileno en Matucana 100. </P>

Una demanda se ganó el Festival Internacional de Danza de Irlanda en 2002 por culpa de Jérôme Bel. Tras ver la obra homónima del coreógrafo francés, Raymond Whitehead reclamó que lo que vio no era danza y que además lo había traumado lo suficiente para no volver jamás a ese o cualquier otro teatro. Perdió, pero su caso pasó a engrosar el historial de polémica que le otorgó a Bel la reputación de ser el niño terrible de la danza francesa.
Cuestionador, experimentador, atípico, Bel (47) llega hoy por primera vez a Chile para presentar desde mañana y hasta el lunes una de sus obras más importantes: The show must go on. El montaje lleva presentaciones en 24 países durante sus 10 años de existencia, larga e insospechada vida, considerando su comienzo poco auspicioso.
El 4 de junio de 2001 el público que asistió a su estreno en el parisino Théâtre de la Ville irrumpió en el escenario para exigir que le devolvieran su dinero, y en el caos un crítico llegó a cachetear a otro. Luego, la obra sacó risas en Estados Unidos, y ha tenido excelentes críticas en medios como The Guardian y La Nación de Argentina. "Sobrevivió a quienes la odiaban y se transformó en una obra de culto. Ya no tengo que protegerla si aún hay personas que le desean mal", dice Bel a La Tercera desde París.
¿Por qué tanto amor y odio? Porque Bel intenta criticar la definición de lo espectacular, explorando conceptos de danza que desbordan la definición de diccionario, lo que se traduce en que "uno no ve nada de lo que esperaría ver en una obra", cuenta Verónica Figueroa, parte del elenco.
Los bailarines de The show must go on son todo un tema, porque mayoritariamente no deben tener experiencia profesional en danza. En Francia, la obra se hizo con familiares y amigos de Bel. En el extranjero, el coreógrafo decidió que se presente con elencos locales. "La idea es que representen al público que está en la sala, que sean un espejo de los espectadores", dice Bel.
En Chile hubo más de 320 postulantes. De ellos, quedaron 22, 15 sin experiencia. Son 11 mujeres y 11 hombres que van desde los 17 años a más de 60 y que se suben al escenario acompañados por casi una veintena de clásicos del pop. Los temas fueron elegidos por Bel para "hablar de un mundo globalizado con la música pop simbolizando la cultura impuesta por Estados Unidos, donde la reacción de los individuos frente a esto revela la situación local".
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
CYBER 50% Plan Digital+$5.990 al mes SUSCRÍBETE








