Pulso

Los impactos que se vieron en el consumo tras las alzas de precios de combustibles

Nielsen IQ relata que los primeros tres días posteriores al anuncio del alza de bencinas, se incrementó el consumo con fuerza, pero posteriormente se normalizó. Los chilenos han implementado una serie de estrategias en anticipación a el impacto futuro de la inflación en el presupuesto familiar.

Andres Perez

Ya han pasado más de tres meses desde que inició la guerra en Medio Oriente y poco más de dos meses desde que el gobierno anunció un alza histórica en los precios de los combustibles. Dicho anuncio, realizado el lunes 23 de marzo, impulsó casi instantáneamente un cambio en el comportamiento de los consumidores, que buscaron anticiparse a una eventual incremento de los precios de los alimentos por mayores costos de transporte.

“Previo al alza de combustibles veíamos una mejoría sostenida en expectativas, aunque contenida por la debilidad persistente en el mercado la en convergencia, normalización de variables macro, disminución de los niveles de incertidumbre. Post alza de de precios de combustibles se percibe un deterioro en incertidumbre y expectativas. Vuelve el temor inflacionario que parecía haber quedado atrás luego de 4 años de ordenamiento interno. Y con él se reactivan comportamientos de protección en el consumo”, explica el gerente de estudios de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), George Lever.

Así también lo ha percibido la empresa analista de tendencias del consumidor, NielsenIQ, que observó en Chile un alza del consumo después de que se anunciara el alza de los precios de los combustibles. “El efecto se concentró casi exclusivamente en supermercados, reforzando su rol como canal de abastecimiento y stockeo frente a escenarios de incertidumbre”, evidenció la firma.

Nielsen IQ apunta a que se observó principalmente un alza de las compras de alimentos de la canasta básica durante los primeros tres días posteriores al anuncio. De acuerdo a la firma, eso fue para poder mitigar el impacto futuro de la inflación en el presupuesto familiar. Después del tercer día post-anuncio, el alza se normalizó: no hubo pánico sostenido, sino una reacción puntual y racional.

De esta forma, las categorías más demandadas fueron las harinas crudas con un alza de 64,7% en valor, legumbres con 46,8%, aceites con 41,4%, fideos con un 27,3%, arroz con un 23% y azúcar con 22,9%. Todas categorías de canasta básica y larga duración.

Estrategias de los consumidores

La CCS afirma que “de acuerdo a nuestras encuestas, en abril las estrategias de adaptación más utilizadas son la compra de oportunidad (en liquidaciones u ofertas especiales), la sustitución de marcas y variedades por opciones más económicas, la reducción de compras no esenciales, y el uso de crédito. También se reporta como estrategia el uso de ahorros disponibles ante el aumento del costo de vida”.

El presidente de NielsenIQ para Latinoamérica, Armando Uriegas, apunta a que en escenarios cómo estos las marcas propias ganan terreno, con una reactivación inmediata. Los consumidores, sobre todo, están dispuestos a cambiar las marcas en productos de limpieza, por ejemplo.

Por otro lado, apuntan a que si bien los supermercados siguen siendo el principal canal de compras de los consumidores, están combinando con otras alternativas, como ferias libres, almacenes de barrio, o tiendas especializadas. Uriegas también afirma que hay una oportunidad en Chile ante este contexto para los formatos hard discount, que en otros países están más desarrollados y tienen mucha más relevancia en este tipo de escenarios.

Eso sí, la CCS, asegura que “la situación por ahora es distinta al alza sostenida de precios de 2022, por lo que no se aprecian cambios marcados en los estilos de vida”.

Uriegas dice que Chile, pese a que es uno de los países menos acostumbrados a las crisis, ha sido uno de los más cautelosos de América Latina en torno a este escenario. “Chile no está aún en una nueva crisis inflacionaria, pero sí en una fase de alerta conductual: el consumidor se adelanta porque aprendió en 2022 que las alzas primero se anuncian y después se sienten”, explica.

Los precios no suben

Cabe señalar que, pese al temor de los consumidores, los precios de las canastas básicas y de alimentos, no han tenido variaciones significativas. De hecho, varios supermercados se han adherido a una campaña que congela los precios. Desde Nielsen apuntan a que esto no será sostenible en el largo plazo para las empresas.

Desde el mercado mayorista Lo Valledor apuntan a que no han visto un alza en los precios de los productos, principalmente por “una mayor oferta de productos durante esta temporada. Por ejemplo, productos como la papa, el tomate, el limón, el brócoli o la palta, en su mayoría, han mantenido sus precios. Asimismo, el abastecimiento para lo que resta del año debería mantener su comportamiento habitual, ya que los procesos de plantación y siembra se han desarrollado conforme a los ciclos agrícolas esperados”, dice el gerente general, Marcelo de Moras.

Sin embargo, advierte que el mayor impacto en los precios de venta “podría comenzar a observarse hacia fines de 2026 o principios de 2027, cuando tengan que aplicar fertilizantes a las nuevas siembras. En ese escenario, tanto el aumento de los combustibles y la menor oferta de insumos agrícolas como las tensiones logísticas internacionales, podrían afectar los costos y la disponibilidad de fertilizantes, lo que eventualmente podría traducirse en mayores precios para los consumidores”.

“La clave para los próximos meses se relaciona con la persistencia que tengan los altos precios de los combustibles y su potencial impacto en las cadenas de costos y precios finales de bienes y servicios, unido al encarecimiento en los costos de la logística internacional del comercio exterior. Todo ello muy ligado a lo que ocurra con el conflicto en Irán”, advirtió la CCS.

Más sobre:ConsumoRetailSupermercadosPreciosGuerraNielsen IQCCSLo Valledor

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

CYBER 50% Plan Digital+$5.990 al mes SUSCRÍBETE