Diario Impreso

¿Quiénes son y a qué apuestan los autonomistas?

<P>Llamada a ser la heredera natural de la Surda de los 90, la agrupación de izquierda universitaria ha adquirido protagonismo dentro del movimiento estudiantil desde la presidencia de la Fech.</P>

La tarde del pasado lunes, en la sala Ignacio Domeyko de la Universidad de Chile, Francisco Figueroa, periodista y ex vicepresidente de la Federación de Estudiantes de esa casa de estudios, presentó su libro Llegamos para quedarnos, en el que hace un recuento en primera persona de las discusiones y estrategias del movimiento estudiantil durante el agitado 2011.

En la sala y acompañado del actual presidente de la Fech, Andrés Fielbaum, y de su antecesor, Gabriel Boric, Figueroa confirmó lo que hace algunos meses Izquierda Autónoma -el colectivo universitario al que los tres pertenecen- venía planificando: su postulación como candidato independiente a diputado por el distrito que aglutina las comunas de Ñuñoa y Providencia. A él podrían sumarse cuatro candidaturas más, incluyendo la de Boric.

La apuesta de Izquierda Autónoma, que se une a otras candidaturas parlamentarias de dirigentes universitarios que tuvieron protagonismo el 2011, como Camila Vallejo y Giorgio Jackson, es el primer paso de lo que la agrupación ha definido como su "salida desde el mundo estudiantil" para construir una organización política.

El colectivo universitario surgió el 2008 en la Universidad de Chile, sobre la base de grupos de izquierda y sin militancia política, provenientes de distintas facultades. El 2010 y el 2011, con Figueroa como candidato, llegó a la vicepresidencia de la Fech. Pero fue a fines de 2011 cuando el movimiento autonomista se hizo públicamente conocido. En esa oportunidad, Boric derrotó por 189 votos a Vallejo, quien iba a la reelección en la presidencia de la Fech, luego de un año en el que fue la principal protagonista y líder visible de las movilizaciones.

Al término del 2012, y a pesar de haber sido un año en el que la intensidad y alcance de las manifestaciones bajaron, el grupo retuvo la presidencia de la Fech con el triunfo del estudiante de Ingeniería Andrés Fielbaum. Esta posición les ha permitido mantener visibilidad desde la primera línea de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) y seguir siendo un referente estudiantil. Así ocurrió en la acusación constitucional contra el ex ministro de Educación Harald Beyer: Fielbaum dio vocerías y se coordinó con los diputados acusadores, junto con otros dirigentes estudiantiles. La noche previa a la votación en el senado, Boric telefoneó a Bianchi -los dos son magallánicos- y le planteó la postura de los estudiantes. Según dijo luego el parlamentario, esa conversación fue uno de los antecedentes que tuvo en cuenta para definir su voto, clave en la destitución del secretario de Estado.

Ahora, desde lugares protagónicos en el movimiento de 2013, los autonomistas apuestan por mantener en el peak de la agenda las demandas estudiantiles, en un año marcado por las elecciones presidenciales y parlamentarias. Ese objetivo, que buscan extender hacia ámbitos de la arena política, como salud y vivienda, lo quieren hacer sentir en las calles.

"Nuestro objetivo es construir una identidad de izquierda moderna, un nuevo referente", afirma Figueroa, en línea con el discurso que caracteriza a los autonomistas: críticos del establishment político, incluyendo el Partido Comunista, y contrarios a Michelle Bachelet. "Combatimos el ideario de derecha y fustigamos a la Concertación porque durante 20 años gobernó con un ideario de derecha", plantea Boric.

Los autónomos tienen otras preferencias. Se declaran seguidores del filósofo marxista italiano Antonio Gramsci, un dato que los asemeja al extinto Mapu. También rescatan la figura de Eugenio González Rojas, dirigente estudiantil y uno de los fundadores del PS. El ex Presidente Salvador Allende está en su imaginario, "por el proceso social que lo llevó al poder", al igual que el mandatario boliviano, Evo Morales.

Los líderes del movimiento no han militado en ningún partido político, provienen de colegios particulares, y es en la universidad donde han crecido y se han proyectado como dirigentes estudiantiles.

Boric, hijo de un gerente de Enap cercano a la DC, cursó su enseñanza media en el colegio The British School, de Punta Arenas, desde donde egresó de cuarto medio con nota 6,2, tras lo cual emigró a Santiago. Antes de la Fech, además de presidente del Centro de Estudiantes de Derecho, fue senador universitario.

Fielbaum, por su parte, egresó con promedio 6,9 de cuarto medio del Colegio Pedro de Valdivia de Las Condes. Estudió Ingeniería en la Chile y hoy realiza un magíster en Transportes. El 2011 ganó el Centro de Estudiantes de Ingeniería como independiente y en junio de ese año fue fichado por los autonomistas. El ingeniero fue clave en el triunfo de Boric el 2011, gracias a la gran cantidad de votos que obtuvo de esa facultad. Según relata, le gusta leer sobre la historia política chilena.

Por su parte, Figueroa egresó del Colegio San Pedro Nolasco, de Vitacura, con promedio 6,3 de cuarto medio. Se tituló de periodista hace algunas semanas y su memoria fue el libro que acaba de lanzar.

Los autonomistas tienen su centro de operaciones en calle Purísima, en el barrio Bellavista, donde funciona la ONG Nodo XXI, que, entre otras actividades, tiene una escuela de formación de dirigentes sociales. El movimiento se organiza sobre la base de colectivos a nivel de facultades y una asamblea semanal en cada universidad.

Los antecedentes del colectivo autonomista se originan en la llamada Surda, en cuyos integrantes había ex militantes del MIR y del PC de los años 80, que criticaban el abandono que, a su juicio, la izquierda tradicional había hecho del mundo social y fustigaban su integración al sistema político electoral. Ante ello, proponían un proyecto alternativo que logró la presidencia de nueve federaciones universitarias, como la Chile en 2007 (con Giorgio Boccardo) y la Universidad Austral, donde resultaron electos durante 10 años consecutivos.

Su quiebre y desaparición llegó cuando, al igual que hoy hacen los autonomistas, el grupo se planteó la posibilidad de competir en elecciones, lo que generó diferencias entre sus miembros.

De esos dirigentes de la Surda, hoy tres son profesores del Centro de Investigaciones en Estructura Social (Cies) de la Chile: Carlos Ruiz, Víctor Orellana y Boccardo.

Los docentes han apoyado y asesorado constantemente a la Izquierda Autónoma, heredera natural del antiguo referente.

Junto a Boric y Figueroa, de hecho, los profesores crearon a mediados del año pasado la ONG Nodo XXI. En palabras de Boric, uno de sus directores, se busca "dar una estructura orgánica al autonomismo en Chile". Una apuesta que también incluye a los gremios de la salud, para lo cual crearon la fundación Creando Salud, cuyo objetivo es generar un debate sobre el derecho a la salud y el sistema de isapres.

El colectivo, según sus integrantes, cuenta con presencia en universidades de Santiago, Iquique, La Serena, Valparaíso y Valdivia. Consultados por la cantidad de miembros que hoy suman los autonomistas, sus líderes señalan que son "entre 330 y 350 a nivel nacional".

El movimiento compite por un nicho al interior de la izquierda universitaria, donde existen duras críticas hacia ellos.

"Después de Boric, ellos han sufrido un desgaste político. Se evidencia una falta de renovación en sus dirigentes y hoy sólo mantienen la Facultad de Ingeniería", señala Felipe Droguett, encargado de las JJ.CC. en la Chile. Esa acusación es rebatida por los autónomos. "Hemos aumentado nuestras bases y, además, hemos llegado a otras universidades, como la Arcis, Diego Portales y Santa María de Santiago", afirma Fielbaum.

Otros de los grupos que disputan liderazgo son el Frente de Estudiantes Libertarios (FEL) y la Unión Nacional Estudiantil (UNE), que surgió desde las universidades regionales que mantuvieron una postura más radical en la Confech durante el 2011. Justamente desde la UNE, que controla siete federaciones, señalan que "los autonomistas tienen la ventaja de tener la plataforma mediática que da la Universidad de Chile, pero en la Confech sólo tienen una universidad".

Otra de las objeciones apunta a su arraigo social -que es calificado de "débil"- y a su escasa figuración más allá del mundo universitario. "Hay 1.100.000 universitarios que en cinco años más serán trabajadores, a ellos hay que hablarles", expresa Jorge Sharp, otro de los integrantes.

Para enfrentar las parlamentarias y con la decisión de no participar en las primarias de la Concertación, los autonomistas han explorado la posibilidad de lograr pactos con el Partido Humanista, el Partido Igualdad y el movimiento Red Democrática, de Giorgio Jackson (ex Feuc), pero hasta ahora los diálogos no han prosperado.

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