Steve Schapiro
10 ENERO
40 años exactos antes de Blackstar, en enero de 1976, David Bowie editaba Station to station, un disco cargado de referencias místicas y que reflejaba uno de los períodos más oscuros de su vida. El consumo exacerbado de cocaína y una alimentación mínima le tenían al borde de la muerte. Problemas financieros, el quiebre de su matrimonio y una paranoia generalizada no fueron impedimentos para que esculpiera una de las obras más sobresalientes de una carrera, hasta entonces, ya camaleónica.
Station to station: un movimiento mágico
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